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Observaciones de UGT y CCOO al proyecto RD

Relaci贸n laboral especial de los abogados


Observaciones de UGT y CCOO al proyecto de Real Decreto por el que se regula la relaci贸n laboral de car谩cter especial de los abogados que prestan sus servicios en despachos individuales o colectivos.


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DE CAR脕CTER PARTICULAR

Art. 1.- Objeto y 谩mbito de aplicaci贸n

En este art铆culo, se establece el car谩cter del empleador al que va a prestar sus servicios el abogado cuya relaci贸n con dicho empleador se regular谩 por la relaci贸n laboral de car谩cter especial que se determina en este Real Decreto.

La 煤nica especialidad o caracter铆stica individualizadora del empleador es que sea titular de un despacho de abogados, o bien individual o bien colectivo.

No obstante, se pretende, por la v铆a de la exclusi贸n, determinar aquellas situaciones que pueden darse entre un abogado y un despacho de abogados y que, sin embargo, no son objeto de este Real Decreto vali茅ndose para ello de una sistem谩tica muy criticable.

Son tantos los supuestos de exclusi贸n previstos en el articulo, que la excusi贸n se convierte en la regla general y la inclusi贸n en el 谩mbito de aplicaci贸n del Real Decreto, la excepci贸n, lo que provoca un grave problema de seguridad jur铆dica, tanto m谩s criticable teniendo en cuenta que el 谩mbito de aplicaci贸n de la norma afecta a uno de los operadores jur铆dicos: los abogados, y pese a ello, adolece del debido rigor t茅cnico y seguridad jur铆dica.

Algunos elementos se pueden entresacar de los apartados en los que se determina tal exclusi贸n, como son: que un abogado sea socio de un despacho de abogados o de una sociedad profesional, y que el empleador no sea titular de un despacho individual o colectivo.

La posibilidad de que el abogado no sea socio del despacho profesional permite intuir que pueda realizar sus funciones como aut贸nomo a trav茅s de una relaci贸n civil o mercantil con el despacho profesional


Dicha posibilidad no es necesario que se contemple en este Real Decreto, sobre todo a trav茅s de la farragosa redacci贸n que se establece en los apartados d) y e) de este art铆culo, por lo que deber铆an desparecer tales apartados.


Art. 2.- Fuentes de la relaci贸n laboral

El apartado 1 b) s贸lo reconoce como fuente de la relaci贸n laboral especial los convenios colectivos espec铆ficos de los despachos de abogados, lo que conlleva los siguientes problemas:

1潞.- Es preciso aclarar si la norma s贸lo se refiere a los convenios de un nuevo sector, el de los despacho de abogados, o tambi茅n incluye a convenios de empresa de despacho de abogados.

2潞.- Al impedir la norma que otros convenios puedan incluir en su 谩mbito funcional a los despachos de abogados y regular sus condiciones de trabajo, se puede provocar la individualizaci贸n de las relaciones laborales de los abogados, pues queda a la voluntad de los titulares de los despacho la posibilidad de negociar convenios sectoriales, simplemente no constituyendo asociaciones empresariales, por lo que no habr铆a parte empresarial legitimada para negociar convenio sectorial, reduci茅ndose la negociaci贸n s贸lo al 谩mbito empresarial, lo que conlleva en la practica, salvo en los despachos grandes, la perdida de la capacidad negociadora colectiva.

La redacci贸n del apartado 2 debe dejar claro la aplicaci贸n del Estatuto de los Trabajadores en lo no previsto en el Real Decreto, por lo que debe eliminarse la referencia a la compatibilidad con la naturaleza o peculiaridades de la relaci贸n laboral especial de los abogados, que por otra parte no supone m谩s que una fuente de inseguridad jur铆dica.

Art. 3.- Objeto de la relaci贸n laboral

La actividad profesional del abogado se desarrolla a trav茅s de una actividad determinada. No se entiende lo que se quiere decir con la redacci贸n: 聯(...) en sus diferentes manifestaciones聰, por lo que entendemos debe ser suprimido.

