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Informe sobre la evolución del empleo en el proceso de reestructuración del sector financiero 2008-2020


Jose Maria Martinez en rueda de prensa sobre sector inanciero

Hace año y medio, en junio de 2019, presentábamos desde CCOO un análisis de coyuntura sobre el sector financiero español, en el que reivindicábamos el papel de sus profesionales en la definición y construcción del futuro del sector


Analizábamos ya entonces, antes de los acontecimientos de 2020, cómo la Banca tenía que convivir con tres desafíos: de pasado, al mantener aún un considerable volumen de activos –sobre todo inmobiliarios- que amenazaban sus balances; de presente, con unos márgenes estrechados por bajos tipos de interés; y de futuro, hacer frente y adaptarse a la Transformación Digital.

Estos desafíos, en cada espacio temporal, se encontraban no obstante muy modulados por las líneas de gestión enfocadas a los mismos: con balances que habían sido objeto de un fuerte saneamiento y activos con potencialidad de crecimiento de valor de mercado a futuro; con precios que aún presionando a los costes, favorecían la expansión del negocio de crédito –en no pocas ocasiones enfocado al consumo, a tipos superiores- y no estaban impactando sobre los altos niveles de eficiencia; y con enormes posibilidades de explotación y rentabilización de negocio en el entorno del Desafío digital, por la potencialidad de los operadores financieros de tratamiento Big Data, desarrollo de la AI y estrategias sinérgicas con las fintech.

Realizábamos igualmente un análisis sobre la continua reestructuración del sistema financiero desde 2008, poniendo el foco en cómo el incremento de cuota de mercado y las reducciones de costes operadas por las entidades resultantes, les había implicado una alta rentabilidad derivada de una recuperación muy importante de los beneficios, así como una mejora sustancial de la eficiencia y la productividad –por la vía de reducción de plantillas y desarrollos tecnológicos-.

Además de este contrapunto, en muchas ocasiones obviado por supervisores y gestores, advertíamos cómo el proceso de reestructuración incrementaba cada vez más el riesgo de exclusión financiera: en términos territoriales, por desaparición de redes y en términos sociales, por exclusión de clientes no rentables, por criterios de renta o por falta de acceso a conectividad digital.

Planteábamos entonces, como venimos haciendo históricamente desde CCOO, la importancia vital de desarrollar y reforzar la función social del conjunto del sistema financiero, garantizando el acceso sostenible a los productos financieros como vector de integración social y de igualdad, además de abordando la función y oportunidad de instrumentos financieros públicos.

En torno a este análisis de coyuntura sectorial, centrábamos una reivindicación explícita sobre el papel de las plantillas en el futuro del sector financiero, poniendo una vez más de manifiesto que su capacitación y profesionalidad las convierte en el principal activo de las entidades financieras, al tiempo que exigiendo la renovación explícita de un “Contrato social”, con flujos no solo de salidas sino también de entradas de plantilla en clave de pacto intergeneracional, incorporando garantías de Empleabilidad, Promoción y Desarrollo, sobre todo a través de la Recualificación Continua, así como estableciendo protocolos acordados con empresas y/o patronales, que permitan abordar una Transición Justa en los procesos de transformación que se desarrollaban en el sector.

Ocho meses después de la presentación pública de aquel informe propositivo, nuestro país fue sacudido por una crisis sanitaria mundial, de duración e impacto todavía inciertos, que ha desencadenado una crisis económica cuyo alcance y recorrido está aún por definir. Una situación de excepción, ante la que las y los profesionales del sector financiero han dado una respuesta excepcional, desde su condición de servicio esencial, reivindicando con hechos una vez más lo que ya debía saberse desde hace muchos años: que son imprescindibles.

Decálogo de líneas de actuación

  1. Incidir en la necesaria dimensión social del sector financiero español
  2. Articular mecanismos que garanticen la inclusión financiera
  3. Definir y desarrollar instrumentos financieros públicos con capacidad real
  4. Actuar sobre el potencial de otorgamiento de crédito del sector financiero españo
  5. Exigir Acuerdos laborales en los procesos de concentración y transformación
  6. Renovar un “Contrato social” orientado a una tasa de reposición del empleo del sector
  7. Situar al sector como referente en políticas de Igualdad y empoderamiento
  8. Apostar decididamente por la formación como factor clave de empleabilidad y promoción
  9. Desarrollar una regulación pactada del tiempo de trabajo y las nuevas realidades laborales
  10. Reivindicar y defender la profesionalidad desde la definición de un Código deontológico

 

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Resumen datos empleo sector financiero

 

 
 

 

 
 

 

 
 

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