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TURBULENCIAS EN LOS MERCADOS FINANCIEROS

El cambio de ciclo podría provocar una ola de fusiones entre cajas, según la Fundación Alternativas


Estas operaciones de concentración favorecerían mejoras de la eficiencia de las entidades sin vulnerar la competencia y, por lo tanto, sin afectar negativamente a los intereses de los consumidores, explican dos expertos.


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El cambio de ciclo económico impulsado por las recientes turbulencias de los mercados financieros podría propiciar una ola de fusiones entre las cajas de ahorros, que se materializaría en 2009 y 2010, según la Fundación Alternativas, próxima al PSOE.

"Si los resultados empresariales aflojan como consecuencia del cambio de ciclo, se generará una presión para las cajas en materia de fusiones que se podría concretar fácilmente en 2009 y 2010", aseguró el profesor y socio fundador de Analistas Financieros Internacionales, Ángel Berges Lobera, encargado junto a Alfonso García Mora del estudio de la fundación "Las cajas de ahorros: retos de futuro".

Estas fusiones, por las que abogaron tanto Berges como García Mora, se concretarían por "racionalidad empresarial" y superarían condicionantes políticos, aunque tendrían como base el mantenimiento del 'status quo' jurídico actual.

En este sentido, el estudio, que propone un decálogo de medidas para mejorar el funcionamiento de las cajas de ahorros, pide que se favorezcan estas fusiones para que puedan llevarse a cabo entre entidades de distintas comunidades autónomas con la misma facilidad que dentro de una comunidad.

Estas operaciones de concentración favorecerían mejoras de la eficiencia de las entidades sin vulnerar la competencia y, por lo tanto, sin afectar negativamente a los intereses de los consumidores, explican ambos expertos.

"Se trataría de promover mecanismos de alianzas reforzadas o fusiones que mantengan la imagen y cercanía de las cajas fusionadas. Con ello podrían conseguirse los beneficios de una mayor escala sin incurrir en los costes de la desnaturalización y desapego territorial de las cajas", reza una de las conclusiones del informe.

LAS CAJAS BAJO ESCRUTINIO: CUOTAS Y HOLDINGS.

El Banco de España ha condicionado la expansión internacional de las cajas a la condición de que diseñen mecanismos de escrutinio que permitan dar un valor definido a las entidades. La fundación aboga por las cuotas participativas como forma de fiscalizar el trabajo y niega en ningún caso, como han indicado los sindicatos, que se trate de abrir una puerta trasera para propiciar la privatización de las cajas. "Las cuotas son un mecanismo de transparencia, ya que a veces no es importante sólo hacer las cosas bien, sino que lo parezca", explicó García Mora.

García Mora aseguró que las cuotas tienen condiciones muy claras que evitan su utilización en este sentido, como la prohibición de colocar más del 50% del capital o que un individuo no pueda ostentar más del 5%. Además, garantizó que los mecanismos de cuotas "blindan" contra cambios en el marco jurídico, puesto que de producirse sería obligatoria su amortización y la pérdida de derechos de los poseedores.

Respecto al efecto de las cuotas sobre las entidades, los expertos aprecian resultados positivos, como el incremento de capital para las cajas y una repercusión positiva en los ciudadanos. "Las cajas deben gestionarse con ánimo de lucro", afirmó Berges.

"LAS CAJAS LO HAN HECHO BIEN, ¿A PESAR DE O POR LOS POLÍTICOS?".

Berges aseguró que las cajas lo han hecho bien en los últimos años, y se preguntó si esto se ha conseguido a pesar de los políticos o gracias a ellos. "Si las cajas lo han hecho bien, y sus cifras no tienen nada que envidiar a los bancos, puede incluso que los políticos sean buenos gestores".

En este sentido, ambos expertos indicaron que la presencia política en los órganos de gestión y decisión de las cajas, junto a sindicatos y otros organismos sociales, garantiza la transparencia en la toma de decisiones, a la par que son los más apropiados para gestionar el retorno mediante obra social a las diferentes comunidades, pues se trata de cargos elegidos de forma democrática.

Entre el resto de recomendaciones del estudio, destacan la realización de forma recurrente y al menos una vez al año de valoraciones independientes, la definición de un marco autorregulatorio de buenas prácticas de gobierno corporativo, o la garantía de autonomía para las cajas en la toma de decisiones con la rentabilidad sobre riesgo por encima de cualquier otro condicionante político.

LA OBRA SOCIAL COMO GANCHO COMERCIAL.

Además, Berges destacó la falta de utilización de la obra social como gancho comercial por las cajas de ahorros para captar nichos de población a los que la actividad social de las cajas les resulte más interesante que el reparto de dividendos que hacen los bancos.

Ante el reciente auge de fondos de inversión sostenible, que invierten en energías renovables o del cambio climático, Berges enfatiza que "hay un segmento de la población al que le podría interesar más trabajar con las cajas".

Europa Press