Asimismo, se determina la posibilidad de realizar un contrato en pr谩cticas cuyo objeto sea espec铆ficamente la iniciaci贸n en el ejercicio de la actividad profesional del abogado, determinando, por lo tanto, el origen del contrato en pr谩cticas cuya regulaci贸n m谩s detallada se realiza en el art. 10, modificando el art. 11 del ET.

La habilitaci贸n establecida en la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, s贸lo permite al Gobierno que se regule la relaci贸n laboral especial de los abogados que prestan sus servicios en despachos individuales o colectivos sin que se extienda a una posible regulaci贸n de un nuevo contrato en pr谩cticas, por lo que entendemos que esta regulaci贸n debe ser corregida, suprimi茅ndose la misma.

Art. 4.- Sujetos de la relaci贸n laboral

Teniendo en cuenta nuestras observaciones realizadas al primer borrador, consideramos que los despachos multiprofesionales no deben quedar incluidos como posibles sujetos de la relaci贸n laboral de car谩cter especial, entre otras cuestiones porque la habilitaci贸n al gobierno s贸lo se determina para los despachos individuales o colectivos 煤nicamente de abogados.

Art. 6.- El ejercicio del poder de direcci贸n de los titulares de los despachos

Deber铆an recogerse los derechos y obligaciones de los empresarios como sujetos de la relaci贸n laboral de car谩cter especial con el abogado, de forma m谩s sistem谩tica, como en el art铆culo anterior se hace con los derechos y deberes de los abogados, y no de la forma tan gen茅rica como se hace en este art铆culo.

Art. 9.- El contrato en pr谩cticas

La norma habilitarte s贸lo se refiere a la regulaci贸n de la relaci贸n laboral de car谩cter especial que se vaya a realizar entre el titular de un despacho individual o colectivo y un abogado, por lo que entendemos no existe habilitaci贸n para que pueda establecerse la regulaci贸n de este contrato en pr谩cticas.

Adem谩s, al realizarse una regulaci贸n distinta de la ya existente introduciendo una diferenciaci贸n que entendemos no trae causa de la nueva regulaci贸n que se pretende, consideramos que debe ser suprimida tal modalidad contractual.

Art. 10.- Principios generales de la organizaci贸n del trabajo


Debe incorporarse el apartado tercero del articulo 11 del anterior borrador, cuyo texto era el siguiente: 聯Los titulares de los despachos responder谩n profesionalmente frente a los clientes de las gestiones o actuaciones que realicen los abogados que trabajan en los despachos, y ello sin perjuicio de las responsabilidades personales que legalmente deban asumir los mismos como consecuencia de su actuaci贸n profesional聰.

La relaci贸n que une al abogado con el despacho de abogados es, de conformidad con lo dispuesto en la Disposici贸n Adicional primera de la Ley 22/2005, de 18 de noviembre, de car谩cter laboral, aunque 茅sta sea especial. Como se帽alaba el maestro Alonso Olea, las relaciones laborales de car谩cter especial son especies dentro del g茅nero contractual del contrato de trabajo, por lo que tienen los elementos definitorios de la relaci贸n laboral, y entre ellos la ajeneidad. El contrato de trabajo, aunque sea especial, es el titulo determinante de la ajeneidad de los frutos del trabajo en r茅gimen de trabajo libre, los frutos del trabajo del abogado pasan a integrar el patrimonio del despacho de abogados, que percibe a cambio una retribuci贸n por su trabajo, un salario, con independencia de las satisfacciones o beneficios que la prestaci贸n procure al titular del despacho, es 茅ste y no el abogado el que asume el riesgo y ventura del trabajo del abogado, ello, sin perjuicio de las responsabilidad en aquel puede tener como consecuencia de su actividad laboral.

La redacci贸n que se propone, que no es sino consecuencia de lo que se recoge en el apartado 2 del propio articulo 10, responde a la naturaleza de la relaci贸n laboral, y as铆 viene ya contemplada en el art铆culo 1903, p谩rrafo cuarto del C贸digo Civil.

