Archivado en Comunicados, Salario, Socio Economico

CCOO considera que el crecimiento de los precios en 2007 es un pésimo dato para la sociedad y para la economía española


El crecimiento de los precios en el 0,4% durante el mes de diciembre finaliza el año con una inflación del 4,2% en los últimos doce meses, 2,2 puntos por encima del objetivo del Gobierno y del Banco Central Europeo.


pdf
print
pmail
La inflación de 2007 es un pésimo dato para la sociedad y la economía española tanto por acumular un año más una nueva pérdida de competitividad con los países de la Unión Europea –1,2 puntos en este año que acumula más de diez puntos en la década-, como por el gasto público adicional que incorpora la revisión de las pensiones y la pérdida de poder adquisitivo de una parte de los trabajadores y de los ciudadanos con menor renta que dedican un mayor porcentaje de su renta al consumo de bienes básicos.  

El crecimiento de los precios en el 0,4% durante el mes de diciembre finaliza el año con una inflación del 4,2% en los últimos doce meses, 2,2 puntos por encima del objetivo del Gobierno y del Banco Central Europeo. La evolución de los precios en 2007 supera en punto y medio el dato del ejercicio pasado, y es necesario remontarse hasta 1995 para observar una cifra similar.

La inflación subyacente de 2007, la que comprende los precios sin los productos energéticos y alimentos no elaborados, alcanza un resultado (3,3%) con connotaciones todavía más preocupantes para la economía española, como demuestra el hecho que un índice que recoge solo una parte de los precios, los de responsabilidad interna, es superior al índice general de la Unión Europea, donde también se incluyen las subidas del petróleo y de los alimentos no elaborados.

Los malos resultados en control de precios son generalizables a casi todos los grupos de productos, pero por su incidencia en las personas con menor renta, son especialmente reprobables los acaecidos en los alimentos: pan (14,4%, carne de ave (10,2%), leche (31%), productos lácteos (10,0%), frutas frescas (7,8%), legumbre y hortalizas (7,6%). Una larga relación de bienes básicos que han erosionado seriamente la capacidad de compra de los ciudadanos.

El incremento inicial de los salarios pactados en convenio (2,9%) es resultado de asumir el objetivo inicial de inflación y una ganancia de productividad de la economía española, por tanto, no puede ser señalado como causa del fuerte crecimiento de los precios. El intenso crecimiento en los precios es responsabilidad exclusiva de aquellos empresarios sin ningún compromiso social y una visión cortoplacista, que se han aprovechado para imponer precios muy por encima del valor de los productos. Parecería que su comportamiento viene dado al interpretar que debían acumular las máximas ganancias rápidamente ante una hipotética caída en el crecimiento de la economía española.

La desviación sobre el objetivo de inflación obliga la entrada de las cláusulas de garantía salarial que afectan al 69% de los trabajadores con convenio firmado (5,8 millones), de los cuales el 85% (4,9 millones) tienen efectos plenos (actualización y efectos retroactivos) y el 15% solo en actualización de las tablas salariales. La repercusión vendrá dada  por el contenido de las cláusulas, si bien, la ganancia de poder adquisitivo en aquellas donde hay cobertura plena puede alcanzar el 0,8% medido en términos reales. La diferencia en la composición de las cláusulas, no obstante, hace imposible realizar una valoración inicial sobre el valor global de su aplicación.

De los trabajadores con convenio firmado sin cláusula de garantía (31%), una parte firmó subidas salariales superiores a la inflación definitiva (4,2%), y como elemento negativo, 2,2 millones de trabajadores (el 26% de los que tienen convenio suscrito) saldrán perjudicados con la elevada inflación, e incorporarán pérdidas de poder adquisitivo, al no disponer de cobertura para hacer frente al crecimiento de los precios.

La inflación de 2007 es un pésimo dato para la sociedad y la economía española tanto por acumular un año más una nueva pérdida de competitividad con los países de la Unión Europea –1,2 puntos en este año que acumula más de diez puntos en la década-, como por el gasto público adicional que incorpora la revisión de las pensiones y la pérdida de poder adquisitivo de una parte de los trabajadores y de los ciudadanos con menor renta que dedican un mayor porcentaje de su renta al consumo de bienes básicos.  

En este contexto, sería necesario una mayor voluntad política para hacer frente a este problema que tiene raíces internas, sin ampararse sólo en los factores exógenos, y en el caso de considerar oportuno incorporar rebajas fiscales concentrase en bajadas del IVA que afecta a los productos básicos, con mayor incidencia en la inflación y en el poder adquisitivo de las rentas inferiores.

La C. S. de CC.OO. se reafirma en los criterios de política salarial para el año 2008 y, en coincidencia con las recomendaciones del AINC en esta materia, recuerda a los negociadores de los convenios la importancia que en el actual contexto de evolución de precios, mantiene el esquema de objetivo de inflación más productividad con cláusulas de garantía, tanto por su aportación al control de los precios como en su función de preservar el poder adquisitivo de los salarios negociados.

Ver evolución IPC Diciembre 2007