Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

Decíamos ayer


El "tren" no para en todas las estaciones


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Hablábamos hace ahora aproximadamente un año, de las expectativas que se habían creado alrededor del "tren" que pasa cada año, más o menos cargado de pluses y cambios de categoría.

Se especulaba con que la Dirección de la Caja aprovecharía este proceso para frenar el descontento que se iba extendiendo entre determinados niveles de la plantilla.

En aquel momento, ya sentenciamos que la cosa no daría mucho de si.

Los resultados nos dieron la razón de tal manera que se superaron las previsiones más pesimistas.

Desde aquel momento se han batido todos los récords de bajas entre delegados, delegadas y resto de personal de oficinas. Así mismo, crece exponencialmente la rotación entre quienes tienen contratos temporales.

Es el precio que se ha de pagar para que la Dirección pueda presumir de tener un ratio fantástico (para ellos) en los gastos de personal.

Ahora, a las puertas de un nuevo viaje, vuelven a tocar la misma canción.

No quisiéramos ser agoreros. Sería jugar con ventaja. Pero, las posibilidades de que, tampoco ahora, se solucionen los problemas de estabilidad de la plantilla de la Caja son muy claras.

Si realmente se quisiera arreglar el tema, se tendría que entrar en cambios estructurales. A modo de ejmplo:

 -Redefinición de la clasificación de oficinas. Es un escándalo que cada año que pasa aumente el porcentaje de   oficinas del último nivel.
 -Establecimiento, en cualquier caso, de una carrera profesional que permita tener unas expectativas claras de   promoción.
 -Retribuciones variables (objetivos) para todo el mundo. Realmente objetivas y, sobre todo, más motivadoras y con   mayor  seriedad.
 -Sistemas objetivos de valoración del personal temporal que permita la continuidad de quien haya cumplido con su   obligación
.

No es deseable el continuo flujo de entradas y salidas de personal, sobre todo de oficinas. Si estamos en una sociedad de mercado, nos habremos de ajustar a sus reglas. Y no sólo para los nuevos fichajes.

Si no, no nos extrañaría que cualquier día tuvieran que buscar los delegados en una ETT, como ya se han visto obligados a hacer para cubrir las continuas rotaciones de contratos temporales.

Mataró, 9 de febrero del 2007