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CCOO Asepeyo

El ahorro est√° a salvo, pero las inversiones no tanto


Espa√Īa se salva de la quema que se ha prendido en la banca estadounidense y europea, aunque surge la pregunta inevitable de si en nuestro pa√≠s puede suceder algo parecido.



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06-10-2008 - De si mientras caen gigantes como Fortis o Dexia puede llegar la onda expansiva al banco o la caja de ahorros en la que se guardan los ahorros de una vida. La solvencia de la banca espa√Īola no est√° en entredicho y sale airosa de la comparativa con otras entidades europeas, pero la liquidez escasea para todos y un rumor infundado puede desatar la pesadilla de todo banquero: la retirada masiva de dep√≥sitos entre los clientes. 'Si se pierde la confianza del p√ļblico, da igual lo solvente que seas', reconocen fuentes financieras.

Es por eso que conviene recordar los mecanismos de protecci√≥n con que cuentan los clientes y hacer memoria de crisis bancarias anteriores en Espa√Īa. Ante la debacle burs√°til no hay pa√Īos calientes, los valores financieros se han hundido estrepitosamente en las √ļltimas semanas y no hay fondo de garant√≠a que compense por las p√©rdidas a los inversores. Da igual si se trata de una cartera agresiva en mercados emergentes o de una inversi√≥n conservadora en activos monetarios. Sin embargo, los bancos han podido desplomarse y dejar en la ruina a sus accionistas, como sucedi√≥ con Banesto, pero los depositantes no perdieron su dinero.

En medio del desolador panorama bancario actual, s√≥lo ha sucedido una bancarrota, la de Lehman Brothers. Y en todo el rosario de intervenciones de bancos que se han visto en las √ļltimas semanas, el ahorro de los clientes ha sobrevivido gracias a las millonarias inyecciones de urgencia, ya fuera de capital p√ļblico o privado. Una r√°pida intervenci√≥n, capaz de anticiparse a una crisis aguda de liquidez y de evitar el p√°nico en las oficinas y la quiebra, es decisiva por tanto para asegurar la continuidad de la operativa bancaria y de la disponibilidad del ahorro, como est√° sucediendo por el momento.

La banca internacional está sufriendo una crisis sin precedentes pero está esquivando el corralito financiero, gracias en gran medida a la nacionalización. Es decir, los clientes no pierden sus depósitos pero sí contribuyen con sus impuestos al rescate bancario.

Pero en el peor de los casos, suponiendo que ni una entidad privada ni el Gobierno -en contra de lo que viene sucediendo en Estados Unidos, Reino Unido o Pa√≠ses Bajos- acudieran al rescate de una entidad espa√Īola en apuros, a√ļn quedar√≠an tablas de salvaci√≥n para el cliente.

Depositos

Est√°n cubiertos por el Fondo de Garant√≠a de Dep√≥sitos, con un importe m√°ximo de 20.000 euros por titular y entidad. Un dep√≥sito o una cuenta por un importe de 40.000 euros y con dos titulares tendr√≠a por tanto una cobertura del 100%. Pero las indemnizaciones del FGD se activan s√≥lo en el caso de una suspensi√≥n de pagos, como la registrada en Eurobank en 2003, la √ļltima del sector, o las quiebras de bancos de la crisis de los ochenta. El pago de esas indemnizaciones se debe realizar en un plazo m√°ximo de tres meses, prorrogables, aunque en la pr√°ctica se llega a recortar a diez d√≠as, explican en el FGD.

En el caso de las sucursales de entidades extranjeras que operan en Espa√Īa, la normativa que rige es la del pa√≠s de origen. As√≠, los ahorros en ING Direct est√°n sujetos al FGD holand√©s, que indemniza con un m√°ximo de 38.000 euros y los del franc√©s Cortal Consors est√°n cubiertos con un m√°ximo de 70.000 euros por titular.

El FGD espa√Īol cuenta con un patrimonio de unos 6.500 millones de euros -el disponible para hacer frente a esas indemnizaciones-, una cuant√≠a claramente insuficiente si se trata de cubrir los 1,38 billones de euros de dep√≥sitos del sistema. De hecho, ante la crisis de Banesto en 1993 -un agujero contable de 600.000 millones de pesetas de las de entonces (3.600 millones de euros)-, el FGD despleg√≥ otra de sus atribuciones, no menos importante que la de indemnizar en caso de bancarrota.

