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Aparecidas en 20-11 en los medios

Entrevistas a Maria Jesús Paredes sobre su salida de la Secretaría General de Comfia CCOO


Entrevistas de María Jesús con distintos medios, en las que se reproducen sus declaraciones en relación con su salida y el relevo de la secretaría general y sobre las insidiosos artículos aparecidos en días atrás en el diario progubernamental Público.


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Expansión

Se me ataca porque dicen que el PP ha mostrado interés por mí

La sindicalista reitera que su objetivo siempre ha sido la independencia de CCOO de cualquier partido político y hace balance de sus 23 años al frente del área de banca.

20-11-2007 - María Jesús Paredes es una mujer fuerte y decidida, que habla sin complejos de política, sindicalismo y ética. Recibe a EXPANSIÓN en su despacho de la sede de Comfia, la sección financiera de Comisiones Obreras, de la que ha sido secretaria general durante los últimos 23 años y que dejará en muy pocos días. El 19 de diciembre presentará su dimisión, más de un año antes de que finalice su mandato.

Pero en estos días, Paredes es noticia por algo más que por su salida del sindicato. Como adelantó EXPANSIÓN la pasada semana, algunos sectores del PP la verían con buenos ojos en sus filas. A la pregunta de si esta oferta podría interesarle, Paredes responde que “no está encima de la mesa. Porque no tomaré ninguna decisión hasta el 19 de diciembre, por respeto a la autonomía del sindicato; y porque a mi no me ha llegado ninguna oferta del PP”.

Paredes achaca los recientes ataques de algunos medios sobre su patrimonio inmobiliario a que “EXPANSIÓN informó de que sectores del PP estaban considerando contar conmigo”, afirma cuando se le pregunta por qué cree que se ha montado tanto revuelo alrededor de su vida. “Yo no participo de la política de que hay que invalidar al contrario de cualquier forma. Es política sucia que aleja a los ciudadanos de los debates sustantivos”, añade.

Paredes cree que no tiene que dar explicaciones a nadie sobre cómo ha comprado sus pisos. “Me acusan de haber gestionado bien mi patrimonio, después de 37 años trabajando; me acusan de tener una buena hipoteca con Santander, pero es que soy trabajadora del banco y esto es un derecho de los empleados, gracias a las luchas sindicales; se me acusa de estar divorciada y contar con una pensión; de que mi pareja sea viuda y vendiera un piso para comprar otro; o de haber hipotecado un piso para invertir en un restaurante.

En fin, se me acusa de que mi patrimonio inmobiliario se haya quintuplicado en los últimos años, como para el resto de los españoles”, dice y añade que algunos tienen la idea de que “los sindicalistas tenemos que ser cartujos”. Sin embargo, no se muestra afectada y cuenta que una de sus satisfacciones ha sido que el mismo día en el que salió el artículo sobre sus inmuebles, 47 trabajadores de Citi Operaciones (la entidad con respecto a la cual se cuestionaba la actuación del sindicato que dirige) se dieron de alta en Comfia.

Enemigos
Paredes cree que se ha creado muchos enemigos principalmente por su lucha para que CCOO fuera un sindicato autónomo de los partidos y en concreto del PSOE. No tiene reparos en expresar lo que piensa de la vida política española: “Hemos tenido cuatro años muy lamentables. Con un Gobierno bronca que no se ha preocupado de buscar el consenso, y una oposición que ha hecho lo mismo. En vez de mirar hacia fuera, nos hemos enredado en un lío de debate territorial.

La descentralización en algunos temas es importante, pero no se puede avanzar con cada mitad del país mirando para un lado distinto”. Tiene claro cómo deberían funcionar las cosas: le gustan líderes europeos como el francés Nicolás Sarkozy, que ha incorporado a su gobierno ministros de la izquierda, lo que han hecho los dos mayores partidos alemanes, que se han puesto de acuerdo para gobernar en coalición ante las dificultades del país.

Esta sindicalista, que ha llevado a Comfia a tener mayoría en la práctica totalidad de las entidades financieras del país, sonríe orgullosa cuando explica cómo deja el sector financiero: “nuestros bancos y cajas están entre los más eficientes del mundo, gracias al Banco de España, a sus buenos gestores y a unos sindicalistas de primer nivel, que han sabido conciliar las exigencias del empleo con las de unas empresas fuertes”, dice.