Art. 12.- R茅gimen de exclusividad

Lo que no es una regla general para el resto de los trabajadores aqu铆 se convierte en regla general. En principio parece querer establecerse una regulaci贸n similar a la establecida en el RD que regula la relaci贸n especial de Alta direcci贸n. Sin embargo, del contenido de este art铆culo no se deducen, al modo que se establece en el art 21 del ET y art 8 del RD 1382/1985, los requisitos que conforman la necesidad de que el r茅gimen de prestaci贸n de servicios del Abogado sea de exclusividad, mas a煤n, cuando el propio apartado 4 de este art铆culo, introduce la posibilidad de defender a sus propios clientes y cobrar los honorarios directamente de los mismos. Por lo que entendemos este art铆culo debe ser suprimido y aplicarse el ET.

Art. 13.- El pacto de permanencia

Tambi茅n se introduce una regulaci贸n al margen del Estatuto de los Trabajadores.

La regulaci贸n del pacto de permanec铆a, por su absoluta generalidad, deja en manos del empresario, titular del despacho, la imposici贸n del mismo.

En todo caso, se ha de distinguir, y as铆 lo debe contemplar la norma, que una cosa son cursos de formaci贸n y especializaci贸n propios de la profesi贸n de abogado que inexorablemente se ve abocado a una vida de estudio y reciclaje permanente para poder desarrollarla, y otra muy diferente recibir una especializaci贸n determinada para llevar a acabo proyectos determinados que para su implantaci贸n y desarrollo requieren de un determinado plazo de tiempo durante el cual, un empresario puede ver perjudicado dicho proyecto empresarial si el empleado conocedor del mismo, decide dar por terminada su relaci贸n laboral, por lo que se ha de establecer en la propia norma que formaci贸n o especializaci贸n, con que duraci贸n y coste, puede dar origen a la una indemnizaci贸n.

En ning煤n caso debe ser disponible por el contrato de trabajo la posibilidad de determinar los requisitos de dicho pacto, sino que deben ser determinados de manera m谩s precisa por la norma o, en su caso, por la negociaci贸n colectiva

En consecuencia entendemos que debe suprimirse la regulaci贸n de este art铆culo o mejorase su regulaci贸n, en los t茅rminos se帽alados.

Art. 14.- El pacto de no competencia postcontractual

Es suficiente la regulaci贸n establecida en el art铆culo 21 del ET, por lo que consideramos que debe ser suprimido dicho art铆culo.

Art. 16.- Jornada y horarios de trabajo

La regulaci贸n de la jornada de trabajo, aunque algo se mejora sobre el primer borrador de Real Decreto, sigue mereciendo nuestra reprobaci贸n.

Sobre todo en los grandes despachos, la internacionalizaci贸n de los servicios cambia los ritmos de trabajo y la exigencia de respuestas, por no mencionar la gravedad y relevancia de los asuntos que se tratan. Eso significa que el tiempo a disposici贸n de los clientes, la administraci贸n, y los juzgados, etc., no ya s贸lo del despacho, convierte la jornada laboral, en una aut茅ntica jornada 聯maratoniana聰.

Por lo que debe considerarse jornada laboral, y en consecuencia tiempo de trabajo efectivo, el tiempo que empleen los abogados en los desplazamientos, y en especial, a las dependencias administrativas o judiciales, el tiempo de espera en dichas dependencias, los desplazamientos a las distintas reuniones de trabajo ya sean en la misma o distinta ciudad.

En ning煤n caso debe dejarse al contrato de trabajo la distribuci贸n irregular de la jornada.

Debe suprimirse el segundo p谩rrafo del apartado 2. Como hemos se帽alado, el abogado es un trabajador por cuenta ajena que en nada interviene en la direcci贸n de la empresa, es decir del despacho, el titular del despacho es el que contrata con los clientes y el que se responsabiliza frente a estos.

No cuestionamos, pues es incuestionable, que debe asegurarse el servicio a los clientes y el cumplimiento de los plazos procesales, pero dicha obligaci贸n no puede recaer sobre el trabajador por cuenta ajena, oblig谩ndole a una absoluta disponibilidad y perdida de derechos, es al titular del despacho al que corresponde organizar las tareas del mismo, mediante una adecuada distribuci贸n y reparto de los asuntos, mediante una organizaci贸n adecuada, asumiendo los asuntos que en raz贸n al numero de abogados de su plantilla se pueden asumir.

