Archivado en Documentacion, Negociacion Colectiva, Socio Economico

Declaración para el impulso de la economía, el empleo, la competitividad y el progreso social


Se ha firmado la Declaración para el impulso de la Economía, el Empleo, la Competitividad y el Progreso Social con el Presidente del Gobierno y los Secretarios Generales de CCOO y UGT y los Presidentes de CEOE y CEPYME.


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Un Diálogo Social abierto que debe ordenar los temas y el calendario teniendo en cuenta la evolución de la situación económica y del empleo y que debe preservar las relaciones laborales colectivas y la protección social

En los primeros días de septiembre deberemos establecer las prioridades y ordenar los temas señalados en la Declaración. Lo haremos a través de la Comisión de Seguimiento que se crea para este nuevo proceso.

Identificaremos los temas que deberán ser objeto de evaluación, seguimiento y desarrollo porque ya fueron tratados en la legislatura anterior, otros que deberán ser objeto de nueva negociación, y aquellos otros que tendrán un carácter de consulta y participación. En todo caso queremos que el proceso sea abierto y que se puedan ir definiendo los calendarios, prioridades u otros temas a tratar en función de la evolución de la situación económica y del empleo. Habrá ámbitos de negociación tripartita –gobierno, CCOO y UGT y las organizaciones empresariales-, pero también materias reservadas a la negociación bilateral entre las dos organizaciones sindicales y las organizaciones empresariales, como es el caso de lo relativo a las relaciones laborales colectivas.

En todo caso conviene resaltar dos aspectos de la Declaración:

  • Se reconoce la gravedad de la crisis, que afecta al crecimiento de la economía, al empleo, a los recursos de las administraciones públicas y a la inversión de las empresas. Hay, por tanto, un reenfoque del gobierno en dicho reconocimiento, cuestión imprescindible para poder actuar.
  • Para abordar esta situación no valen las viejas recetas que siempre se predican, interesadamente, en momentos de crisis: las reformas estructurales del mercado de trabajo, la flexibilidad laboral, la reducción del coste del trabajo o la reducción de impuestos. Todas ellas son líneas rojas para CCOO que rechazamos y que, por tanto, no aparecen en el temario de negociación. En esta coyuntura negativa es todavía más importante nuestro papel en la defensa de las relaciones laborales colectivas y de la protección social.

Un Diálogo Social que no parte de cero, pero que se va a producir en una coyuntura de crisis de la economía y del empleo, y ésta sí es una situación nueva para el proceso de negociación

El Diálogo Social en España tiene una larga tradición y es ya, en cierto modo, una seña de identidad de las relaciones laborales de nuestro país. En la última década lo hemos practicado y en la anterior legislatura se suscribieron con el gobierno un conjunto de acuerdos en materias tan importantes como las relativas al Empleo, a la Formación Profesional para el empleo, a la Protección de la Salud y Seguridad en el trabajo, a la Igualdad entre mujeres y hombres, a la política de inmigración, o las relativas al Sistema de Seguridad Social y al de Atención a las personas en situación de Dependencia, entre otros. Hay, por tanto, materias que deben ser objeto de seguimiento y desarrollo en las que debemos seguir implicados, aunque no en todos los casos se requerirán procesos nuevos de negociación.

Hay otras materias que formaron parte de los compromisos adquiridos en la anterior legislatura pero que quedaron sin abordar y deberían ser ahora prioritarios. Entre ellos está lo relativo al funcionamiento de los Servicios Públicos de Empleo y a la mejora de las políticas activas de empleo, a los que ahora hemos añadido el evaluar la situación de las prestaciones por desempleo, cuestiones doblemente importantes en la actual situación de aumento del paro. También tienen ese carácter de pendiente el reforzar la Inspección de Trabajo o el desarrollado de algunos temas incluidos en el Acuerdo de medidas de Seguridad Social, como la integración en el Régimen General los regímenes especiales Agrario y de Empleados de Hogar.

A su vez, hay materias que son prioritarias en la acción de gobierno para reactivar la economía y éste se compromete a vincularnos, ya sea mediante la negociación o la consulta. Son las políticas de infraestructuras, medioambientales, de industria y energía, de I+D+i, de mejora de la competencia, vivienda, sanidad y educación.  A esta última, y especialmente en lo relativo a la Formación Profesional, inicial y para el empleo, le damos una particular importancia en este proceso. Además hay un compromiso para impulsar el diálogo social en las Administraciones Públicas.

En todo caso, nos interesa resaltar que:

  • El Diálogo Social que ahora se inicia se va a producir en una crisis económica y con un aumento muy importante del paro, frente a los procesos anteriores, tanto durante el gobierno del Partido Popular como en la legislatura pasada del PSOE, realizados en etapas de crecimiento. CCOO damos mucho valor a esta situación nueva y somos conscientes de que es todo un reto conducirlo satisfactoriamente y con resultados positivos.
  • La novedad no hay que buscarla tanto en los temas objeto de negociación, como en las prioridades teniendo en cuenta la negativa coyuntura.

El Diálogo Social no lo puede todo, no sustituye a la responsabilidad del gobierno y del conjunto de las administraciones públicas, pero es una contribución a un doble objetivo común: sentar las bases para cambiar el modelo productivo y asegurar las redes de protección social

CCOO nos comprometemos con este proceso de negociación y tenemos la voluntad de alcanzar acuerdos en los temas propios del Diálogo Social, pero al mismo tiempo somos conscientes, y queremos que lo sean también los demás interlocutores, que este proceso por sí sólo no resuelve los graves problemas a los que se enfrenta la economía española e internacional, ni sustituye las responsabilidades de gobierno.

La crisis actual en España tiene causas propias y responsables internos, un crecimiento basado en actividades de baja productividad y empleo barato, el endeudamiento del país por su negativa balanza comercial y el de las familias por el sobreprecio del bien básico que es la vivienda. Esta situación interna se agrava por la crisis financiera internacional, materializada en la dificultad de las empresas para acceder al crédito, y en el aumento del precio de las materias primas, que eleva la ya alta inflación española por la fuerte dependencia del petróleo.
CCOO hemos denunciado desde hace tiempo los riesgos de la manera de crecer de la economía española. Ahora es bueno recordarlo, no tanto para significar que teníamos razón en nuestros análisis, sino porque el gobierno tiene la responsabilidad de sentar las bases del cambio, de liderar la coordinación del conjunto de las administraciones públicas y de quienes tienen responsabilidades de gobierno, y de no apoyar a quienes han contribuido a la inversión especulativa.

Nosotros reclamamos ese papel del gobierno y la conjunción de esfuerzos de las demás administraciones y de la inversión privada para trabajar en la misma dirección. Hay que identificar los retos a los que se enfrenta el país, y la Declaración los señala:

A corto plazo hay que afrontar las necesidades de financiación de las empresas y  prevenir la destrucción de empleo; hay que apoyar la recolocación de las personas en paro y garantizar la cobertura social.

Con efectos a medio plazo, hay que sentar ya las bases para potenciar un modelo productivo que apueste por la innovación, el desarrollo tecnológico y el valor añadido, hay que invertir en capital humano y mejorar nuestro sistema educativo, hay que ampliar la capacidad investigadora e innovadora y hay que dotar de mayor competencia a los mercados de bienes y servicios para reducir la inflación.

El Diálogo Social se compromete con estos retos y CCOO contribuye en tanto que participamos en el mismo. Pero el Diálogo Social es una parte y no el todo del imprescindible compromiso político común para afrontarlos.

    Madrid, 29 de julio de 2008