Reconoce que quedan cosas por hacer: “Estamos en un entorno de incertidumbre, la banca internacional está debilitada y en España vivimos un cambio de ciclo inmobiliario. Pero también por eso he adelantado mi salida, porque el nuevo secretario (José María Martínez) tome las riendas. Un buen sindicalista se acredita en los momentos difíciles”, dice guiñando un ojo a su sustituto que estuvo presente durante buena parte de la entrevista.

Paredes tiene las ideas claras sobre el futuro. “Veo un sindicalismo comprometido con la sociedad, sin ser partidista. CCOO no tiene que ser la segunda marca de la izquierda. Creo en un sindicalismo hecho por profesionales reversibles, que pueden volver a la vida civil. No creo en el sindicalismo insurreccional, las cosas irán mejor si todos trabajan cooperando juntos”.

M. Romani
Expansion




Cinco Días

María Jesús Paredes: Secretaria general saliente de Comfia CCOO.

'No podemos dejar el Estado anoréxico por las autonomías'

Ha sido testigo y actor en la transformación del sector bancario español como responsable de la sección de finanzas. Ahora, evalúa sus 23 años de trabajo como representante sindical.

20-11-2007 - Apenas queda un mes para que María Jesús Paredes abandone su cargo al frente de la sección financiera de CC OO, al que llegó en 1984. Esta madrileña, de 53 años, planea ahora su nuevo rumbo profesional. Detrás deja una etapa. 'Me voy a gusto. No debo nada al sindicato, ni el sindicato me lo debe a mi', afirma.

Una persona proveniente del sector de las cajas de ahorro, y no de los bancos, se pone al frente de Comfia. ¿Cómo interpreta el cambio?

El talento hay que buscarlo donde está. En este caso todos hemos considerado que José María Martínez debía dirigir el equipo para la siguiente etapa. Pero está bien que haya un cambio y que no parezca que son siempre los sindicalistas de los bancos quienes tienen el control.

¿Cómo valora su gestión al frente de la sección financiera de CC OO durante estos 23 años?

He tenido momentos felices y amargos en mi vida sindical. En los años ochenta, la crisis financiera fue muy fuerte y jugamos un papel muy importante en la modernización del sector financiero español. Hoy tenemos una banca estupenda y el sector cuenta con más empleos que entonces.

¿Y cómo ha variado el mundo financiero en este tiempo?

El conjunto del sector se ha modernizado tecnológicamente. Da servicios más baratos y mejores. ¿Qué hemos hecho en la internacionalización? Hemos peleado con dureza cuando los bancos en Latinoamérica han hecho cosas impropias de empresas que tienen a gala la responsabilidad social corporativa. Creemos que la bancarización desarrolla la clases medias. Por eso estamos empeñados en que los grupos españoles sean respetuosos allá donde vayan, no sólo con las leyes, sino con los derechos de los trabajadores. Queremos que la banca apoye en América Latina a los colectivos más débiles.

¿Qué opina de la información publicada recientemente en prensa sobre su patrimonio personal?

La noticia ha aparecido en un sólo medio de comunicación, el diario pro gubernamental Público, y la escribe un periodista que en su blog defiende el periodismo incendiario y que hay que exterminar el periodismo objetivo. Dicho esto, ¿de qué me acusa? Se me acusa de haber ahorrado y gestionado bien mi patrimonio. Que me lleve a los tribunales, que es donde se verifica en democracia la honradez de las personas y si hay algún comportamiento anormal.

¿Por qué aparece esta información justo cuando se va?

Es una campaña de linchamiento político. La noticia salió el mismo día que otro periódico publicaba que algunos sectores del PP consideran incluirme en sus listas. Por otra parte, yo he sido una gran defensora de la independencia de CC OO frente a los partidos políticos y las empresas. A lo mejor alguien tiene interés en hacer de CC OO su segunda marca.

¿Cree que, a través de usted, se intenta atacar al secretario general de CC OO, José María Fidalgo?

Sí, sí. Soy una persona que ha apoyado, así como Comfia en su conjunto, las políticas de Fidalgo. Pienso que creen que con esto se le desgasta de alguna manera.

¿Cuál es su concepción del sindicalismo?