'Buena parte de los objetivos del Plan Paulson de Estados Unidos ya los cumple el FGD', explican en el bufete Cuatrecasas. As√≠, el FGD espa√Īol, adem√°s de cubrir dep√≥sitos, puede comprar activos, suscribir ampliaciones de capital y, en definitiva, asumir la responsabilidad de un proceso de saneamiento que evite la declaraci√≥n de suspensi√≥n de pagos, como sucedi√≥ en Banesto. 'El FGD es la llave del Banco de Espa√Īa para administrar situaciones de crisis, ya que √©ste no tiene permitido gestionar el d√≠a a d√≠a de una instituci√≥n financiera', explican en un banco. Los clientes de Banesto no perdieron sus dep√≥sitos ni tampoco los de Eurobank, que despu√©s de la liquidaci√≥n propia de la suspensi√≥n de pagos, recuperaron el 100%, a√Īaden fuentes del FGD.

De este modo, y ante la posibilidad de una crisis bancaria -que Gobierno e instituciones financieras espa√Īolas niegan-, no ser√≠a necesario recurrir a la situaci√≥n extrema de que el Fondo tenga que indemnizar a los clientes del banco quebrado, con las limitaciones que su nivel de patrimonio supone. Queda el recurso de la intervenci√≥n previa de las instituciones o del capital privado, como est√° sucediendo en los rescates de entidades europeas y estadounidenses.

Es, por ejemplo, el caso del banco hipotecario Bradford & Bingley. Santander ha adquirido los dep√≥sitos de la entidad por un importe de 540 millones de euros, en una operaci√≥n en la que el banco espa√Īol se compromete a seguir prestando los servicios financieros y en la que asume el riesgo de una retirada masiva del ahorro por parte de los clientes, explican en el banco espa√Īol. Bradford & Bingley sigue funcionando y sus oficinas abiertas.

Acciones y fondos

Las inversiones en Bolsa o hechas a través de fondos corren a cuenta del ahorrador final: él corre el riesgo de depreciación de los activos porque la inversión es suya. La quiebra de una sociedad de valores no implica la pérdida del dinero, a no ser que, por error o mala fe, la sociedad matriz no encuentre los activos que el cliente ha confiado para su gestión. En estos casos existe un fondo de garantía para las sociedades y agencias de valores y las sociedades gestoras de carteras, conocido como Fogain y creado a raíz del fraude de Gescartera. Ofrece una cobertura de 20.000 euros por cliente y se activa sólo cuando la sociedad se halla, por tanto, en una situación de insolvencia, reconocida CNMV.

Los fondos de inversión y de pensiones quedan fuera del balance de los bancos y son siempre por tanto patrimonio del cliente. Los fondos de garantía sólo responderán si las acciones o los bonos -desde los más simples a los más sofisticados, como los emitidos por Lehman- quedan bloqueados y el cliente no los puede recuperar. Pero las pérdidas acumuladas son irreparables.

Bonos y deuda

A diferencia de los dep√≥sitos, el Fogain espa√Īol no protege a los clientes que compraron bonos del banco Lehman. 'Cabe la reclamaci√≥n contra el banco en el que los contrat√≥, por un mal asesoramiento, por no haber informado de los riesgos. Pero no para que les devuelvan el dinero', explican en el gabinete jur√≠dico de una entidad. En este caso el mecanismo es como el de una acci√≥n: si el bono se deprecia o la sociedad quiebra, se pierde el dinero. Y sucede lo mismo con la deuda estructurada o los certificados. Aunque sean inversiones similares a fondos y est√©n ligadas a los mercados, el inversor corre el riesgo de contrapartida. Lehman emiti√≥ en Espa√Īa 300 millones en notas estructuradas y quien perdi√≥ dinero -clientes de banca privada, en su mayor parte- no puede reclamar. Lo mismo sucede con entidades que hayan firmado contratos de derivados o estructuras similares.