Es cierto que hay que garantizar la debida asistencia de los clientes, pues estamos ante un derecho fundamental, como el derecho a la tutela judicial efectiva, pero no recayendo la carga exclusivamente sobre los derechos laborales de los trabajadores, es sobre los titulares de los despacho sobre los que ha de recaer la responsabilidad de una adecuada organizaci贸n de los recursos humanos y una adecuada distribuci贸n del trabajo

Art. 17.- Descansos, vacaciones, fiestas y permisos

Tanto en la negociaci贸n del convenio colectivo en su caso, como del calendario laboral al iniciar el a帽o, se pueden establecer determinados periodos vacacionales, que van a tener en cuenta la propia esencia del ejercicio de la profesi贸n, luego se propone la supresi贸n de este art铆culo, debiendose remitir el Real Decreto a la legislaci贸n laboral comun en esta materia.


Art. 19.- Promoci贸n profesional y econ贸mica

Determinar que los abogados tan s贸lo pueden integrarse en una 煤nica categor铆a laboral es hurtar a la negociaci贸n colectiva la negociaci贸n del sistema de clasificaci贸n profesional, por lo que este art铆culo deber铆a hacer 煤nicamente referencia a su negociaci贸n en los convenios colectivos o en todo caso ser suprimido.

Art. 21.- Derechos colectivos

En este art铆culo deber铆a establecerse con claridad que a los abogados les es de aplicaci贸n lo dispuesto en los T铆tulos II y III del ET y en la Ley Org谩nica 11/85, de Libertad Sindical.

El apartado 2 debe suprimirse, pues no debe hacerse disponible a la negociaci贸n colectiva, la forma y condici贸n de ejercitar los derechos colectivos. En caso de no suprimirse, la norma debe dejar claro que s贸lo podr谩 negociarse por convenio colectivo sectorial de 谩mbito estatal, y en ning煤n caso, por convenio de empresa.

Art. 22.- La suspensi贸n del contrato de trabajo

Ser铆a conveniente hacer referencia a los convenios colectivos y la autonom铆a de las partes para pactar otros plazos y condiciones en el supuesto del segundo apartado de este art铆culo.

Art. 24.- La extinci贸n del contrato por voluntad del abogado

Con respecto al apartado 1, la regulaci贸n del preaviso produce inseguridad jur铆dica. Sugerimos un preaviso m谩ximo de 20 d铆as.

El apartado tercero deber铆a ser suprimido, puesto que ya se entiende, seg煤n lo establecido en el p谩rrafo 2潞 del apartado 1潞, que solamente cuando de la falta de preaviso deriven perjuicios para el empleador, 茅ste tendr谩 derecho al resarcimiento de los mismos.

Asimismo, se帽alar que en modo alguno puede exigirse ante un incumplimiento grave del empresario justificativo de una extinci贸n del contrato por el abogado, que incluso podr铆a haber consistido en acoso moral o sexual o cualquier otro trato vejatorio, que tenga el abogado (que indemnizar a quien ha violado sus derechos fundamentales por no informarle de los asuntos que tenga encomendados.

Art. 25.- Extinci贸n del contrato por voluntad del titular del despacho

Aunque el apartado 2 de este articulo ha sufrido una cierta mejora, sin embargo, el texto sigue produciendo una grav铆sima fisura en el derecho laboral en relaci贸n con las causas de extinci贸n del contrato de trabajo por voluntad del titular del despacho. Las causas por las que el empresario, titular del despacho, puede extinguir el contrato del trabajo, no pueden en modo alguno quedar a su arbitrio, la legislaci贸n laboral espa帽ola no reconoce a la voluntad del empresario, como causa suficiente para extinguir el contrato de trabajo. Su simple voluntad extintiva no encuentra en nuestro ordenamiento acomodo, que s贸lo contempla como causas justificativas de la extinci贸n del contrato por el empresario, el incumplimiento grave y culpable del trabajador o la concurrencia de las causas objetivas previstas en el articulo 51 y 52 del Estatuto de los Trabajadores. Pese a ello, el art铆culo 26.2 rompe este principio del ordenamiento laboral espa帽ol, al introducir como causa de despido el supuesto previsto en la letra a), que supone dejar a la decisi贸n unilateral del empresario la extinci贸n del contrato laboral. En cuanto al supuesto previsto en la letra b), el mismo ya estar铆a contemplado en la letra a) del art铆culo 52 del ET, por lo que no procede a帽adir el supuesto de la letra b).

