Desde que la Dirección del Grupo Público Tragsa decidió iniciar del ERE más salvaje de la historia del Sector Público, ya han sido 231 compañeras y compañeros, de los 1.336 previstos, los que recibieron la fatÃdica carta que supone su condena a engrosar las listas de paro de este paÃs.
Los despidos se realizaron de manera indiscriminada, de un dÃa para otro, sin respetar las mÃnimas formas. Las propias cartas de despido suponen un insulto a los trabajadores toda vez que se “puntúa” el trabajo realizado habiendo casos de compañeros con varios años de servicio en la empresa y que sin embargo recibieron 0 puntos de “experiencia en el puesto”. Este tipo de evaluación supone indefensión al trabajador ya que se les niega la posibilidad de conocer la puntuación recibida por sus compañeros de su mismo puesto trabajo.
La Dirección del Grupo Tragsa no respetó los mÃnimos legales ni morales y decidió despedir a familias enteras, compañeras embarazadas, personas con reducciones de jornada por cuidado de menor o dependiente, Representantes de los TrabajadoresÂ…
Ayer conocÃamos la noticia de que el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales decidió, hace ya unos dÃas, suspender cautelarmente la adjudicación a Lee Hecht Harrison del contrato de recolocación al personal despedido. A pesar de ello el Grupo Tragsa, mostrando absoluta irresponsabilidad, no paralizó los despidos hasta que no saliera una decisión definitiva del Tribunal y continuó entregando a los compañeros y compañeras despedidas un escrito para que firmaran la autorización para ceder sus datos personales a una empresa que podÃa no llevarse el contrato.
El próximo 13 de marzo se celebrará el juicio en la Audiencia Nacional por las demandas presentadas por las distintas Secciones Sindicales contra el ERE de Tragsa. Esta Sección Sindical confÃa en que éstas y otras evidencias reflejadas en la demanda presentada sirvan para que este procedimiento sea declarado nulo y suponga la readmisión de todas y todos.







