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Dinero Express o la crisis de la usura


Discriminar a los clientes bancarios, en función de que su origen geográfico determine su nivel de renta siempre ha sido, y así lo hemos manifestado, un problema de ética financiera y además un mal negocio.


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Desviar hacia segundas marcas financieras a la población con mas dificultades para acceder al crédito, bajo la excusa de ofrecer servicios diferenciados “más adaptados” a la cultura del inmigrante, se ha constituido en un negocio ruinoso en cuanto la crisis ha puesto su proa a las capas sociales mas débiles económicamente.

El paradigma  de este uso, lo constituye Dinero Express, segunda marca creada por el BBVA que acaba de anunciar el cierre de 115 oficinas de un total de 130 que tenía repartidas por todo el territorio nacional.

BBVA incluía en su página web una presentación de Dinero Express que rezaba de la siguiente manera:

“Dinero express es una sociedad del grupo BBVA que se está posicionando en el segmento de inmigrantes a través de una red de tiendas multiservicio exclusiva para la gestión de este colectivo. Para ello, se ha formulado una propuesta de valor innovadora con una oferta comercial específica, afín a la cultura del inmigrante.

Esta oferta comercial cubre todos los requerimientos financieros: envío de dinero, créditos personales, seguros, avales para alquiler de vivienda, tarjetas e hipotecas; y también servicios no financieros tales como el asesoramiento, bolsa de trabajo, viajes, bolsa de vivienda y subvenciones.”

La cultura del inmigrante se ha traducido en este caso en créditos más caros al ser concedidos a través de una entidad de intermediación fuera del canal del banco, que amenaza en un entorno de subida de tipos con incrementar la morosidad, al mismo tiempo que el volumen de remesas al extranjero disminuye.

CONDICIONES LABORALES.

A los trabajadores de Dinero Express se les aplica el convenio colectivo de Oficinas y Despachos, a pesar de que su tarea era la misma que cualquier trabajador adscrito al Convenio de Banca. Esta situación denunciada hasta la saciedad por COMFIA – CCOO no ha tenido solución favorable toda vez que los empleados están contratados por una entidad que operaba como agente financiero y por tanto no es un banco.

El horario de las oficinas era de 10 de la mañana a 10 de la noche y su estrategia de negocio se basaba en “fidelizar” al inmigrante, con necesidad de enviar dinero a su país de origen, vendiéndole productos financieros al margen de los canales habituales del Banco.

Ante el desplome de este tipo de negocio, el BBVA decide reducir drásticamente las oficinas de Dinero Express y a los trabajadores les está ofreciendo tres posibilidades:

a) Reubicación en alguna unidad indeterminada dentro del grupo, lo que supone en muchos casos traslado de residencia por parte de los trabajadores.

b) Baja voluntaria con una indemnización pactada de 45 días por año trabajado.

c) Despido con 20 días por año trabajado.

En definitiva un Expediente de Regulación de Empleo encubierto que además supone un agravio comparativo con el tratamiento que reciben los trabajadores de la Empresa Matriz (BBVA) donde recientemente se ha firmado un Acuerdo de Garantía de Empleo, negociado con los sindicatos.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DEL BBVA

En la página Web del BBVA podemos leer:

"En 2007 BBVA ha avanzado en la integración de la Responsabilidad Corporativa en la estrategia de negocio" Francisco González.

Merece la pena desde esta nueva situación repasar el informe anual de Responsabilidad Corporativa del Grupo BBVA, que definía siete principios corporativos como elementos constructores de su función social.

1. El cliente como centro del negocio. (Como centro o a un lado dependiendo de su origen geográfico y su renta.)

2. El equipo como artífice de la generación de valor. (En Dinero Express menos salario y peores condiciones generan valor)

3.Ética e integridad. (Segregación)

4. Creación de valor para los accionistas. (Bajada del precio de la acción ante las noticias sobre Dinero Express)

5. Estilo de gestión generador de entusiasmo (O decepción según el color, de las gafas con que se mire)

6. Innovación como palanca de progreso (Menos costos laborales,  peores condiciones para los clientes)

7. Responsabilidad social como compromiso (Error de bulto, responsabilidad laboral)

El caso de Dinero Express encaja mal con estos principios generadores de una imagen social corporativa que queda lejos de la realidad y que en ningún caso se acerca a la Responsabilidad Social.

El negocio basado en bajos costes laborales y mayores costos para los clientes según su origen, casa mal con la imagen que BBVA quiere proyectar a una sociedad, que cuestiona ahora más que nunca los usos y costumbres  de las entidades financieras a nivel global y que recela en los mercados de las domesticas.

Solvencia, liquidez y ética son la receta. Ese es el nuevo factor que añadirá valor al accionista y extenderá la responsabilidad social desde las Empresas hacia la Sociedad. BBVA, hoy por hoy, todavía no llega. Le falta por recorrer la distancia que queda entre la imagen social y la responsabilidad social. Y es que entre una y otra, no hay color. ¿O sí?

COMFIA - CCOO