Nos llaman esquiroles, por los pasillos y en los comunicados. Lo hacen pensando que, quizá con ello, nos insultan. Según el diccionario de la RAE, esquirol, en tono despectivo, es aquel que no se adhiere a una huelga. Nosotros lo admitimos como sinónimo de demócrata, pues ese es el derecho que hemos ejercido libremente, no secundar los paros parciales convocados por CGT en la empresa e informar de nuestra postura a los trabajadores. En ningún momento hemos pretendido reventar dichos paros. Esa falsa acusación proviene de los fantasmas decimonónicos que CGT sigue viendo en la lucha sindical en pleno siglo XXI. Pero eso es ya marca de la casa. Lo sabemos bien.
La hipocresÃa de este sindicato no tiene parangón. El 12 de marzo dicen en un comunicado que en algunas cuestiones hay que alcanzar un consenso mÃnimo entre todos los trabajadores, consenso que jamás han buscado con CCOO y UGT, ni en los plenos del Comité ni fuera de ellos. Pero, eso sÃ, queda muy bonito estamparlo negro sobre blanco.
El 17 de marzo, en otro comunicado, dicen que los compañeros de Iberdrola no secundaron la huelga porque estaban recién llegados a la empresa. Quizá fue porque CCOO informó a "todos" los trabajadores, incluyendo a aquéllos, de los motivos de la huelga. En otra página dicen que, en el acto de mediación en el SIMA con la empresa previo a los paros, nuestros representantes dijeron textualmente que "no tenÃan ni idea de lo que estaban hablando", cuando lo que dijeron fue que CGT no les habÃa informado previamente de los motivos de los paros y que, lógicamente, no tenÃan margen en ese momento de estudiar si estaban fundamentados o no. Dicen también que nos escudábamos en la situación del sector para no secundar los paros, cuando nosotros no hemos dicho nada de eso. Pero mentir y rellenar párrafos es también marca de la casa CGT. Ya lo sabemos. El colmo de la ironÃa, por llamarlo de algún modo, es lo que dicen en un comunicado del 24 de marzo: "que se echa en falta unidad entre las secciones sindicales en la empresa", unidad que, volvemos a repetir, en esta cuestión no han buscado nunca. Si CGT se creyera sus palabras, habrÃa convocado un pleno extraordinario del Comité para plantear estos paros, lo que no ha hecho. Aún asÃ, si nos sumamos ahora, dicen que nos esperan con los brazos abiertos, aunque resulta muy difÃcil, por no decir imposible, unirse a quien nos llama "perros" cuando negociamos el Convenio. Pero esto es también marca de la casa CGT, ya lo sabemos.
En otro comunicado suyo del 29 de marzo dicen que la empresa robará a los trabajadores el 1% pendiente de subida salarial, si cuando dicte sentencia el Tribunal Supremo esos trabajadores ya no estén en la empresa. Habrá que recordarles que es obligación de todo representante sindical decirle a un trabajador despedido los importes pendientes de cobro que tendrá que reclamar posteriormente al despido. Y, por último, queremos puntualizar que CCOO está de acuerdo con algunas reivindicaciones que plantea la CGT, como no puede ser otra manera, pues suponen una mejora para las condiciones laborales de los trabajadores, pero reiteramos nuestro rechazo al procedimiento empleado, sin contar previamente con nosotros y con UGT y agotando el último recurso del que disponemos los trabajadores, que es la huelga.







