No vamos bien

Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

No vamos bien


En nuestros comunicados de principios de Julio (“Reflexiones alrededor de una crisis” y “Varias maneras de abordar los problemas, o como afrontar la crisis”), ya anunciábamos por donde podía ir nuestro futuro



pdf
print
pmail

Hoy, ya podemos afirmar que nuestras previsiones no iban desencaminadas. Las presiones por parte de Jefes de Departamento y de Sección y Jefes de Zona hacia su personal para que prolongue la jornada laboral son cada vez más intolerables.

Dado que tenemos nueva Dirección, y en algunos casos nuevos Jefes, y como noveles que son, habrá que recordarles que existe un Convenio, CON UN HORARIO ESTABLECIDO, que es de obligado cumplimiento para ambas partes.

Y dado que se trata de un pacto y un acuerdo, nos parece poco serio el incumplirlo, porque a lo que aspiramos es a tener una Dirección seria y responsable en todos los aspectos. ¿O no?

Hay Directivos de esta Entidad para los cuales la cuestión de la conciliación de la vida laboral con la social y la familiar no les importa, y quizás para ellos su objetivo en la vida sea la Caixa. Pero para muchos compañeros y compañeras, también para CCOO, la Caixa, o sea el trabajo, es un medio y no un objetivo, y la conciliación de nuestras vidas es un derecho y una necesidad que se tienen que respetar.

Nos parece más que demostrado a estas alturas que la prolongación de jornada presupone una mejor y mayor productividad. Más bien al contrario, cuantas más horas en el trabajo, menos rendimiento. Y en todo caso, lo que sí necesita esta empresa es una mejor organización, delegación de facultades, objetivos claros y beneficios para toda la plantilla. Es decir, necesitamos modernizar nuestra empresa para hacerla más competitiva.

En definitiva, que no vamos bien.

Estamos ante una situación económica general complicada, motivada en buena medida porque muchos se han dejado deslumbrar por el negocio y el dinero y fácil.

Y la solución a esta problemática no pasa, desde luego, por la prolongación de jornada, sino por la asunción de errores pasados, en primer lugar. Tampoco pasa, obviamente, por alargar los problemas en el tiempo esperando que amaine la tormenta. La solución, pues, pasa por adaptar el negocio y la empresa a los nuevos tiempos. O si no, no habrá futuro.