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Jose Maria Fidalgo, Secretario General de CCOO

Espa√Īa y su futuro; Una visi√≥n sindical


Club siglo XXI Madrid 30 de Enero de 2006


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El Club Siglo XXI vuelve a demostrar su generosidad y amplitud de miras al invitar al S.G. de CC.OO. a exponer la visi√≥n del sindicato, ahora sobre el futuro de Espa√Īa, como lo hizo en noviembre de 2003, en el ciclo sobre 25 a√Īos de la C.E. Yo lo agradezco en nombre de mi sindicato, y tambi√©n a t√≠tulo personal, y voy a ser sincero y claro, dentro de mis limitaciones.

Mariano Guindal, profesional prestigiado de la comunicaci√≥n y decano de los informadores de econom√≠a y trabajo, accedi√≥ amablemente a ser hoy aqu√≠ mi presentador, seguramente por la amistad que nos une desde hace muchos a√Īos y que excede del campo profesional. Yo se lo quiero agradecer aqu√≠, ante Vds, porque lo acept√≥ ¬ďa bote pronto¬Ē y porque me honra con su amistad y benevolencia que nunca ha empa√Īado su libertad de juicio sobre mi persona y mi sindicato. Muchas gracias, Mariano, por tu presentaci√≥n y tu amistad. Y muchas gracias por tu trabajo, agradecimiento que quiero extender a todos los profesionales que cubr√≠s nuestra √°rea de incidencia. Gracias a vosotros los sindicatos espa√Īoles, los agentes econ√≥micos y sociales, las relaciones laborales colectivas, el llamado di√°logo social son parte no desde√Īable del men√ļ informativo, con mayor incidencia que en pa√≠ses vecinos y se nos permite gozar de legitimaci√≥n y cr√≠tica, se nos ayuda a aprender.¬†

¬†En correspondencia con esto, CC.OO. intenta, supongo que no siempre con √©xito, transmitir decisiones, criterios, an√°lisis u opiniones con la mayor claridad y transparencia. Esta voluntad est√° basada en la convicci√≥n de que en las sociedades abiertas la acci√≥n comunicativa entre las personas y los agentes es pilar b√°sico de la construcci√≥n de decisiones acertadas (y a ser posible concertadas) porque s√≥lo lo que se sostiene ante el p√ļblico y se somete abiertamente a cr√≠tica tiene visos de verosimilitud o acierto, ya que se filtra por el cedazo del ¬ďsentido com√ļn¬Ē.¬†

Como no soy ni profeta o visionario ni pragm√°tico o cortoplacista, no puedo arriesgarme a hacer un pron√≥stico de ¬ďEspa√Īa y su futuro¬Ē o lo que es lo mismo del futuro colectivo de los espa√Īoles y espa√Īolas. La profec√≠a es un don que no he recibido y el pragmatismo cortoplacista, en el caso de la organizaci√≥n CC.OO., no es de recibo, si nuestro ideario no es s√≥lo un salvoconducto. Porque la solidaridad, la cohesi√≥n, la lucha por la justicia social, que aspira a ambas, nos obliga no s√≥lo a pensar en el futuro de todos, sino a construirlo para que no sea ¬Ėcon nuestro benepl√°cito- cualquier cosa.¬†

Para CC.OO. el sentido de las cosas no est√° en el presente sino en el futuro. CC.OO. naci√≥ como un movimiento sociopol√≠tico contra el franquismo pero se orient√≥ hacia la construcci√≥n democr√°tica de lo que entonces era el futuro. Y ahora, ya en democracia, cuando vemos en la C.E. (Apdo 2 del Art. 9) que ¬ďcorresponde a los poderes p√ļblicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas; remover los obst√°culos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participaci√≥n de todos los ciudadanos en la vida pol√≠tica, econ√≥mica, social y cultural¬Ē encontramos ah√≠ el sentido y el futuro que no se agotar√°n.

