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驴Hay parecido con nuestra Caja?

El trabajo del becario tiene un objetivo formativo, no lucrativo


En esta sentencia se estudia el caso de un estudiante universitario que es contratado como becario por una universidad p煤blica. Tras desarrollar su labor, interpone una demanda reclamando su condici贸n de trabajador por cuenta ajena y, por ende, las diferencias salariales entre lo que percibi贸 como becario y lo que hubiera debido percibir.


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El caso responde a la situaci贸n de un alumno de ingenier铆a de la universidad, que fue contratado como becario para ayudar en la secretar铆a del centro. Su horario era flexible, de cuatro horas. Ante su reclamaci贸n, tanto el juzgado como el Tribunal Superior de Justicia de la comunidad aut贸noma le dieron la raz贸n, acabando el asunto ante el Tribunal Supremo, dado que la universidad verific贸 que hab铆a una sentencia contradictoria con la del caso. El alto tribunal tambi茅n le dio la raz贸n al alumno, sobre la base de los siguientes argumentos.

Tanto en la beca como en el contrato de trabajo se da una actividad que es objeto de una remuneraci贸n, de ah铆 la zona fronteriza entre ambas instituciones. Las becas son, en general, asignaciones dinerarias o en especie orientadas a posibilitar el estudio y formaci贸n del becario, por lo que el resultado que pueda surgir del trabajo del becario, nunca se debe incorporar a la ordenaci贸n productiva de la instituci贸n que otorga la beca. De ah铆 que si bien el becario realiza una actividad que puede ser entendida como trabajo y percibe una asignaci贸n econ贸mica, por el contrario, la empresa no puede confundir nunca la condici贸n propia del empresario, porque no incorpora el trabajo del becario a su patrimonio, circunstancia esencial a la figura del empresario, cuya actividad, si bien puede carecer de 谩nimo de lucro -lo que siempre es subjetivo-, no carece nunca de lo que en este aspecto puede denominarse "sentido de lucro" en la actividad que ejerce.

Por su parte, el becario no realiza sus tareas en l铆nea de contraprestaci贸n, sino de aportaci贸n de un m茅rito para hacerse acreedor de la beca y disminuir as铆 la carga de onerosidad que 茅sta representa. De ah铆 que la clave para distinguir entre beca y contrato de trabajo sea que la finalidad perseguida en la concesi贸n de becas no estriba en beneficiarse de la actividad del becario, sino en la ayuda que se presta en su formaci贸n. El rasgo diferencial de la beca como percepci贸n es su finalidad primaria de facilitar el estudio y la formaci贸n del becario y no la de apropiarse de los resultados o frutos de su esfuerzo o estudio, obteniendo de ellos una utilidad en beneficio propio.

La esencia de la beca de formaci贸n es conceder una ayuda econ贸mica de cualquier tipo al becario para hacer posible una formaci贸n adecuada al t铆tulo que pretende o que ya ostenta, bien en centro de trabajo de la entidad que concede la beca, bien en centro de estudios ajeno al concedente; mientras que la relaci贸n laboral com煤n no contempla ese aspecto formativo y retribuye los servicios prestados por cuenta y a las 贸rdenes del empleador, con independencia de que la realizaci贸n de los trabajos encomendados puedan tener un efecto de formaci贸n por la experiencia, que es inherente a cualquier actividad profesional. De ah铆 que las labores encomendadas al becario deban estar en consonancia con la finalidad de la beca. Si no es as铆 y las tareas que se le ordena realizar integran los cometidos propios de una categor铆a profesional, la relaci贸n entre las partes ser谩 laboral.

El Tribunal entendi贸 que las labores del becario buscaban un provecho para la universidad, con lo que no se estaba ante una beca, sino ante un verdadero contrato de trabajo.

Enlace a la sentencia completa

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