Sin embargo, más parece que aquà nos encontramos ante una situación de “susto o muerte”. La presión que se ejerce sobre los representantes de CCOO para que se vote a favor de la integración en las Asambleas, haya o no haya Acuerdo Laboral, es intolerable. Tratan de traspasar a los representantes de las plantillas, la responsabilidad de una operación empresarial, y esa no es nuestra función. CCOO defenderá, en primer lugar, los legÃtimos intereses de las plantillas, y una vez más lo repetimos, estos intereses pasan necesariamente por la firma de un acuerdo laboral que de seguridad, estabilidad y garantÃas.
Es responsabilidad de los gestores de las cajas el llegar a un acuerdo laboral con los representantes de los trabajadores. Única y exclusivamente de ellos y de los partidos que les han avalado en su proyecto, que, por cierto, parecen haberse desentendido de cómo se está gestionando su alumbramiento. Porque el texto del acuerdo exigido por CCOO, PK y el GIV, tiene un contenido, como decÃamos, razonable y acorde con la situación actual: garantÃas de estabilidad en el empleo, garantÃas y compensaciones adecuadas a la posible movilidad geográfica, una polÃtica coherente y sensata de prejubilaciones y bajas incentivadas para dar salida al excedente de la fusión, cierre de los actuales convenios, garantizando sus condiciones hasta que se sustituyan por un nuevo convenio de empresa que las unifique, ordenación del horario laboral,Â… Son cuestiones de toda lógica y sentido. No es un problema, pues, de prejubilaciones, como algunos interesadamente pretenden.
Sin embargo, por lo visto hasta ahora, darÃa la impresión de que los gestores de las cajas han apostado desde el principio por no llegar a un acuerdo laboral. Por utilizar la presión, las noticias alarmistas en prensa (parece mentira cómo algunos periodistas se han convertido en voceros de las cajas) y la desinformación como medio para forzar la posición de CCOO.
Quedan menos de tres semanas para las asambleas de BBK y Vital y una semana más para la de KUTXA. Pues bien, una vez más, para quienes piensan que ya está todo arreglado, reiteramos que si por tercera vez este discutible proyecto queda cojo tendrán que buscar la responsabilidad en quienes han decidido que cuestiones que se han acordado en todos los procesos de reordenación del sector no se podÃan alcanzar en el caso de las cajas vascas. La pelota está en su tejado.