Asimismo, reiteramos que la regulaci贸n establecida en este art铆culo sobre las causas de extinci贸n del contrato, determinan la posibilidad del desestimiento del empresario 聯como causa de despido聰, puesto que la perdida de confianza es un concepto jur铆dico indeterminado cuya imposibilidad de complementaci贸n e interpretaci贸n por parte de los Tribunales, amen de corresponderse con el desestimiento que en la Regulaci贸n para el Personal de Alta Direcci贸n se establece, provocar铆a la imposibilidad de defensa por parte del Abogado. Cuesti贸n que incluso vulnerar铆a el art 24 de la Constituci贸n Espa帽ola.

Adem谩s, se introduce una nueva causa de despido objetivo que, igualmente, se trata de la posibilidad de desestimiento del empleador, en los mismos t茅rminos que lo se帽alado en el p谩rrafo anterior. Por lo que entendemos debe ser suprimido el apartado 2 de este art铆culo.

Art. 26.- La responsabilidad disciplinaria de los abogados

No cualquier incumplimiento de las obligaciones laborales puede ser causa de despido y dependiendo de su gravedad, la culpabilidad y la obligaci贸n impuesta podr谩 ser una infracci贸n laboral de mayor o menor entidad, por lo que deber铆a a帽adirse en el apartado a) que dicho incumplimiento debe ser grave y culpable.

Asimismo, en el apartado 3 deber铆a suprimirse la referencia al contrato de trabajo, puesto que el r茅gimen disciplinario es una de las materias que deben regularse en los convenios colectivos o, en su caso, tener en cuenta lo establecido en la ley, por lo que la referencia al contrato de trabajo debe ser eliminada.

Art. 27.- Procedimiento sancionador

La norma deber铆a contemplar el derecho a ser informado de los representantes de los trabajadores, tanto de la representaci贸n unitaria como de la sindical.

Disposici贸n adicional primera. R茅gimen de aplicaci贸n de este Real Decreto y respeto de las condiciones m谩s beneficiosas.

Se debe garantizar que a los abogados con contrato laboral com煤n van a continuar disfrutando del mismo tipo de contrato y de los mismos derechos de que ven铆an disfrutando con anterioridad a la entrada en vigor de este Real Decreto.


Madrid, 7 de noviembre de 2006


Carta al Ministro de Trabajo

SR.D. JES脷S CALDERA
Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales
Nuevos Ministerios
28071 MADRID


Madrid, ... de noviembre de 2006



Estimado Jes煤s:

Nos dirigimos a ti en esta ocasi贸n como consecuencia del proyecto de Real Decreto por el que se va a regular la relaci贸n laboral de car谩cter especial de los abogados que prestan servicios en despachos individuales o colectivos.

La Uni贸n General de Trabajadores y Comisiones Obreras consideramos manifiestamente infundada la necesidad de regular, como relaci贸n laboral de car谩cter especial, la que puede existir entre un abogado y su empleador.


El proyecto de Real Decreto, que nos ha sido trasladado desde la Direcci贸n General de Trabajo, en su Exposici贸n de Motivos establece, como aspectos y elementos a destacar de manera individualizada en dicha relaci贸n, tanto la libertad como la independencia profesional que debe existir en un abogado, como exigencias t茅cnicas, 茅ticas y deontol贸gicas, el secreto profesional, el celo, la diligencia y la integridad y las obligaciones que se han de cumplir ante un colegio profesional, cuestiones que, sin embargo, son predicables de numerosas profesiones y obligaciones que derivadas de determinadas categor铆as profesionales, son deberes b谩sicos que se deben cumplir de conformidad con las reglas de la diligencia debida y la buena fe. En definitiva, no estamos ante una prestaci贸n de servicios en la que concurran factores distintos a otras profesiones, la capacitaci贸n profesional, el sometimiento a normas deontol贸gicas, la inclusi贸n en el 谩mbito de los Colegios Profesionales, la necesaria confianza en la actuaci贸n del trabajador, la capacidad de relacionarse con los clientes del despacho, el valor esencial de sus conocimientos como servicio prestado por su empleador, son caracteres que concurren en muchas otras profesiones, y lo que a estos efectos es determinante, en modo alguno hacen desaparecer los caracteres que determinan la inclusi贸n de una relaci贸n laboral en el 谩mbito de aplicaci贸n del Estatuto de los Trabajadores: prestaci贸n de servicios por cuenta ajena y dentro del 谩mbito de organizaci贸n y direcci贸n de otra persona, f铆sica o jur铆dica, denominada empleador o empresario, en este caso, los titulares jur铆dicos de los despachos, individuales o colectivos para los que trabajan los abogados.

