Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

CCOO BANESTO
El banco cambia de criterio, mejor para todos

La operativa, ahora sí importa


Después de años de desprecio absoluto a las cuestiones operativas y de las numerosas circulares que hemos ido sacando en los últimos meses, el banco ha dado un giro importante y ha cambiado de actitud creando un nuevo escenario en las oficinas, donde la operativa y los que se encargan de las funciones operativas empiezan a tener la importancia que nunca debieran haber perdido. Nos alegramos de que reconozcan al fin que lo comercial no lo es todo en el banco.


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Recientemente los directores de las sucursales han recibido instrucciones sobre la Gestión del Efectivo a través de un folleto que recuerda los principios básicos de Caja. Y los subdirectores y gerentes de oficina, en “Noticias del día” del 22 de Octubre, un recordatorio de las obligaciones más esenciales recogidas en diversos documentos de Normativa.

La gestión de cobros y pagos, el encaje, el arqueo y el cuadre diario, la seguridad y la responsabilidad de la gestión del efectivo, se van desarrollando de un modo genérico, pero con la intención de que vaya calando el mensaje de su importancia en la cuenta de resultados del banco.

Hasta ahora el criterio que se venía utilizando era que la caja y todo lo operativo era marginal en la nueva dinámica de trabajo donde solo y exclusivamente tenía razón de ser la venta de productos, llegándose en muchas ocasiones a decir en reuniones de UBM que si no se podía cuadrar la caja daba igual.

El cambio de valoración es muy importante y ayudará a la mejor convivencia en las oficinas y no debería quedarse solo en recordar una vez más nuestras muchas obligaciones. Nos felicitamos del nuevo enfoque que se está dando, pero esto no servirá de nada si no se proporcionan los medios personales y materiales para poder trabajar de modo eficaz, tal y como lo venimos reclamando desde hace tiempo.

El banco, lejos de hacer una autocrítica sobre sus políticas, ha comenzado a sancionar las faltas de caja, primero como amonestaciones escritas y luego ya veremos. Es el modo más fácil y barato de iniciar el nuevo camino que se han marcado, pero hay otros que nosotros entendemos mejores y más eficaces que las sanciones:

  • Reforma de ventanillas cada vez más vulnerables a hurtos y robos.
  • Implantación de nuevos dispensadores recicladores que eviten la manipulación de efectivo cuando la oficina está abierta.
  • Dotación de una plantilla suficiente y bien formada en funciones administrativas. Especialmente se debe formar al personal de nuevo ingreso y a los trabajadores de ETT que se incorporan a las ventanillas sin ningún conocimiento.
  • Dignificación de la función administrativa en base a la configuración de la carrera profesional que garantice el reconocimiento laboral y unas retribuciones en línea de los empleados que se dedican a labores comerciales.

No basta editar folletos y luego sancionar indiscriminadamente sin tener en cuenta las circunstancias; si el banco quiere cambiar algo, debe hacer las cosas bien. Siempre hay un primer momento.