Tambi√©n hallamos futuro y encontramos sentido cuando leemos en el maltrecho ¬ďTratado por el que se instituye una Constituci√≥n para Europa¬Ē, cuyo pre√°mbulo cita a Tuc√≠dides (¬ďnuestra constituci√≥n se llama democracia porque el poder no est√° en manos de unos pocos, sino de la mayor√≠a¬Ē) postular para la UE ¬ďlos valores que sustentan el humanismo: la igualdad de las personas, la libertad y el respeto a la raz√≥n¬Ē.¬†

Hago estas reflexiones ¬Ėno disgresiones- para avisar de que el futuro no est√° escrito, pero se construye desde hace tiempo. Sobre todo a los j√≥venes ¬Ėa los que tanto les debe ilusionar el futuro- conviene decirles que el mundo, Europa y Espa√Īa no se inventan cada d√≠a. Que la aportaci√≥n ¬Ėpositiva o negativa, de cada persona o agente ¬Ė lo prefigura pero que, si prima el principio de responsabilidad, s√≥lo caben decisiones responsables si se responsabilizan del futuro que es tanto como tomarlas pensando en los que a√ļn no tienen voz, porque no han aparecido en escena (no para suplantarles, pero s√≠ para no malograrles al menos). Quiz√°s por ello los ¬ďsin voz¬Ē deben ser los primeros en ser o√≠dos, en cualquier proyecto justo.

Por ello y como preliminar conclusi√≥n de esta parte, pienso que hablar de Espa√Īa y su futuro incluye reconocer que el presente tambi√©n es un puente del pasado (inamovible) al futuro y que no vale, por responsabilidad, descargar √©sta en el aserto vulgar y c√≠nico de ¬ďqu√© sabemos de c√≥mo va a ser esto dentro de veinte o treinta a√Īos¬Ē. No sabemos, pero debemos querer saber y querer que sea de alguna forma.¬†

Ahora los profetas se inclinan a vaticinios de incertidumbre econ√≥mica, laboral, social, pol√≠tica, etc... bas√°ndose en lo que llaman ¬ďnuevas realidades¬Ē ¬Ėyo creo que siempre, afortunadamente, hay novedades- y a nosotros, que aceptamos y asumimos voluntariamente la responsabilidad, el hacernos cargo de las cosas y del mundo (muchas de las personas que hay en esta sala, y en particular las personas j√≥venes) a nosotros nos cabe, con la acci√≥n orientada por el ¬ďsentido com√ļn¬Ē, acotar las incertidumbres, dar m√°s seguridad, proyectar con sentido el futuro.¬†

I 

Por iniciar la reflexi√≥n por alg√ļn campo, tomemos la econom√≠a, los llamados retos econ√≥micos.

Nos preocupa, por ejemplo, la competitividad de nuestro aparato productivo. Nos preocupa y la preocupación se vincula con frecuencia a la llamada globalización. Nos preocupa la competitividad justamente, porque sabemos que nuestra balanza comercial es muy negativa, y que la caída sigue. Y una economía poco competitiva es la precondición de una sociedad más pobre y, por ello, menos cohesionada. Y todos decimos que debemos contribuir a ser más competitivos.

CC.OO., hace tiempo, perdi√≥ el miedo a denunciar la ca√≠da de la competitividad. El sindicato ve en riesgo el empleo de calidad. El sindicato sabe ¬Ėcomo negociador salarial- que hace ya tiempo que Kaldor asent√≥ que no hay vinculaci√≥n directa entre mejoras de precios y costes relativos de una econom√≠a y su competitividad en los mercados internacionales y que el valor a√Īadido que significa la diferenciaci√≥n del producto, la marca, la calidad, la innovaci√≥n y la tecnolog√≠a abre una nueva v√≠a de competitividad sobre todo en mercados de moneda √ļnica, donde no pueden hacerse depreciaciones competitivas. El sindicato sabe que la productividad va a determinar la ¬ďcompetitividad global¬Ē que es tanto como asegurar el crecimiento a largo plazo, y la mejora gradual de los salarios y de la renta de las personas.¬†

Como reitera en sus conclusiones el World Economic Forum, los salarios bajos suelen ser signos de baja productividad y competitividad baja. China, por ejemplo, no va a ser siempre una ¬ďreserva de mano de obra barata¬Ē. China acumula capital y desarrolla nuevas tecnolog√≠as y saltar√° hacia otro escal√≥n de valor a√Īadido y abandonar√° su actual posici√≥n para apoyarse en las nuevas ventajas comparativas dejando a otros pa√≠ses y econom√≠as su anterior posici√≥n. Esto no se sabe ahora. Hace dos siglos ¬Ėy lo se√Īala bien Guillermo de la Dehesa- nos lo dej√≥ escrito David Ricardo.