Seguros

Los seguros no est√°n protegidos con una cuant√≠a fija, como ocurre con los 20.000 euros de m√°ximo en los dep√≥sitos. Pero s√≠ existe un organismo, el Consorcio de Compensaci√≥n de Seguros, encargado de la devoluci√≥n del ahorro depositado en seguros en caso de insolvencia de la compa√Ī√≠a aseguradora, a menudo por el cien por cien.

Cuando la Direcci√≥n General de Seguros detecta agudos problemas de solvencia en una aseguradora, encomienda su administraci√≥n al Consorcio, que se encarga de la liquidaci√≥n ordenada de la compa√Ī√≠a. Procurar√° sacar el m√°ximo partido del balance, de forma que se pueda cubrir el m√°ximo de los compromisos con los clientes. El Consorcio, que dispone de un patrimonio de 1.300 millones, anticipa con sus recursos tales indemnizaciones y acelera as√≠ el proceso de liquidaci√≥n propio de las suspensiones de pagos. Desde su creaci√≥n en 1984, se ha devuelto de media m√°s del 75% de los compromisos con los asegurados de las 200 compa√Ī√≠as liquidadas en ese periodo, un porcentaje que se eleva al 100% en las intervenciones de los √ļltimos a√Īos, como la de Centro Asegurador.

Las cifras

� Patrimonio. Al cierre de 2007, el patrimonio acumulado en los fondos de garant√≠a de bancos, cajas de ahorros y cooperativas de cr√©dito ascend√≠a a 6.500 millones de euros.

� Volumen de dep√≥sitos. El sistema financiero espa√Īol acumula un volumen de dep√≥sitos de 1,38 billones de euros.

Desunión europea ante la tormenta

El encendido debate que ha surgido esta semana en Europa sobre la funci√≥n del Fondo de Garant√≠a de Dep√≥sitos ha puesto de manifiesto las desiguales armas de que disponen las entidades europeas para encarar la actual crisis. En la Uni√≥n Europea no existe un equivalente al Tesoro estadounidense. Son los bancos centrales de cada pa√≠s los encargados de la supervisi√≥n bancaria y de abordar el salvamento de una entidad en caso de ser necesario, aunque sea -como ha sucedido en la intervenci√≥n de Fortis- bajo la tutela del BCE, √ļnico responsable, eso s√≠, de la pol√≠tica monetaria.

Y tampoco hay uniformidad en cuanto al funcionamiento de los distintos Fondos de Garant√≠a de Dep√≥sitos de la UE. La normativa comunitaria establece un m√≠nimo de 20.000 euros por cliente pero, a partir de ah√≠, cada pa√≠s ha establecido su propio nivel. El m√°ximo que garantiza el FGD de Espa√Īa es por tanto el m√≠nimo comunitario, inferior al de otros pa√≠ses con menor renta per c√°pita. Por ejemplo, en la red Santander el saldo medio en productos de pasivo de los clientes particulares de banca comercial -sin incluir pymes o instituciones- es de 6.796 euros, menos de un tercio de lo que cubre el FGD.

Pero el FGD espa√Īol cuenta con una ventaja de la que carecen muchos de sus hom√≥logos vecinos. Se dota ex ante, es decir, que cada entidad financiera espa√Īola destina de forma obligatoria una cuota anual, un porcentaje sobre el volumen de dep√≥sitos captados. En otros pa√≠ses, aunque el importe m√°ximo de indemnizaci√≥n en caso de quiebra sea superior, el Fondo de Garant√≠a de Dep√≥sitos se dota ex post, es decir, una vez que se ha producido la situaci√≥n de crisis y a partir de unas cuotas de aportaci√≥n inferiores a las que paga la banca espa√Īola, seg√ļn explican en la AEB.

A√ļn as√≠, ning√ļn fondo de garant√≠a de dep√≥sitos europeo estar√≠a en condiciones de responder con su patrimonio a una crisis sist√©mica ni al colapso de un gran banco. El acierto de su funci√≥n es entonces la prevenci√≥n y su capacidad para abordar el saneamiento.

EUROPAPRESS

 


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