Una vez concluido el proceso de ERE abierto el dÃa 29 de Diciembre, al cual llegamos a un acuerdo en la madrugada del dÃa 28 de enero, llega el momento de hacer las valoraciones pertinentes.
En el momento de la apertura de dicho proceso, partÃamos de la cifra de 53 despedidos forzosos, cifra que se ha visto reducida a 42 salidas. Estas salidas se podrán llevar a cabo de manera voluntaria, reduciendo el impacto traumático de las medidas. La empresa no contemplaba, al inicio, la posibilidad de la voluntariedad, para la representación de la empresa todas se tenÃan que plantear desde una perspectiva obligatoria. La primera batalla se libró con la voluntariedad en dos frentes: extender las salidas a toda la plantilla que conforma EVO Banco de manera voluntaria, y conseguir incluir a las oficinas de cierre en estas mismas salidas (la postura inicial era que las salidas por cierre eran, si o si, forzosas).
Una vez salvado el escollo de la voluntariedad, se trabajó en la reducción de las salidas forzosas analizando dos caminos: por un lado oficinas que no cumplÃan los ratios marcados por la entidad en cuanto a número de empleados (FTés), y revisar aquellas que, aun superando el ratio marcado, se podrÃa ver la posibilidad de dejarlas igual debido a sus peculiaridades.
Contábamos con un acuerdo firmado el 25 de septiembre de 2013 que nos remitÃa a las condiciones pactadas el 25 de febrero de ese mismo año. Es importante resaltar que este acuerdo nos condicionaba, para lo bueno y para lo malo, a una serie de condiciones económicas. Y ese fue el punto de partida. La empresa solo reconocÃa forzosos y con las condiciones marcadas en el acuerdo.
El final del camino ya es conocido por todos, aun limitando los importes al despido improcedente, hemos mejorado las condiciones en número de dÃas para todos los trabajadores y trabajadoras de EVO Banco, y salvados los lineales que la empresa se negaba a reconocer.
El papel de CC.OO. en todo el proceso ha sido clave. La mayorÃa que actualmente tenemos en el banco nos obligaba a realizar propuestas realizables y
realistas. La capacidad de nuestro sindicato a la hora de trabajar con la documentación aportada, el análisis detallado de la situación, poder trabajar todos los frentes abiertos en un proceso tan complicado como este (préstamos, empresa de recolocación, movilidades, indemnizaciones, etc.), son el fruto de nuestra fuerza.
Es sencillo realizar propuestas descabelladas cuando no se tiene ninguna responsabilidad real. Enrocarse en prejubilaciones imposibles, plantear descabellados equipos de sustituciones (planteamientos que al final han tenido como resultado reducir el número de reubicaciones); plantear incluso que aquellos que ya fueron desplazados y tuvieran la suerte de poder retornar cerca de su población inicial no cobrasen ningún tipo de ayuda, etc., es tarea para otros.
La responsabilidad que CC.OO. tenemos hacÃa los trabajadores y trabajadoras queda reflejada en el acuerdo que hemos alcanzado. Un acuerdo que plantea un escenario completamente distinto al inicial, permitiendo reducir las salidas traumáticas, y dando la oportunidad a aquellos compañeros y compañeras que ya tenÃan la idea de salir de la empresa, a que lo hagan en unas condiciones difÃciles de encontrar en otros procesos.