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La gran estafa del canon anti piratería


Empresas y trabajadores de Nuevas Tecnologías, potenciales afectados


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¡MANOS ARRIBA! La Sociedad General de Autores impone una subida indiscriminada de 50 céntimos sobre los cds vírgenes sin tener en cuenta sus distintos usos

Por Ricardo Aguilera, El Mundo/ Suplemento de La Luna 233

EL QUE GRABA, PAGA.

A partir del pasado uno de septiembre, todo el que compre un CD-R estar√° pagando un canon en concepto de derechos de autor. Cuatro empresas de gesti√≥n de derechos de la Propiedad Intelectual (SGAE, AIE, AISGE y EGEDA) han llegado a un acuerdo en este sentido con ASIMELEC (Asociaci√≥n Multisectorial de Empresas espa√Īolas de Electr√≥nica y Comunicaciones). As√≠, los recolectores de derechos han pactado con los fabricantes e importadores de CD-R para que este formato pague derechos de copia privada, en el mismo sentido que antes los pagaban las cintas de casete o v√≠deo, al amparo de la Ley de Propiedad Intelectual de 1987. Hasta aqu√≠ todo suena muy serio y muy legalista, pero la realidad es que con este asunto se ha armado el taco... y lo que nos queda.

El problema con este canon que grava los CD-R tiene muchas caras. Para empezar, todos somos refractarios a pagar nuevos impuestos por cosas que antes estaban libres de ellos. Pero lo peor es el agravio comparativo. Los CD-R son soportes multifuncionales, que lo mismo sirven para grabar una pel√≠cula o un DVD, que las fotos del pasado verano, hacer duplicados de los archivos del ordenador o intercambiar programas inform√°ticos. Una vez que el canon afecta a todos los CD-R que se vendan, la pol√©mica est√° servida y ali√Īada con fuertes dosis de picante.

Desde muchas asociaciones de internautas se ha tocado a rebato en contra del citado canon. Ya hay dos movimientos serios en contra de la nueva tarifa: No Al Canon y Sin Canon , ambos con p√°gina en la red. Especialmente beligerantes son los linuxeros, pues este impuesto torpedea directamente la l√≠nea de flotaci√≥n de su ideario, que promueve el c√≥digo abierto, el intercambio de programas freeware o shareware y la ausencia de derechos de propiedad en su entorno inform√°tico. Pero no son s√≥lo ellos, pues casi todas las huestes de internautas mantienen que es un esc√°ndalo que se pretenda cobrar derechos por unos soportes que pueden tener usos no susceptibles de pagar ning√ļn gravamen.

LAS CIFRAS CANTAN.

Para entender mejor de qu√© hablamos, veamos los n√ļmeros. El acuerdo al que se ha llegado supone que cada hora de CD-R susceptible de albergar grabaci√≥n musical debe pagar 0,13 euros: menos que en Francia (0,26 euros) y m√°s que en Holanda (0,10 euros). Seg√ļn los estudios de mercado encargados por la SGAE, el 74% de los CD-R que se compran se destinan a la grabaci√≥n de m√ļsica. ¬ŅQu√© hacer entonces con ese 26% de usuarios que no graba pero s√≠ paga? Seg√ļn Mar√≠a Jes√ļs Raudona (Jefa de Recaudaci√≥n de Copia Privada de la SGAE), ¬ęel porcentaje de gente que no usa los CD-R como soporte para grabar m√ļsica est√° contemplado en la tarifa, ya que no la hemos aplicado al cien por cien, sino reducida en ese porcentaje. La tarifa de audio son 0,35 euros por hora de grabaci√≥n, y sobre esa se ha descontado el porcentaje estimado de gente que no usa los CD-R para grabar m√ļsica. No lo hemos podido hacer de otra manera, porque en el momento de la compra, ¬Ņc√≥mo se va a discriminar qui√©n va a usarlo para grabar m√ļsica y qui√©n no?¬Ľ. Abundando en esta tesis, Fernando Neira, Delegado de Comunicaci√≥n de la SGAE, explica: ¬ęEs buscar la cuadratura del c√≠rculo. Todos, por nuestra condici√≥n de ciudadanos, pagamos cosas que en ocasiones no utilizamos. Si uno lleva a sus hijos a la educaci√≥n privada, de todas maneras est√° permitiendo con sus impuestos que su vecino lleve a sus hijos a la educaci√≥n p√ļblica¬Ľ.