Yo defiendo la profesionalidad del sindicato. Que quienes participan en él tengan una carrera profesional y corran la suerte de los trabajadores del sector al que pertenecen. En ese sentido, me alejo bastante del sindicalismo nostálgico de 'cuanto peor, mejor'. Nunca he creído en el sindicato de conflicto. Creo que avanzamos más y mejor desde un compromiso con las empresas. Me gustan las empresas fuertes porque eso permite que se cree empleo y se respeten los derechos de los trabajadores.

¿Cómo ve el comportamiento de los partidos políticos y el Gobierno?

Soy una constructora de modelos de cooperación y me parece que en España nos alejamos de los grandes retos del siglo. No me gusta que el PSOE diga que el PP es de derecha extrema, ni que el PP critique por todo la política del Gobierno. Creo en una convivencia entre las autonomías y el Estado. Pero no podemos dejar un Estado tan anoréxico.

¿Cree que la clase empresarial se comporta de forma más sensata que la política, entonces?

Considero que la clase empresarial y el movimiento sindical dan más lecciones de sensatez, cordura y de consensuar decisiones que los políticos.

¿Por qué deja el sindicato un año antes de vencer su mandato?

Dos razones tuvieron mucho peso. Yo entré de secretaria general en plena crisis financiera y me acredité como sindicalista frente a los empresarios y los trabajadores porque la federación supo gestionar con prudencia una situación difícil. Ahora hay incertidumbres, como la crisis de liquidez o la situación de los mercados internacionales, y la entrada de Crédit Agricole en Bankinter... Es un momento fantástico, por su complejidad, para que José María Martínez tome las riendas deComfia. En segundo lugar, en diciembre se celebra el nuevo congreso confederal. Y ahí el secretario general tiene un papel muy importante para marcar líneas de actuación.

La alianza con UGT y la conciliación, asignaturas pendientes

María Jesús Paredes deja el cargo con algunas espinitas. Entre otras, no haber logrado la unión con UGT. 'Me hubiera gustado', reconoce la sindicalista. 'Soy una gran defensora de la unidad sindical porque, cuando somos más, somos mejores y más eficaces. Pero la vida ha venido así. Los dos sindicatos provienen de una etapa periclitada de líneas de pensamiento ideológico'.
Para Paredes, la plataforma ideal debería ser una organización 'completamente equidistante de los partidos políticos, que construye sus mayorías sociales de progreso con la pluralidad que tienen los trabajadores en lo ideológico y en lo profesional'.

La responsable del sector financiero de CC OO percibe que las demandas sociales han variado. 'Ya no valen los convenios colectivos de IPC. Ahora hay que observar los intereses de jóvenes, de mayores, de gente que quiere tener un puesto estable...'.

Otros nuevos desafíos que deberán afrontar las centrales sindicales son, según María Jesús Paredes, la banca basura, la conciliación laboral y familiar y la situación de la mujer.

'El papel del regulador es determinante en el sector financiero. Creo que mi sucesor deberá hacer propuestas para ver cómo el sindicato es capaz de ordenar este mundo. Sobre todo ahora, cuando surgen empresas como las refinanciadoras de deuda, que no dan toda la información adecuada y, además, se dirigen a los más débiles'.

La conciliación la define como 'una asignatura pendiente'. Desde su punto de vista, 'no hemos encontrado el espacio donde lo que se premie es lo que uno hace. El tema de la permanencia en el puesto de trabajo está tan arraigado en nuestra vida...'.

Respecto a la situación de las trabajadoras afirma, 'hemos avanzado en la igualdad legal y en la normalización de derechos en el puesto laboral. Pero eso no se ha correspondido con una responsabilidad simétrica en el ámbito familiar. Nosotras cargamos con el fardo de la vida privada y eso nos penaliza'.

Á. Gonzalo / E. G. Ercoreca
Cinco Días




El Mundo

«La bronca política no beneficia ni a los ciudadanos ni a la economía»

María Jesús Paredes atesora esa inusual virtud de templar los ánimos cuando sobra tensión. Se ha pasado los últimos 23 años buscando acuerdos in extremis donde sólo había espadas en alto.

20-11-2007 - El próximo 19 de diciembre dejará la secretaría general de la Federación de Servicios Financieros y Administrativos de CCOO (Comfia). Y buscará un futuro lejos de las filas sindicales. Quizá en la política, aunque ella lo desmiente. De momento.

Pregunta.- Hablemos de futuro, antes de hablar del pasado. Su nombre ya ha aparecido como posible fichaje del PP de cara a las elecciones. ¿Se ve usted metida en política?

