Es preocupante que personas con responsabilidad en el banco emitan dislates de tal calibre, consumiendo energías que podrían dedicar a una gestión más eficaz y motivadora de la plantilla en momentos tan difíciles como los actuales. La función que llevan a cabo los sindicatos, y su contribución al necesario equilibrio en las relaciones laborales, forman parte del ordenamiento de cualquier sociedad democrática. Por su parte, la Dirección General del Banco reconoce el papel de los sindicatos como representantes de los trabajadores, mantiene una interlocución permanente con los mismos y, si llega el caso, firma Acuerdos Laborales como por ejemplo el que estipula los horarios laborales y la flexibilidad de los Técnicos en el Popular.
Parece, pues, que la campaña antisindical que reaparece periódicamente desde los sectores más reaccionarios de la sociedad española ha insuflado nuevos ánimos entre sus voceros en el Popular. Pretender con estos discursos el desprestigio y la merma de capacidad de negociación de los sindicatos en el Grupo Banco Popular significa potenciar la indefensión y la pérdida de derechos de sus trabajadores, incluidos ellos mismos, que también son asalariados. De hecho, cuando hacen estas manifestaciones deberían tener presente que, en más de una ocasión, algunos de ellos ha llamado a la puerta de este sindicato buscando apoyo o información.
Por otra parte, el miedo o el sentirse indefenso bloquea a las personas y no permite que desarrollen todo su potencial y capacidades profesionales. Esa inseguridad no nos ayudará a captar más negocio, sino a empeorar nuestras condiciones laborales, las de todos.
Desde COMFIA-CCOO instamos enérgicamente a quienes tienen responsabilidad en el banco para que se abandone este tipo de comentarios y prácticas, estériles, absurdas y contraproducentes. También recomendamos que centren sus esfuerzos en buscar soluciones a los retos planteados y no a generar más problemas.
Marzo de 2012