El que China sea una dictadura y nosotros seamos democracia, el que China planifique, digamos, ¬ďpol√≠ticamente¬Ē, la econom√≠a y nosotros dejemos que la econom√≠a vuele sin planificaci√≥n, ¬Ņva a ser una ventaja para China? Si en Espa√Īa coincidimos en el diagn√≥stico los agentes econ√≥micos y sociales, los prescriptores econ√≥micos y los pol√≠ticos, ¬Ņno nos indica que urge coordinar esfuerzos para reforzar la conectividad expresada en el diagn√≥stico y trasladarla a la acci√≥n?

No podemos seguir descansando en las viejas ventajas comparativas ¬Ėy el precio de la mano de obra espa√Īola, y en particular de la inmigrante, sigue siendo ventaja- y convertir estas ventajas en cepos que nos detengan. Est√° indicado qu√© nuevas ventajas competitivas debemos adquirir: educaci√≥n, cualificaci√≥n permanente del capital humano, innovaci√≥n, investigaci√≥n tecnol√≥gica. ¬ŅCu√°ndo vamos a dirimir el dilema de c√≥mo prorratear el coste de esta adquisici√≥n?¬†

El reci√©n prorrogado ANC muestra una decidida voluntad de garantizar dos cosas: la mejora racional de los salarios fijados en la negociaci√≥n colectiva y la negativa a dejarse arrastrar a la espiral inflacionaria. Dudo ¬Ėcon todo respeto a la Administraci√≥n, a las m√ļltiples Administraciones, pero con bastante fundamento- de que el incremento sostenible del gasto p√ļblico educativo sea un objetivo prioritario del Gobierno y del Parlamento. Dudo de que la inversi√≥n p√ļblica y el incentivo de la inversi√≥n privada en I+D+i sea un objetivo pol√≠tico, por ejemplo, m√°s radical que el seguir la senda de reducci√≥n de la imposici√≥n de manera ineficiente y con discutibles criterios de justicia distributiva de las cargas.

Como consecuencia del Di√°logo Social, de lo que luego hablar√©, se inauguraron unos ¬ďObservatorios Sectoriales¬Ē para analizar, pronosticar e indicar acciones en sectores estrat√©gicos de nuestra industria. Los citados observatorios no han producido nada, excepto la noticia gr√°fica de su constituci√≥n tripartita en la sede del Ministerio de Industria.¬†

Se conoce nuestra dependencia energ√©tica. Se sabe de la grave repercusi√≥n del precio de la energ√≠a en la industria. Y hablar sobre la conveniencia de reconsiderar decisiones sobre alguna energ√≠a ¬Ėla nuclear- es convertirse en diana de todos los dardos.¬†

Nuestro modelo social se tambalear√° en la siguiente generaci√≥n ¬Ėy sigo pensando en los j√≥venes que veo y hablando para ellos- si nuestro llamado ¬ďmodelo de crecimiento¬Ē sigue teniendo como motores el crecimiento de los servicios y la construcci√≥n de viviendas. Nada debe ser despreciado en la tarea del desarrollo econ√≥mico y social, pero el apoyo al tejido industrial innovador, su cuidado y protecci√≥n es lo √ļnico que puede conjugar incremento de la competitividad, mejora del empleo en calidad y garant√≠a de un futuro pr√≥spero. Es lo √ļnico que ¬Ėtambi√©n en la UE- puede evitar el terror por las llamadas deslocalizaciones industriales, para que cuando ocurran ¬Ėque ocurrir√°n y han ocurrido siempre- aqu√≠ haya tejido industrial sano y competitivo que cierre la brecha que dejen.

Contentarse con aumentar el n√ļmero de becas y t√≠tulos universitarios y abandonar la Formaci√≥n Profesional de calidad, considerar el mix de energ√≠as s√≥lo desde el √°ngulo de visi√≥n medioambiental, o reducir la imposici√≥n para que la gente puede consumir m√°s o vivir mejor son m√°s reclamos electoralistas que propuestas con sentido de futuro. A la sociedad se la debe ¬Ėdesde la pol√≠tica- lealtad y plantearle problemas y soluciones, incluso pedirle sacrificios y dosificar bien las cargas ¬Ėcon justicia y realismo-, ser√≠a una buena manera de cercenar derrotismo, acotar incertidumbre y proyectar para el futuro de Espa√Īa objetivos, tareas comunes, trenzar ilusiones y solidaridades y evitar riesgos. En estos aspectos Gobierno y oposici√≥n no deber√≠an ser tales y Gobierno deber√≠amos ser todos los que voluntariamente asumimos alguna responsabilidad.