Respuesta.- Haré algo que tenga que ver la sociedad, no me veo prejubilada en mi casa. Pero hasta después de Reyes no me voy a plantear mi futuro. Tampoco me lo han ofrecido. Por tanto, ni siquiera he tenido la oportunidad de decir que no.

P.- ¿Cómo ve el panorama político, a cuatro meses de las elecciones?

R.- Estoy profundamente descontenta de cómo están funcionando las cosas en este país. La bronca política no beneficia nada ni a los ciudadanos ni a la economía. Seguimos anclados en el pasado y sin consenso. Espero que en las elecciones de marzo nos encontremos escenarios de compromisos más sólidos. Los ciudanos nos esperamos un respiro.

P.- ¿De qué se siente más orgullosa tras 23 años en CCOO?

R.- He sido sindicalista mujer en un mundo de hombres. Pero he tenido la suerte de dirigir una organización con uno de los mejores equipos que ha dado el movimiento sindical. Cogí la federación con 6.000 afiliados y déficit, y la dejo con más de 100.000 y superávit. También he tenido el privilegio de estar al frente del sindicato en momentos duros de crisis en el sector financiero. El sindicato y los bancos tuvimos el pragmatismo de orillar una reestructuración clásica, que habría producido despidos; y fuimos a un proceso más garantista para los trabajadores, articulado a través de prejubilaciones con cargo a las cuentas de las empresas. El sector financiero español es de los más eficientes del mundo.

P.- ¿Nunca se ha peleado con los banqueros?

R.- Claro que he tenido momentos de confrontación fuerte. Pero, por vocación, siempre he defendido el sindicalismo de cooperación, el que construye modelos. Cuando una empresa va bien, los trabajadores mejoramos. Por eso necesitamos empresas fuertes y solventes.

P.- Se marcha un año antes de cumplir su mandato. ¿Por qué?

R.- Me acredité como sindicalista en un escenario de crisis. El año que viene vamos a tener un escenario de incertidumbre internacional. Y hemos pensado que le corresponde al nuevo secretario pilotar este momento que vive el sector.

P.- Estos días han aparecido informaciones que cuestionan el patrimonio que usted ha atesorado desde que está al frente del Federación. ¿Tiene algo que decir?

R.- Se me acusa de haber gestionado con prudencia y con sentido del ahorro mi patrimonio. O de algo más grave: quizá hay quien prefiere un tipo de sindicalistas que, en vez de buenos profesionales que hagan bien su trabajo en lo público y administren bien sus ahorros en lo privado, defiendan un sindicalismo más nostálgico y marginal, que no represente las aspiraciones del país en el que vivimos todos. Si se me acusa de todo eso, efectivamente, soy culpable

JUAN T. DELGADO
El Mundo


El Periódico

María Jesús Paredes: Secretaria general saliente de Comfia CCOO.

Niego que el Partido Popular me haya hecho oferta alguna

CCOO ha reforzado su independencia y busca la excelencia no como un acto sino como un hábito. Es una organización que se ha modernizado, que se ha adaptado a una sociedad más rica en matices.

20-11-2007 - EDAD 53 AÑOS.
CURRÍCULO ENTRÓ A LOS 15 AÑOS A TRABAJAR EN EL BANCO CENTRAL. FUE MIEMBRO DEL PARTIDO COMUNISTA Y, A LOS 17 AÑOS, YA PERTENECÍA A UN SINDICATO. LLEVA DESDE 1983 AL FRENTE DE LA FEDERACIÓN DE BANCA Y SERVICIOS FINANCIEROS Y ES UNA DE LAS TRES PERSONAS MÁS INFLUYENTES DE CCOO.

No ignora que en CCOO mucha gente la llama la pija, pero María Jesús Paredes asegura que este apodo tiene que ver con su rechazo a la vieja imagen del sindicalista de mono azul y a su defensa del afiliado a CCOO más próximo al trabajador moderno y profesional, bien considerado por su empresa. En septiembre pasado, después de 23 años al frente de la federación de banca de CCOO, sorprendió al líder de este sindicato, José María Fidalgo, anunciando su dimisión que se materializará como efectiva el 19 de diciembre. Desde entonces ha suscitado toda clase de conjeturas.

--¿Cuál es el motivo para presentar su dimisión?