No se puede en consecuencia, constatar ning煤n elemento ponderador de tan singular tratamiento legislativo, que justifique la reordenaci贸n de la relaci贸n laboral de tales trabajadores con reglas diferentes a las propias de una relaci贸n laboral com煤n.


No entendemos, por tanto, justificado desde este punto de vista que exista una regulaci贸n de car谩cter especial para este colectivo de trabajadores.

No obstante, la UGT y CC.OO. somos conscientes de la existencia de la habilitaci贸n dada en la Ley 22/2005, en su disposici贸n adicional primera, para que el Gobierno regule la actividad profesional de los abogados que prestan servicios retribuidos, por cuenta ajena y dentro del 谩mbito de organizaci贸n y direcci贸n del titular de un despacho de abogados, individual o colectivo, como relaci贸n laboral de car谩cter especial.

A pesar de la profunda incongruencia con el contenido central de la ley en la que se encuentra la habilitaci贸n, cuyo objeto es incorporar al ordenamiento espa帽ol diversas directivas comunitarias en materia de fiscalidad, de productos energ茅ticos y electricidad, y otras cuestiones fiscales afines, se introdujo la disposici贸n adicional mencionada, incorpor谩ndose adem谩s al ordenamiento jur铆dico mediante una enmienda presentada en el Senado en el marco de la Comisi贸n de Econom铆a que no tiene atribuida la competencia ordinaria ni sobre materias de relaciones laborales ni sobre cuestiones espec铆ficas que afectan al ejercicio de la abogac铆a, tramit谩ndose, por tanto, sin debate social ni pol铆tico previo sobre su contenido y oportunidad, privando al Consejo Economico y Social y al Consejo de Estado de la emisi贸n de dictamen sobre la misma.

Precisamente por lo anterior, tampoco encontramos justificada que se produzca una regulaci贸n singularizada de la relaci贸n laboral de un abogado con un despacho.

Pero si tal regulaci贸n debe existir, en todo caso, debiera ser una regulaci贸n m铆nima, adecuada y coherente con las peculiaridades que existen en dicha relaci贸n y, sobre todo, teniendo en cuenta nuestro sistema de fuentes en el 谩mbito laboral, los derechos y deberes que derivan de un contrato de trabajo, los obligatorios necesarios e imprescindibles descansos y una extinci贸n acorde con el principio de causalidad imperante en nuestra regulaci贸n laboral.

Una regulaci贸n, sin tener en cuenta lo anterior o desconociendo la importancia de la negociaci贸n colectiva y el car谩cter normativo de los convenios colectivos, se convierte en una regulaci贸n regresiva, con menos derechos y garant铆as que los que derivan de nuestro derecho laboral y que, por tanto, est谩n presentes en cualquier relaci贸n laboral y que favorecen solamente a un tipo de empleador en detrimento de sus trabajadores, y esa es la regulaci贸n que lamentablemente contiene el proyecto.

Por eso consideramos, desde UGT y CC.OO., que la regulaci贸n que debe establecerse desde dicho Real Decreto, siendo irremediable la misma, no debe apartarse de los derechos que el ordenamiento laboral reconoce a los trabajadores por cuenta ajena y debe ajustarse, lo m谩s fielmente posible a la normativa laboral com煤n, por lo que debe ser, no s贸lo de car谩cter m铆nimo, en cuanto a sus postulados, sino de car谩cter m谩ximo en cuanto a las garant铆as que deben otorgarse a estos trabajadores.

Adjuntamos nuestras observaciones de car谩cter particular al proyecto de Real Decreto.