La UE nos ha aportado al menos dos ingredientes de √©xito: la ¬ďmoneda fuerte¬Ē (cuyo valor ahora, con nuestra mala balanza comercial, es m√°s visible) y aportaciones econ√≥micas notables para nuestro desarrollo. El impulso de estos dos propulsores se agota. Nosotros, Espa√Īa, debemos ahora devolver a Europa algo de lo que nos ha dado, en forma de impulso a la construcci√≥n econ√≥mica y pol√≠tica. La renacionalizaci√≥n de Europa ser√≠a no un retroceso, ser√≠a catastr√≥fica. Las tendencias centr√≠fugas deben contrapesarse con un fuerte impulso pol√≠tico y de pol√≠ticas econ√≥micas y por ello nos ha parecido lamentable que las perspectivas financieras de la UE, tras la ampliaci√≥n, hayan sido despachadas con una soluci√≥n insuficiente y c√≠nica, que al acabar de dilucidarse se ha proyectado, al menos aqu√≠, como un √©xito ¬ďporque nosotros no hemos quedado mal¬Ē.¬†

El futuro de Espa√Īa en el plano econ√≥mico se escribe ahora. De que adoptemos concertadamente al menos algunos de los ejes (m√°s integraci√≥n europea, m√°s desarrollo industrial y de los factores que lo impulsan ¬Ėeducaci√≥n, I+D+i-) o no lo hagamos, alguien nos responsabilizar√° en pocos a√Īos. Los sin voz del futuro est√°n entrando en escena y ya nos est√°n mirando.¬†

II 

El correlato laboral de lo dicho del plano econ√≥mico podr√≠a explicarse enunciando las reivindicaciones sindicales, pero como las m√°s importantes de ellas est√°n ahora volcadas en el llamado Di√°logo Social y hay sobre el tapete de la negociaci√≥n asuntos de inter√©s, voy a ce√Īirme al gui√≥n del Di√°logo Social.

Todos Vds. saben que el d√≠a ocho de julio de 2004 en el Palacio de la Moncloa el Presidente del Gobierno suscribi√≥ con los Presidentes de las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME y con los Secretarios Generales de UGT y CC.OO. una ¬ďDeclaraci√≥n para el Di√°logo Social¬Ē que inclu√≠a una agenda o √≠ndice de materias a abordar ¬Ėalgunas ya resueltas- y una introducci√≥n solemne y de mucho relieve donde se proclamaba por los firmantes un diagn√≥stico o an√°lisis de d√©ficits en el campo econ√≥mico, laboral y social que obligaba a que los negociadores incluyeran como objetivos el avance simult√°neo de tres vectores conectados: la competitividad de la econom√≠a, la calidad del empleo y la cohesi√≥n econ√≥mica y social.

Se discutió bastante, no sólo la agenda de materias a dialogar, sino también el prólogo o declaración. La preocupación por la competitividad (balanza comercial, inflación) la calidad del empleo (precariedad de un segmento notable del empleo contratado) y la cohesión económica y social (franjas de exclusión, diferencias de renta y de niveles de desarrollo regionales, incertidumbres de futuro) mandaba y manda desarrollar en simultáneo los tres campos porque sin competitividad no habrá empleo de calidad, sin empleo masivo y de más calidad no habrá futuro para la cohesión y la quiebra de la cohesión debilitará también la competitividad.

Este diagnóstico indica qué tipo de competitividad queremos fomentar y me remito a reflexiones anteriores. Desde el punto de vista sindical creemos que la calidad del empleo es un buen medidor de la competitividad y la productividad y de la cohesión económica y social. 

De la agenda de negociaci√≥n tripartita han salido acuerdos de inter√©s. Reglamentaci√≥n de la Ley de Extranjer√≠a, Decreto de Regularizaci√≥n extraordinaria de inmigrantes, regla para la extensi√≥n de Convenios Colectivos, capacitaci√≥n a la negociaci√≥n colectiva para intervenir en materia de jubilaciones anticipadas, incrementos de SMI y pensiones m√≠nimas y establecimiento de un √≠ndice de referencia (IPREM) para rentas y prestaciones p√ļblicas, desarrollo de la Previsi√≥n Social Complementaria y un acuerdo important√≠simo ¬Ėal que luego aludir√© de manera singular- para garantizar el apoyo a las personas con dependencia, y √ļltimamente un acuerdo para renovar y desarrollar la Formaci√≥n para el Empleo. De forma que hay acuerdos de inter√©s y medidas acordadas que ya est√°n en vigor y que favorecen a personas, a trabajadores y a empresas.

