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Conflictos de la era de la informaci贸n


02 01 05 El banco entiende que los representantes de los trabajadores no tenemos derecho al uso de las herramientas inform谩ticas para informar a nuestros representados. (PDF:Cat. / Cast.)


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Conflictos de la era de la informaci贸n


El banco considera que 77 correos electr贸nicos podr铆an acarrearle riesgosEn el mes de noviembre, un representante de los trabajadores de Galicia cometi贸 un grave error: crey贸 que informar a los empleados y empleadas sobre sus actividades sindicales era su obligaci贸n y que hacerlo con un correo electr贸nico era la mejor forma de evitar problemas a su oficina. Este compa帽ero, presionado como el resto de personal del banco por el volumen de trabajo, pens贸, equivocadamente, que en lugar de ausentarse de la oficina e ir a visitar a los compa帽eros y compa帽eras de la zona para explicarles el contenido de una reuni贸n sobre el convenio, era mejor seguir en su puesto de trabajo y enviar un correo a todas las agencias de la zona explicando los contenidos de la reuni贸n. 15 d铆as despu茅s, Relaciones Laborales le comunica la apertura de un expediente contradictorio en el que le acusan de incumplir la normativa del uso de las nuevas tecnolog铆as de la Informaci贸n, alegando que comunicar a sus representados las cuestiones relativas a su funci贸n como representante de los trabajadores era dar "un uso personal" al correo del banco y que enviar un correo a 77 destinatarios implicaba una utilizaci贸n inadecuada que pod铆a acarrear riesgos a la empresa. Todav铆a hoy, este compa帽ero, cuya actividad como representante sindical es reciente, no puede entender ni asumir la reacci贸n de la empresa. 脡l est谩 convencido de haber actuado correctamente, tanto en el 谩mbito del trabajo bancario como en el sindical. Es evidente que informar a los trabajadores sobre temas que les afectan directamente es la funci贸n principal, legal y esperada de cualquier representante sindical y tambi茅n es evidente que enviar un correo a 77 destinatarios internos del banco no puede colapsar ni crear riesgos a nuestros sistemas inform谩ticos, porque de lo contrario, deber铆amos preocuparnos seriamente respecto a las herramientas inform谩ticas de este Grupo bancario. No obstante, esta empresa entiende que los representantes de los trabajadores no tenemos derecho al uso de las herramientas inform谩ticas para informar a nuestros representados. Sin duda, consciente de que eso nos dar铆a una capacidad de inmediatez en la informaci贸n y de contacto con todos los empleados y empleadas del grupo, el banco no est谩 dispuesto a aceptarlo.Las herramientas inform谩ticas y su uso son propiedad del banco, las personas que trabajamos aqu铆 NO Con esta informaci贸n queremos recordar a todos los compa帽eros y compa帽eras que tienen la condici贸n de representantes de los trabajadores y al resto de empleados de esta entidad, que todos y todas tenemos expresamente prohibido usar las herramientas de la empresa para fines que no sean estrictamente profesionales. El manual que regula esta cuesti贸n est谩 impugnado legalmente por esta Secci贸n Sindical, pero a煤n no tenemos respuesta de la Inspecci贸n de Trabajo. Las herramientas inform谩ticas y su uso son propiedad de la empresa, como lo son las mesas, sillas, armarios y todo lo dem谩s, como suya es igualmente la potestad de despedir, sancionar, contratar, retribuir o gestionar bien o mal los recursos existentes. Sin embargo, lo que NO es propiedad de la empresa somos las personas que trabajamos aqu铆, ni tampoco es de su propiedad nuestro tiempo fuera de la jornada laboral. Por lo tanto, del mismo modo que la direcci贸n de esta entidad, cuando le conviene (por ejemplo no le molestan los incumplimientos de normativa que provoca la presi贸n laboral siempre que redunden en un beneficio para ella y no causen problemas) tiene muy claros los l铆mites de lo que es normativo y lo que no lo es, y procede a sancionar sin preocuparle ni considerar las circunstancias, los motivos o cualquier otro tipo de razonamiento; todos y todas deber铆amos recordar cu谩les son nuestras obligaciones normativas y poner l铆mites, tambi茅n muy claros, a todo aquello que tiene que ver con comportamientos y/o dedicaciones que quedan fuera del 谩mbito estrictamente normativo y legal. De otro modo va a resultar que s铆, que todo, incluso las personas, seremos propiedad de la empresa. Con todo y a pesar de todo seguiremos informando.


Sabadell, enero de 2005