Lo esencial es que me vencía el mandato en marzo del 2009 y el sector de la banca y de las cajas de ahorros se encuentra en un momento de incertidumbre. Me parece un buen momento para que Chema José María Martínez, su sucesor en la secretaría general pueda gestionar estas incertidumbres financieras desde su inicio. También habrá el próximo año un congreso confederal en CCOO y Chema debe estar ahí como responsable de banca para gestionar los cambios que se propongan.

--¿Existen rumores de que su dimisión proviene de una propuesta del PP para las listas electorales?

No sé de dónde han salido estos rumores. Niego que el PP me haya ofrecido nada, aunque también le digo que la independencia política es un rasgo distintivo de CCOO.

--¿Qué opinión tiene del PP usted que cae tan bien en ese partido?

Tengo la peor opinión del partido en el Gobierno y del partido en la oposición. Están embroncados por todo. Deberíamos volver a la grandeza del consenso y ni el PSOE ni el PP son capaces de reflejar lo que quiere la sociedad. Yo admiro a Toni Blair que supo salirse del espectro de la izquierda tradicional o a Sarkozy que ha dejado entrar en su gobierno a personas de izquierdas.

--¿A qué se va a dedicar ahora?

A partir del 19 de diciembre me tomaré unas vacaciones. Pero no quiero convertirme en una prejubilada después de la fiesta de reyes. No sé si me dedicaré al sector privado o al público. Tengo ofertas variadas, pero no en el sentido político que usted está pensando.

--En 23 años al frente de la confederación de banca de CCOO, ¿cuál ha sido el momento más doloroso?

Fue en 1983 cuando firmamos un convenio duro para fijar los horarios en el sector. Tuve una hija prematura y me sentí muy culpable como madre y como mujer. La alegría es que, ahora, mi hija se está examinando del MIR y espero que sea una excelente médico.

--¿Y el momento más feliz?

En 1980 desarrollamos toda la política de prejubilaciones y garantizamos que no habría expedientes de regulación de empleo salvajes. Logramos que las entidades gestionaran sus excedentes de plantilla a través de jubilaciones voluntarias.

--¿Cómo ve a CCOO?

Ha reforzado su independencia y busca la excelencia no como un acto sino como un hábito. Es una organización que se ha modernizado, que se ha adaptado a una sociedad más rica en matices. No es una organización partidaria por lo que alberga en su seno a los trabajadores en su pluralidad, ya sea ideológica, religiosa o política.

--Dicen que en el tiempo en que ha dirigido CCOO-banca ha hecho un patrimonio millonario.

¿De qué se me acusa? Yo compré una vivienda en Boadilla del Monte (Madrid) después de vender otra anterior que tenía en la plaza Puerta de Toledo después de mi divorcio con Benito Lozano. Se me acusa de que mi pareja Francisco Baquero vendiera la suya en Moratalaz y comprásemos una en la playa. Se me acusa de adquirir otra en el centro de Madrid con un crédito al 65% del euríbor, como cualquier empleado de banca. Se me acusa de que mi padre me regalara una casa en la sierra, que tengo alquilada, y de haber apoyado a un joven cocinero en un restaurante, hipotecando mi casa de Boadilla, al que le han dado una estrella Michelín. En definitiva, se me acusa de no ser una cartuja con voto de pobreza, castidad y obediencia.

--¿Pero no le parece demasiado patrimonio para la media de las familias?

En estos 37 años he hecho un patrimonio como la media de los españoles que lo han multiplicado por cinco. Si hay algo ilícito en ello sugiero que se me lleve a los tribunales, pero no defiendo el sindicalismo nostálgico de cuanto peor mejor.

--¿Y un sueldo como el suyo puede soportar ese nivel de endeudamiento?

Se pueden pagar 600.000 euros en hipotecas con el sueldo de mi pareja y el mío, 40.000 euros cada uno. Además, con las pensiones de orfandad de los hijos de Paco, con el alquiler del piso de la sierra y con las dietas que paga mi expareja a mis hijos. Se me está acusando de haber ahorrado y haber gestionado bien mi patrimonio durante 37 años.

--Entonces, ¿de dónde pueden provenir las sospechas sobre un enriquecimiento ilícito?

Se trata de una campaña de linchamiento político. Todo surge a raíz de que una publicación económica especula sobre que el PP quiere incluirme en sus listas electorales. Eso proviene de que yo defiendo que CCOO no debe ser nunca la gama blanca de ningún partido, sea el PSOE o IU.

FRANCISCO J. DE PALACIO
El Periodico