Ahora, sobre la mesa hay dos materias de mucho relieve y expectación: una posible reforma laboral y reformas posibles del sistema de pensiones de la Seguridad Social. 

En mercado de trabajo puedo decir que mi sindicato ¬Ėy el resto de interlocutores sociales- tenemos voluntad de acuerdo. Y que el Gobierno, que tambi√©n es interlocutor, manifiesta mucho inter√©s en que acordemos. Tambi√©n que habr√° acuerdo si s√≥lo somos fieles al objetivo: reducir la precariedad ¬Ėsin atentar contra la competitividad y la cohesi√≥n-. Tambi√©n que llevamos casi un a√Īo discutiendo y que consideramos que en unas semanas debemos buscar el acuerdo o asumir que, al menos por ahora, hemos fallado.

CC.OO. quiere limitar el fraude legal y el abuso en la contrataci√≥n temporal, por ejemplo en encadenamiento abusivo de contratos temporales, quiere reformular el contrato de obra o servicio que se ha convertido en contrato comod√≠n y descausalizado, quiere poner en la cadena de contrataci√≥n y subcontrataci√≥n responsabilidad solidaria sobre las condiciones de trabajo de los √ļltimos ¬Ėy pen√ļltimos- trabajadores de la cadena y quiere que los convenios colectivos incluyan cl√°usulas concertadas para la igualdad de hombres y mujeres.

Si estos objetivos se instrumentan, deben incentivarse con políticas presupuestarias y con reducciones de cotizaciones sociales (desempleo). Si se pretende caminar en otra dirección el acuerdo será más difícil. 

En esta direcci√≥n, valoramos positivamente el Acuerdo logrado para intentar reducir la temporalidad en la Funci√≥n P√ļblica.¬†

Sostenemos con UGT estas posiciones porque sabemos que la combinaci√≥n deseada de seguridad y flexibilidad debe buscarse en los marcos sectoriales de relaciones colectivas y no en la debilitaci√≥n de los derechos y garant√≠as de los contratos de trabajo. Y sostenemos que la desregulaci√≥n laboral s√≥lo pretende indirectamente reducir costes laborales ¬Ėcon el coste a√Īadido de inseguridad para el trabajador- y que los costes laborales se negocian ¬Ėcreo que sin mucho conflicto- en los √°mbitos ¬ďad hoc¬Ē.

Deseamos un acuerdo, que no resolver√° todos los problemas relacionados con la precariedad laboral porque las causas radicales ¬Ėde ra√≠z- de √©sta hay que buscarlas en la deriva de un llamado modelo productivo malo para la competitividad y malo para la calidad del empleo. Y deseamos un acuerdo para abordar ¬Ėesto bilateralmente con las OO.EE.- una reflexi√≥n y b√ļsqueda de compromisos en el campo de las relaciones colectivas donde podr√≠amos avanzar en direcci√≥n a la flexibilidad cogobernada compatible con la seguridad.

En materia de pensiones de Seguridad Social se puede decir que el Gobierno no ha puesto sobre el tapete ninguna medida de calado. Estoy convencido de que conseguiremos un acuerdo en semanas. Espero no equivocarme. Tampoco espero equivocarme si digo que, a pesar de la actual bonanza de la caja de la Seguridad Social, favorecida por el incremento notabil√≠simo del empleo durante los √ļltimos diez a√Īos, en gran parte empleo inmigrante, y por reformas pactadas desde el Pacto de Toledo, la Seguridad Social tiene que seguir sometida a un proceso de reformas consensuadas y peri√≥dicas. Esto lo comparte todo el mundo, como la utilidad de las realizadas. Ser√≠a grave que la interrupci√≥n de la senda dise√Īada por el Pacto de Toledo ¬Ėy recorrida con dos acuerdos sociales- se abandonase y se rompiera el consenso social y pol√≠tico. Entonces el futuro ¬Ėno perdamos el hilo del discurso- ser√≠a incierto en un campo no s√≥lo de sensibilidad, sino de necesidad.¬†

