Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

comunicado

Asamblea General – 2


Acto seguido os transcribimos la continuación del manifiesto que los representantes de los trabajadores de CC.OO. leímos en la Asamblea General del 26 de abril.


pdf
print
pmail

< Ni que decir tiene que si recurrimos a las concentraciones como la que habéis visto en la entrada es porque no nos dejan ninguna otra salida. No quieren pactar –ni la readmisión de estos compañeros ni nada: sólo simulan que negocian, pero la táctica siempre es la misma, dejar pasar el tiempo... sin moverse de sitio. Y no sólo no negocian, en estos casos ni siquiera han querido dialogar. ”Es una decisión tomada”, nos responden en estas ocasiones, arrogandose de una autoridad casi divina, posesores de la verdad única; en todo caso incapaces de reconocer la posibilidad de error, pero muy especialmente incapaces de rectificar.
Así actúan mientras en paralelo se llenan la boca de aquello que denominan Responsabilidad Social Corporativa, (CC.OO. preferimos llamarlo Responsabilidad Social de Empresa). Y mientras tanto se otorgan retribuciones, sueldos que, comparados con los del resto de la plantilla (recordémoslo: la peor pagada de todas las cajas catalanas) son casi impúdicos, casi obscenos. El periódico económico Expansión lo acaba de poner de relieve hace pocos días: mientras que Caja Penedès está clasificada, con respecto a volúmenes económicos, en el décimo lugar entre las cajas españolas, con respecto a los salarios de los Altos Directivos estamos situados...     en el ¡ CUARTO lugar ! Y estos salarios, en relación a los beneficios, superan cinco veces la media de los sueldos de los Directivos de las otras cajas en relación a sus beneficios: es decir, si la media general es la del 0,76%, el porcentaje de los salarios de los Altos Directivos de Caja Penedès en relación a nuestros beneficios es del... ¡ 3,47% !
Recordemos otro despido injusto que nos hizo mover semejantemente como lo hacemos ahora: era el año 1999, pero entonces, por lo menos, la Dirección siguió el procedimiento reglamentario y concedió al trabajador, también acusado de bajo rendimiento, de la audiencia prevista legalmente. No sabemos si esta nueva manera de proceder es debida a la división del antiguo departamento de Personal en Relaciones Humanas y Relaciones Laborales, o bien a la incorporación del jefe de este último departamento, o bien a la elevación del jefe de Personal de entonces a los altares de Director de Recursos Humanos. ¿Humanos? Daría risa, si no fuera tan trágico.
Permitidme recordar, por otra parte, que el año pasado denunciamos, en este mismo Foro, la exclusión de los representantes de los Trabajadores –como también de los clientes, como también de los representantes de los Ayuntamientos y Consejos Comarcales- de las distintas Comisiones que dirigen el día a día de la Caja: la Comisión Ejecutiva, la Comisión de Inversiones y la Comisión de Retribuciones. De esta manera se da el caso insólito que los representantes del 70% de esta Asamblea no estamos en los lugares de Dirección real de la Entidad; por no tener ni tenemos la información mínima necesaria. No tan sólo es extraño, impropio, diferente de las representaciones que hay en TODAS las otras cajas españolas, sino que esta concentración de poder, además de irregular, es poco transparente y francamente sospechosa.
Al fin y al cabo no es fruto de la casualidad, nosotros no creemos en la CASUALIDAD, creemos en la CAUSALIDAD. Todo concuerda con la autocràtica manera de dirigir esta empresa, con los poderes de qué se han investido estos señores, que han convertido Caja Penedés en una finca privada, de la cual disponen libremente, contra toda filosofía, contra todo aquello que debe ser una Caja de Ahorros.
En definitiva, esta denuncia de hoy es la gota, es el chorro, que hace derramar el vaso, pero no es un hecho aislado, es un comportamiento, un talante continuado, que va en progresión a la alza, y que ha instalado en Caja Penedés el malestar, la desconfianza, el miedo, e incluso la desesperanza.
Es por todo esto que nosotros votamos globalmente a la gestión de la Dirección de manera negativa. No queremos aislar, como hicimos el año pasado, los números de la gestión de Recursos Humanos, las cuentas de las Relaciones Laborales. Todo forma parte del mismo bloque, del mismo modo de hacer.
Reclamamos más transparencia, más participación, más negociaciones, más pactos: más democracia, en definitiva.
Nuestra Caja, la Caja de Ahorros del Penedés, es de todos, de los clientes y de los trabajadores, de la sociedad toda, y queremos que vuelva a gestionarse democráticamente, humanamente, racionalmente. Entre todos, cada cual en su lugar y con la representación que legalmente le atañe. Señores y señoras consejeros, señor Presidente, gracias por vuestra atención. >

8 de mayo del 2007 – cómo. 27/07