Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva, Prevision Social

CCOO BANESTO
El banco empeora las condiciones para el 2007

DRÁSTICOS CAMBIOS EN LAS PREJUBILACIONES


Como ya se ha anunciado en los diferentes medios de comunicación, Banesto pretende poner en marcha un nuevo Plan de Prejubilaciones que va a afectar a 600 trabajadores en un período de tres años. Esta noticia que en sí siempre es satisfactoria, esta vez nos llena de intranquilidad por dos motivos concretos. Por una parte Banesto ha empeorado de forma MUY IMPORTANTE las condiciones para los nuevos prejubilados y por otra, este nuevo Plan de Prejubilaciones debería ir acompañado de otro Plan de ingresos de personal, ya que es cada vez mayor el déficit de plantilla.


pdf
print
pmail

Los cambios que se han introducido son verdaderamente preocupantes. La primera modificación de criterio se establece en el punto número 1, en el que se compromete el trabajador a “mantener la confidencialidad respecto de la información y datos que haya obtenido por motivo de mi relación laboral, así como a no realizar actividad profesional alguna, salvo previa autorización expresa del Banco. En caso de incumplimiento, el Banco cesará en el cumplimiento de las obligaciones económicas a su cargo establecidas en el presente acuerdo”. Se pasa del compromiso de no realizar actividad que pueda suponer concurrencia con la del banco a no poder realizar actividad profesional alguna, siempre con la salvedad de la previa autorización expresa del banco y se especifica la sanción que se va aplicar, el cese del pago de las prestaciones.

El segundo cambio y más peligroso por las consecuencias de esta política arbitraria se encuentra en el punto número 5 que dice así: “No obstante lo anterior, si con posterioridad al (fecha de baja), se tuviera conocimiento de la exigencia de alguna irregularidad imputable al desempeño de mis funciones en activo, tipificada como falta grave o muy grave en el Convenio Colectivo aplicable, el Banco podrá cesar en el cumplimiento de las obligaciones económicas a su cargo, establecidas en el presente acuerdo”. El banco una vez más deja el criterio de su arbitrariedad como elemento sancionador, además de aplicar el equivalente a la sanción máxima, el despido, no ya para cualquier falta muy grave sino también para las graves y resolver con una única sanción todos los casos. Podemos entender que hay casos sancionables que merecen una actuación de estas características, pero son casos muy concretos que merecen una actuación concreta. Aquí, con esta nueva vuelta de tuerca, todos somos culpables y la inocencia deberemos demostrarla, ya que de forma unilateral el banco es quien hace la valoración y toma la decisión sancionadora. Esta medida es muy peligrosa en un contexto de regulación de empleo encubierta o presión para mejorar los ratios de eficiencia y en Banesto ya lo hemos vivido.

El último cambio tiene que ver con el Premio Especial de Antigüedad. El sistema aplicado de pagar el importe equivalente a la capitalización del 50% del CPT durante los años de prejubilación, hasta ahora todos los trabajadores con CPT lo percibían como un derecho más, a partir de ahora es el banco el que decide quienes y cuanto van a percibir por esta remuneración. Ya estamos teniendo algunos casos en los que el banco se niega a abonar este complemento en el momento de la prejubilación.

Ante esta nueva situación hemos tomado dos iniciativas, reclamar una vez más la firma de un Acuerdo de Prejubilaciones, como tienen muchas otras entidades del sector, en el que se regule las prejubilaciones y que salvaguarde los derechos de los trabajadores de las arbitrariedades del gestor de turno. La otra iniciativa la abordamos desde la óptica jurídica, ya que entendemos como abusiva la citada cláusula nº.5, y por tanto ilegal en términos de derecho.

Nos causa mucha preocupación la actitud del banco con la aplicación de estas medidas. El plantear un trágala inaceptable para los trabajadores afectados es una muestra más de la prepotencia habitual de “la mejor empresa para trabajar”, por esto recomendamos mucha prudencia a la hora de aceptar las ofertas de prejubilación, no sea que lo que es bueno ahora se convierta en malo poco tiempo después.

Enero 2007