Otra vez en duda las remuneraciones de banqueros al margen de la ley y de la transparencia, como ocurrió en 2008, con la diferencia de que estamos en 2022 y los EREs en el sector han sido muy significativos como para demandar aún más transparencia y asunción de responsabilidades.
La sociedad española vivió tremendos ajustes por la crisis financiera de 2008, iniciándose un proceso de análisis y toma de lecciones aprendidas que debía asegurar que determinados errores e irregularidades nunca se repetirían. Que en 2022 se repitan escándalos derivados de las presuntas remuneraciones de banqueros (presidentes ejecutivos) al margen de la regulación aplicable no es aceptable y requiere de un proceso transparente de análisis, información a mercado y asunción de responsabilidad.
La misma responsabilidad que se le pide a la plantilla cuando debe afrontar el impacto profesional, personal y familiar de un ERE.
Unicaja Banco: los acuerdos están para cumplirlos
La nueva situación de la Fundación Bancaria Unicaja plantea la posibilidad de volver a una gobernanza lógica en Unicaja Banco, en los mismos términos en los que se definió una fusión que, hay que recordar, ha dado pie a la salida de más de 1.500 personas de la entidad.
Si la plantilla sufre el impacto de una operación corporativa en el contexto actual del sector, tanto accionistas, como consejeros y directivos han de acogerse a los términos de la fusión según se definió, respetando los términos de la misma y los equilibrios de poder que ofrece la posición de origen.
Los términos de dicha fusión se publicaron como Proyecto de fusión y se aprobaron por los accionistas y han de ser respetados sin ningún tipo de excepción.







