El pasado 18 de marzo, los lÃderes europeos firmaron una declaración con TurquÃa que, además de ser vergonzosa e ilegal, pone en un mayor riesgo a estas personas justificando su devolución a un paÃs como TurquÃa que ha demostrado que no garantiza los derechos humanos y la adecuada protección que merecen.









