Si
en nuestro comunicado de ayer mismo nos referÃamos a los problemas que se
están produciendo en las oficinas derivados de prácticas delictivas como las
de los descuideros, hoy tenemos que hablar, lamentablemente, de algo
mucho más grave, ya que el lunes, en el transcurso de un atraco, un compañero
ha recibido un disparo y en estos momentos se encuentra en una UCI. Deseamos
a este compañero un pronto restablecimiento y queremos expresarle a él y a
su familia nuestra solidaridad y afecto.
Por supuesto, nadie tiene la culpa de que unos desalmados
puedan en un momento dado inferir un daño fÃsico y moral a un empleado, pero
CC.OO. sà reclama a la Caja una actitud más decidida a la hora de intentar
prevenir y afrontar estos hechos, incluyendo aspectos como una asistencia
psicológica de los afectados in situ, inmediatamente después de un
atraco, asà como un seguimiento posterior, igualmente personalizado.
Esta sucesión de incidentes no son el resultado de
una mala racha. La propia Caja
reconoce en la Intranet que los robos y hurtos provocados por descuideros
se han duplicado... y van a más. El número de atracos, en cambio, ha disminuido,
en parte porque el castigo legal en uno y otro caso es muy distinto; no obstante,
cuando se produce un atraco sus consecuencias pueden ser mucho más graves,
como lamentablemente se constata en este caso. Â
Estos hechos ponen de manifiesto la necesidad de establecer
un debate en profundidad sobre la seguridad en las oficinas.
De hecho, CC.OO. habÃa incluido como punto prioritario de la negociación laboral
en curso con la Dirección, la suscripción de Planes de actuación y Protocolos
en materia de Salud Laboral y de atraco, de forma especÃfica. Lo que ha ocurrido
a continuación no hace sino reforzar nuestra determinación.
CC.OO. lleva años reclamando una revisión conjunta
de las necesidades reales en nuestra Entidad en esta materia, incluyendo la
suscripción de Protocolos, asà como el reconocimiento por parte de la Caja
de que el atraco es un riesgo laboral. Esto permitirÃa mejorar los mecanismos
de prevención y las medidas de seguridad actuales.
La Caja viene argumentando, una y otra vez, que los
riesgos por atracos no son considerados legalmente como riesgos laborales;
que las medidas de seguridad existentes en las oficinas cumplen la ley (como
no podÃa ser de otra manera); que no se puede adoptar ninguna medida preventiva
al respecto, etc. Lo que ocurre es que la Ley manifiesta una clara tendencia
a favorecer la protección del efectivo, por encima incluso de la seguridad
de las personas. Es por eso que los aspectos de seguridad personal pueden
y deben acometerse en negociaciones como la que reclamamos, que podrÃan incluso mejorar el marco legal,
en un empeño que estarÃa plenamente justificado.   Â
En un entorno cambiante, hay que reaccionar con rapidez
ante nuevas realidades. Es sabido, por ejemplo, que algunos de estos golpes
se preparan a través de grabaciones con teléfonos móviles efectuadas desde
el exterior de las oficinas, aprovechando la polÃtica de amplias cristaleras
- fuera cortinas. Quizás haya
que modificar algunas polÃticas, a la vista de nuevos elementos; quizás haya,
asimismo, que instalar cajetines para efectivo en cada puesto comercial; quizás
se deberÃan instalar esclusas de manera masiva, incluso en aquellos casos
en que no serÃa exigible por ley.
Este comunicado lleva por tÃtulo “El atraco es
un riesgo laboral” porque, a fecha de hoy, la Dirección sigue negando
que lo sea y ésta sigue siendo, pues, una de las reivindicaciones de CC.OO.
Además de insistir en el cumplimiento de las normas por parte de los empleados,
hablemos también de medidas que requieren inversiones en seguridad, de
dotaciones más adecuadas de plantilla y de formación de la plantilla en buenas
prácticas, plasmando las conclusiones en un Protocolo de actuación.
Madrid,
17 de enero de 2006







