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CCOO BANESTO

Pesadilla RONE


Los RONE se están convirtiendo en una auténtica pesadilla para todos aquéllos que tienen la desgracia de tener que sufrirlos. Lo que en un principio podía interpretarse como una reunión de trabajo de ayuda a las oficinas en sus relaciones con las empresas, aportando un punto de vista más profesional, se ha convertido en una herramienta de presión continua y, una vez más, sin sentido.


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Hace tiempo que Banesto asume las decisiones empresariales como verdaderos actos de fe. Cuando en abril de 2006 se nos presentó el Plan de Pymes y Comercios se nos hizo especial hincapié en que este proyecto no iba a ser una campaña al uso en el banco: presión continua, objetivos imposibles, actuaciones irregulares institucionalizadas, subordinación y paralización de cualquier otra actividad comercial del banco al éxito de la misma, gran repercusión mediática, etc. Este plan era otra cosa, se trataba de una importante línea estratégica en Banesto.

Como ya viene siendo habitual la utilización de los medios de comunicación, tanto en la presentación del plan como en la publicidad en los distintos medios, fue muy importante y los compromisos públicos sumamente ambiciosos y con gran recorrido mediático. Una vez más Banesto se colocaba a la cabeza de la banca en una campaña comercial sin precedentes; básicamente el mensaje transmitido fue el de duplicar el Margen Ordinario en 2008 y para ello las Pymes se convertían en el elemento clave. A toda la parafernalia publicitaria se le unían productos específicos, organización de eventos y toda una estrategia de marketing encaminada a convertir a Banesto en “El mejor banco de la Pymes y Comercios”.

Una vez finalizado ese primer impulso inicial antes del verano, lo que ahora queda es la presión pura y dura. Los directores de sucursal y los gerentes de Pymes han de presentar sus resultados en las aborrecidas reuniones de RONE en las que no hay excusas de ningún tipo que eximan de la presentación de operaciones con Pymes o cuanto menos de contactos establecidos. El apoyo por parte de la estructura ya pasó hace tiempo; ahora solo queda la dura realidad de salir a la calle buscando la empresa o el comercio perdido, discutiendo nuestros derechos de visita con nuestros propios compañeros de otras oficinas que buscan, como nosotros, algo que llevar al RONE.

Una vez más Banesto ha perpetrado un nuevo acto de fe, una vez más la presión continua es el principal argumento de venta, una vez más los trabajadores se encuentran en una situación imposible, una vez más las dimisiones son importantes y una vez más la sinrazón impide hacer un trabajo profesional y bien hecho.

Las imposiciones de objetivos comerciales abusivos no nos hacen mejor empresa, quizás en el mejor caso saldremos de vez en cuando en los medios, que parece ser el único objetivo de Banesto. Nos parece fundamental que se paralicen de inmediato las reuniones de RONE, que se permita a los trabajadores hacer un trabajo serio y no, como viene siendo una costumbre preocupante, conseguir las cifras a cualquier precio.

Noviembre 2006