Las exigencias de las autoridades monetarias, asà como la necesidad de ganar tamaño para aumentar la solvencia, la eficiencia y la liquidez, han podido provocar el anuncio, mediante la comunicación interna número 362 de 27/10/09, de que las cajas de ATCA “están estudiando la oportunidad y conveniencia de ampliar las vÃas de cooperación, configurando un Sistema Institucional de Protección (SIP)”.
Dicho sistema lleva aparejada la creación de una Entidad, en forma de Sociedad Anónima que, aunque pretenda garantizar la personalidad jurÃdica de las Cajas integrantes, su marca y cierto grado de autonomÃa puede acarrear, en un futuro cercano, la desaparición de las Cajas integrantes y de su modelo.
Si se unifican las grandes directrices, las polÃticas y los servicios, a las Cajas no nos quedan mucho más que las oficinas y el letrero. Es obvio que nuestra naturaleza podrÃa desaparecer engullida en una sociedad anónima que mañana podrÃa ser adquirida por el mejor postor. Con ello se habrÃa privatizado una parte del sistema financiero, sin que tal privatización fuera necesaria ni conveniente para los intereses de las plantillas y de la sociedad a la que vocacionalmente servimos.
Nos preocupan también, y mucho, los puestos de trabajo. CC.OO. rechazaremos cualquier medida que suponga reducción de empleo, salvo las que vengan vÃa prejubilaciones a cargo de la empresa, tal y como están planteando algunas Cajas en sus procesos de fusión o integración, acudiendo si es preciso al FROB (Fondo de Reestructuración Bancaria). Las plantillas de las Cajas no podemos ser paganas de decisiones ajenas a nosotros y de las que no somos responsables, sino vÃctimas, junto a nuestros clientes.
Es necesario que negociemos un protocolo para el SIP. En las otras dos Cajas se ha anunciado que no se hará de forma traumática, que solo desaparecerán algunos departamentos de Servicios Centrales y que se hará de forma progresiva, sin que las plantillas queden afectadas. En CAI queremos ese anuncio en forma de un compromiso firme.
Si la creación del SIP es un primer paso para fortalecer las Cajas y preparar una futura fusión, en la que los puestos de trabajo estén garantizados y la naturaleza jurÃdica de las Cajas se mantenga, asà como su compromiso social, estaremos apoyando. En el caso contrario, nuestra organización luchará con todos sus medios para evitar la desaparición del modelo de Cajas de Ahorro y la pérdida de empleos.
¿Qué es un SIP?
Los negocios se integran, los riesgos se controlan conjuntamente, pero las entidades bancarias no pierden su personalidad jurÃdica. El impacto para la red de sucursales y la plantilla, un problema en los procesos de fusión que están en marcha, es menor con esta opción ya que cada Caja mantiene su propia imagen y red de sucursales en cada región. En aquellas en que no tienen presencia comparten el riesgo, ya que mediante un contrato, las entidades colaboran y forman un holding que controla la liquidez y la solvencia de todos los socios a través de un sistema propio de clasificación de riesgos.
El SIP es una fórmula de integración sin pérdida de la personalidad jurÃdica, que además está impulsada desde Bruselas.
Como garantÃa debe cumplir siete condiciones:
- A través de un contrato o de un régimen legal de asignación de responsabilidades, garantiza la liquidez de todos los participantes para evitar situaciones concursales.
- Cuenta con fondos inmediatamente disponibles.
- Incorpora mecanismos para el seguimiento y la clasificación de los riesgos Publica cada año un informe con el balance, la cuenta de resultados, el estado de situación y la evolución de riesgos.
- Elimina el uso múltiple de los recursos propios y la generación de capital entre sus socios.
- Se basa en integrar a entidades homogéneas.
- La salida debe notificarse con, al menos, 24 meses.
Además, con esta opción, el acceso al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) no tendrÃa grandes problemas.







