-
Recuperar ½ hora el mismo dÃa 5
trabajando hasta las 15 h (en Caixa Laietana ¼ de hora) y las otras horas
acordándolo con el jefe de cada centro de trabajo.
-
Recuperar las horas a través de
Formación u otros actos presenciales a los que nos convocan durante el año
fuera del horario del Convenio (cambios informáticos, explicaciones de nuevos
productos, cursillos, actos institucionales, ferias, captación loterÃas
premiadas, inauguración oficinas, etcétera).
-
Recuperar trabajando sin abrir al
público la tarde del miércoles 4.
-
Recuperar trabajando sin abrir al
público alguna otra tarde de 2006.
-
En todos los casos se podÃa haber
trabajado el dÃa 5 hasta las 15 horas y asà ya tenÃamos parte del tiempo
recuperado.
O
sea que por la parte sindical ha habido la suficiente flexibilidad, puesto que
las Direcciones catalanas tenÃan donde escoger cómo recuperábamos unas horas
que no les adeudamos ni adeudaremos.
Si
las Direcciones estaban dispuestas a cerrar la tarde del dÃa 5, quiere decir
que consideraban que esta medida no representaba ningún perjuicio ni ningún
coste económico. Por tanto, la única razón para no hacerlo es su rechazo a la
forma de compensación de las horas de la tarde, a pesar de que les hemos
ofrecido suficientes alternativas.
Si
una mayorÃa de Direcciones han podido asumir sin problemas - casi todas a
cambio de nada - no abrir, ni trabajar, la tarde del jueves 5 , ¿porque no
podÃan hacerlo las catalanas?.
¿ En qué condiciones tenemos que ir a negociar
?
Mientras
que los sindicatos hemos modificado nuestra propuesta inicial, ofreciéndoles
varias alternativas, las Direcciones de las cajas catalanas no han
modificado la suya ni en lo más mÃnimo. Todo el mundo puede entender que
esto ya no es una negociación y nos debe servir para reflexionar, más allá de
esta situación concreta, sobre qué personajes tenemos delante cuando vamos a
negociar, sobre lo que cuesta conseguir mejoras y el valor que éstas tienen. ¿HabÃamos de dar un trato preferente a
quien no querÃa negociar?
Quien
debe representar a los trabajadores, y en su caso defenderlos, debe ser
flexible pero no puede ser débil. El Jueves Santo fue un ejemplo parecido al
que nos ocupa. Si en su dÃa no nos hubiéramos mantenido firmes, lo habrÃamos
tenido que cambiar por otro jueves que ahora trabajarÃamos cada año. En cambio,
lo conseguimos sin nada a cambio y para siempre.
Es
preciso, asÃ, no olvidar este trato de desprecio de nuestras Direcciones en
todas aquellas ocasiones en que nos pedirán que “trabajemos gratis” durante
este año que acaba de empezar.
Enero
2006.







