En opinión de expertos en psiquiatrÃa legal, que se reúnen del 6 al 8 de octubre en Málaga en el marco del XIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de PsiquiatrÃa Legal (SEPL), en los últimos años “ha habido en incremento de demandas de presuntos casos de mobbing motivado por un mayor conocimiento por parte de la población de este tipo de situaciones”, tal y como explica el doctor José Manuel Romacho, médico especialista en psiquiatrÃa legal, quien ha calificado de “plaga social del siglo XXI”, este problema. También en este sentido, el doctor Eloy RodrÃguez Arrebola, presidente de este encuentro cientÃfico, apunta que “últimamente son cada vez más frecuentes las consultas y el seguimiento de alteraciones de la esfera psÃquica de las personas en el entorno laboral y que implican a trabajadores, empresarios, sindicatos…”.
Este incremento de demandas ha generado una mayor participación del psiquiatra en la pericia. “En nuestro paÃs”, explica el doctor Romacho, “la defensa o el tratamiento jurÃdico del mobbing se basa esencialmente en la trasgresión de los derechos fundamentales del trabajador, por lo que el informe pericial ha de ampliar el enfoque clÃnico tradicional”. Se refiere este experto a la necesidad de, en sus propias palabras, “no centrarse únicamente en el análisis de las secuelas psÃquicas de las vÃctimas derivadas de un presunto hostigamiento, sino que el psiquiatra, además, ha de disponer de elementos suficientes para obtener información contrastada sobre las caracterÃsticas definitorias de acoso laboral, aceptadas por la actual jurisprudencia”.
Además, y como explica el profesor Alfredo Calcedo Ordóñez, Catedrático de PsiquiatrÃa y Co-Director del Master de PsiquiatrÃa Legal de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), “hay que saber distinguir entre los diferentes tipos de daño y, sobre todo, entre el daño moral y el daño psiquiátrico”. AsÃ, y si se da una situación de mobbing, “es normal que se produzca un daño moral, porque se atenta contra la dignidad de la persona, dicha persona está sometida a vejación y el sentirse dañado entra dentro de la dialéctica de la vida”, explica el profesor Calcedo. Ahora bien, continúa el experto, “que haya daño moral no significa necesariamente que exista un trastorno psiquiátrico”. Por este motivo, este catedrático de psiquiatrÃa ha pedido “rigor” y el establecimiento de “criterios clÃnicos bien delimitados” en la detección y valoración de posibles trastornos psiquiátricos derivados de una situación de acoso laboral.
En el caso que exista este daño psiquiátrico, y como indican los expertos de la SEPL, el perito tiene que realizar una labor “de investigación”, con el fin de establecer una relación causa-efecto entre la sintomatologÃa clÃnica del acosado y la reiteración de conductas de acoso con clara intencionalidad de desestabilizar a la vÃctima para que ésta abandone su lugar de trabajo. Además, y como apunta el doctor José Manuel Romacho, también ponente durante este XIII Congreso Nacional, para determinar que una persona está siendo vÃctima de acoso moral en el trabajo deben darse dos condiciones internacionalmente aceptadas: “que la conducta de hostigamiento se perpetúe durante un mÃnimo de 6 meses y que se dé con una periodicidad de, al menos, una vez por semana”.
Y como viene reivindicando la Sociedad Española de PsiquiatrÃa Legal desde hace tiempo, toda esta labor sólo pueden llevarla a cabo los profesionales especializados en este campo, un ámbito para el que se requiere una gran formación y para el cual demandan mayor atención por parte de la administración. La creación especÃfica de unidades periciales –médico forenses- multidisciplinares que acojan entre su plantilla a especialistas en psiquiatrÃa legal serÃa una de las vÃas por las que aboga esta sociedad cientÃfica , dado el aumento de casos que se da cada vez más tanto en las consultas como en los juzgados.
Colectivos más afectados
Administración pública, sector sanitario, sector educativo, hostelerÃa y ventas son, según los expertos, los colectivos que se ven más afectados por acoso moral en el trabajo. Y los informes Cisneros vuelven a arrojar datos en este sentido. En concreto, y tras los informes I y II dedicados a hacer una valoración general de la situación en España, se han llevado a cabo también los informes III, IV y V, centrándose en tres sectores laborales especÃficos, que son respectivamente: enfermerÃa, docencia universitaria y administración pública.
AsÃ, el Informe Cisneros III, realizado en el ámbito de la enfermerÃa, dio como resultado una incidencia media de mobbing del 33% entre este colectivo. El perfil de la vÃctima, según el mismo estudio, era el de una mujer de edad media (entre 40 y 50 años) y con contrato fijo.
No se tienen todavÃa resultados definitivos del Informe Cisneros IV, que valora la incidencia de mobbing entre personal docente universitario, ya que el estudio continúa en marcha. Por otro lado, el Informe Cisneros V, de valoración del acoso moral en el trabajo sobre la población que trabaja en la administración pública publicó sus resultados el pasado mes de junio. Este quinto informe cuenta con la particularidad de haber valorado no solo mobbing, sino también el denominado SÃndrome de Desgaste Profesional o burnout. Concluye que un 32% de los funcionarios están en una situación de alto riesgo laboral psicosocial; un 22% presenta una situación técnica de mobbing (son vÃctimas de hostigamiento al menos durante 6 meses y una vez por semana); un 10% refiere SÃndrome de Desgaste Profesional; un 13% presenta Ãndices de Cansancio Emocional grave; un 15,6% presenta despersonalización en sus relaciones profesionales; un 66% presenta Ãndices de baja realización profesional en el trabajo; y un 4,6% presentan conjuntamente mobbing y burnout.