Una vez que est√° claro que van a pagar justos por pecadores, empiezan las cuestiones realmente espinosas. Veamos. ¬ŅQu√© sucede si alguien se baja un mp3 de internet, pagando su cuota de derechos de autor, y decide grabarlo en un CD-R? Que paga dos veces. ¬ŅQu√© pasa si al comprar un disco reci√©n publicado y querer hacer una copia en CD-R, sucede que el disco ven√≠a protegido con un sistema anti-copia? Pues que se ha pagado el canon del CD-R en balde.

Puestos a imaginar, podemos encontrar muchos m√°s supuestos chocantes. El problema de fondo es que las innovaciones tecnol√≥gicas van muy por delante de la legislaci√≥n, que a duras penas logra seguir su estela. Todo son flecos sueltos con los que no se consigue m√°s que hacer tabla rasa, con el evidente perjuicio para muchos. Y conste que no estamos meti√©ndonos en el azaroso mundo de la picaresca, de los listos capaces de romper c√≥digos de protecci√≥n o de bajarse de internet todo tipo de material gratuitamente. A√ļn siguiendo la ley a pies juntillas, esta m√°s parece un queso gruyer que otra cosa.

Hablando ¬Ėoficiosamente, por supuesto¬Ė con representantes de las multinacionales del disco, nos aseguran que todo este jaleo les importa un pito, que ellos no publican discos para que la gente los grabe, sino para que los compre. Y que si el usuario ha de pagar canon sobre canon cada vez que quiera escuchar una canci√≥n, por ellos estupendo... siempre y cuando se lleven su parte. Se la llevan.

QUI√ČN GANA.

De la nueva tarifa sobre los CD-R, la mitad va parar a la SGAE, el 25% a la AIE (Asociaci√≥n de Int√©rpretes y Ejecutantes) y el otro 25% a Afyve (Asociaci√≥n Fonogr√°fica y Videogr√°fica Espa√Īola), o sea, las compa√Ī√≠as de discos. Y al final de la cadena, autores, artistas y productores es de esperar cobren algo. El debate sobre los derechos de autor va para largo. Las nuevas tecnolog√≠as est√°n aqu√≠ para quedarse, y el sistema actual de producci√≥n y reparto de beneficios de la industria musical va a saltar por los aires. Es seguro que en el futuro las reglas del juego ser√°n otras, pero nadie sabe c√≥mo van a ser. De momento vamos a tener que disfrutar de una de las reglas de oro del la sociedad de libre mercado: hay que pagar por todo.

Internautas y artistas contra el canon

Por M.H.M. / La web antisgae.internautas.org coordina la movilización antiSGAE. La suya ha sido de las primeras voces en alzarse para denunciar una medida calificada por casi todos de injusta e innecesaria. Incluso disponen de lista negra con personalidades (Javier Guruchaga, Ramoncín, El Fary, Hevia, Presuntos Implicados, Mercedes Ferrer, Ketama...) que apoyan esta decisión, aunque les dan la oportunidad de pasarse al bando de los buenos enviando un mail de repulsa.

Las reacciones se han ido sucediendo. La votaci√≥n de internautas ofrec√≠a un claro resultado: un aplastante 98% dec√≠a no al canon. Desde el interior de la propia SGAE surgen voces discrepantes (y, por supuesto, an√≥nimas), que denuncian a ¬ęuna empresa que s√≥lo piensa en crecer ampar√°ndose en una supuesta buena acci√≥n¬Ľ. ¬ŅY qu√© m√°s se comenta? ¬ęEn Amaral, utilizamos CD-R continuamente para guardar todo tipo de ideas. No creemos que se deba pagar m√°s por eso¬Ľ, cuenta Juan, parte masculina del d√ļo. Shuarma de Elefantes se muestra m√°s tajante. ¬ęEs una completa idiotez, un roto para un descosido que no arregla el problema¬Ľ. Guille Mostaza, de Ellos, confiesa que ¬ęel 99% de los CDs que compro son para grabar asuntos relativos a mi grupo y nadie me los subvenciona. ¬ŅTengo que pagar por grabarme a m√≠ mismo?¬Ľ.