Este incremento de demandas ha generado una mayor participación del psiquiatra en la pericia. “En nuestro paÃs”, explica el doctor Romacho, “la defensa o el tratamiento jurÃdico del mobbing se basa esencialmente en la trasgresión de los derechos fundamentales del trabajador, por lo que el informe pericial ha de ampliar el enfoque clÃnico tradicional”. Se refiere este experto a la necesidad de, en sus propias palabras, “no centrarse únicamente en el análisis de las secuelas psÃquicas de las vÃctimas derivadas de un presunto hostigamiento, sino que el psiquiatra, además, ha de disponer de elementos suficientes para obtener información contrastada sobre las caracterÃsticas definitorias de acoso laboral, aceptadas por la actual jurisprudencia”.
Además, y como explica el profesor Alfredo Calcedo Ordóñez, Catedrático de PsiquiatrÃa y Co-Director del Master de PsiquiatrÃa Legal de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), “hay que saber distinguir entre los diferentes tipos de daño y, sobre todo, entre el daño moral y el daño psiquiátrico”. AsÃ, y si se da una situación de mobbing, “es normal que se produzca un daño moral, porque se atenta contra la dignidad de la persona, dicha persona está sometida a vejación y el sentirse dañado entra dentro de la dialéctica de la vida”, explica el profesor Calcedo. Ahora bien, continúa el experto, “que haya daño moral no significa necesariamente que exista un trastorno psiquiátrico”. Por este motivo, este catedrático de psiquiatrÃa ha pedido “rigor” y el establecimiento de “criterios clÃnicos bien delimitados” en la detección y valoración de posibles trastornos psiquiátricos derivados de una situación de acoso laboral.
En el caso que exista este daño psiquiátrico, y como indican los expertos de la SEPL, el perito tiene que realizar una labor “de investigación”, con el fin de establecer una relación causa-efecto entre la sintomatologÃa clÃnica del acosado y la reiteración de conductas de acoso con clara intencionalidad de desestabilizar a la vÃctima para que ésta abandone su lugar de trabajo. Además, y como apunta el doctor José Manuel Romacho, también ponente durante este XIII Congreso Nacional, para determinar que una persona está siendo vÃctima de acoso moral en el trabajo deben darse dos condiciones internacionalmente aceptadas: “que la conducta de hostigamiento se perpetúe durante un mÃnimo de 6 meses y que se dé con una periodicidad de, al menos, una vez por semana”.
Y como viene reivindicando la Sociedad Española de PsiquiatrÃa Legal desde hace tiempo, toda esta labor sólo pueden llevarla a cabo los profesionales especializados en este campo, un ámbito para el que se requiere una gran formación y para el cual demandan mayor atención por parte de la administración. La creación especÃfica de unidades periciales –médico forenses- multidisciplinares que acojan entre su plantilla a especialistas en psiquiatrÃa legal serÃa una de las vÃas por las que aboga esta sociedad cientÃfica , dado el aumento de casos que se da cada vez más tanto en las consultas como en los juzgados.
Colectivos más afectados
Administración pública, sector sanitario, sector educativo, hostelerÃa y ventas son, según los expertos, los colectivos que se ven más afectados por acoso moral en el trabajo. Y los informes Cisneros vuelven a arrojar datos en este sentido. En concreto, y tras los informes I y II dedicados a hacer una valoración general de la situación en España, se han llevado a cabo también los informes III, IV y V, centrándose en tres sectores laborales especÃficos, que son respectivamente: enfermerÃa, docencia universitaria y administración pública.
AsÃ, el Informe Cisneros III, realizado en el ámbito de la enfermerÃa, dio como resultado una incidencia media de mobbing del 33% entre este colectivo. El perfil de la vÃctima, según el mismo estudio, era el de una mujer de edad media (entre 40 y 50 años) y con contrato fijo.
No se tienen todavÃa resultados definitivos del Informe Cisneros IV, que valora la incidencia de mobbing entre personal docente universitario, ya que el estudio continúa en marcha. Por otro lado, el Informe Cisneros V, de valoración del acoso moral en el trabajo sobre la población que trabaja en la administración pública publicó sus resultados el pasado mes de junio. Este quinto informe cuenta con la particularidad de haber valorado no solo mobbing, sino también el denominado SÃndrome de Desgaste Profesional o burnout. Concluye que un 32% de los funcionarios están en una situación de alto riesgo laboral psicosocial; un 22% presenta una situación técnica de mobbing (son vÃctimas de hostigamiento al menos durante 6 meses y una vez por semana); un 10% refiere SÃndrome de Desgaste Profesional; un 13% presenta Ãndices de Cansancio Emocional grave; un 15,6% presenta despersonalización en sus relaciones profesionales; un 66% presenta Ãndices de baja realización profesional en el trabajo; y un 4,6% presentan conjuntamente mobbing y burnout.