Las recetas son: incrementar en paralelo contributividad y solidaridad, preservar el car√°cter unitario de las prestaciones de la Seguridad Social y la caja √ļnica, seguir avanzando en el concepto de ¬ďjubilaci√≥n flexible¬Ē ¬Ėcon coeficientes reductores e incentivos para reforzar la contributividad- y proseguir, con consenso pol√≠tico y social, vigorizando el sistema. No olvidar que el futuro no depende de la cuant√≠a del Fondo de Reserva, sino de la cantidad y calidad del empleo y apuntalar la calidad de vida de los mayores con la extensi√≥n de los sistemas complementarios de previsi√≥n social vinculados a la negociaci√≥n colectiva y con nuevos derechos como el de atenci√≥n a las personas en situaci√≥n de dependencia que voy a comentar a continuaci√≥n.¬†

III 

He reflexionado sobre econom√≠a y trabajo en el presente y en el futuro y quiero hacerlo sobre sociedad espa√Īola presente y futura. Valga para iniciar esta reflexi√≥n lo relativo a la pol√≠tica de atenci√≥n a la dependencia producido como acuerdo en la mesa de Di√°logo Social.

El atender a esta necesidad y contingencia se incluy√≥ como obligaci√≥n de futuro en el √ļltimo acuerdo sobre reforma de pensiones que suscribimos en 2001 y en la √ļltima edici√≥n del Pacto de Toledo. Esto significa que no s√≥lo desde las instituciones pol√≠ticas, sino tambi√©n desde la sociedad civil, se perciben las necesidades y se dise√Īan soluciones, que tambi√©n son oportunidades para las organizaciones de intereses que vertebran la sociedad civil ¬ĖOO.EE. y OO.SS.-.

As√≠, un Sistema Nacional de Atenci√≥n a las personas en situaci√≥n de dependencia es, en primer lugar, una construcci√≥n econ√≥mica, jur√≠dica y asistencial que quiere dar respuesta a una necesidad masiva. Pero, adem√°s, es una oportunidad importante para la inversi√≥n p√ļblica y privada, un gran yacimiento de empleo cualificado, una oportunidad para permitir a muchas mujeres incorporarse a puestos de trabajo remunerados liber√°ndose del cuidado de familiares pr√≥ximos y un eslab√≥n m√°s, como las pensiones, de solidaridad intergeneracional. Su inserci√≥n en la agenda del Di√°logo Social tripartito se justifica porque responde a intereses de la econom√≠a, del trabajo y de la sociedad (competitividad, empleo y cohesi√≥n social). Para CC.OO. es, adem√°s, pero no lo m√°s importante, una reivindicaci√≥n hist√≥rica para ir remodelando el Estado Social. S√≥lo con pensiones no se satisfar√≠a en el mercado esta demanda. Por eso hemos suscrito la elaboraci√≥n de una norma b√°sica que ampare un nuevo derecho subjetivo ¬Ėel de atenci√≥n socio-sanitaria a las personas en situaci√≥n de dependencia- mediante dispositivos p√ļblicos y privados-concertados de calidad y financiado con fondos p√ļblicos y con un sistema de copago, y gratuidad en algunos casos, relacionado con la situaci√≥n econ√≥mica de los ciudadanos.

Pero ni el n√ļcleo de contingencia a cubrir, ni la graduaci√≥n de gratuidad y copago, ni la titularidad p√ļblica o privada de la red ser√°n problemas, espero, en la tramitaci√≥n jur√≠dica del acuerdo tripartito. Ser√° el car√°cter de la norma (general o b√°sica) y el car√°cter del derecho (subjetivo) lo que al final desvirt√ļe o no lo acordado. Porque si no hay norma b√°sica no hay derecho subjetivo. Y si las Administraciones perif√©ricas, tan celosas del blindaje de sus competencias ¬Ėen este caso de Servicios Sociales-, no act√ļan con generosidad e inteligencia, aqu√≠ el futuro no se cerrar√° con seguridad ni para la econom√≠a ni para la sociedad. Para √©sta, porque s√≥lo un derecho subjetivo es un logro asentado, y para la econom√≠a porque un derecho subjetivo provoca m√°s demanda de inversi√≥n que cualquier otra cosa: hay hospitales y escuelas en gran n√ļmero porque el Estado est√° obligado a hospitalizar y a escolarizar.

Supongo que, por estas dificultades, el texto del anteproyecto legislativo en materia de Dependencia no es fiel al Acuerdo. Nosotros seguimos reivindicando lo que suscribimos, que también suscribió el Gobierno. 

El reconocimiento de que la dependencia de las personas debe ser atendida es el reconocimiento de los cambios sociales. Y Espa√Īa ha cambiado mucho.¬†

Un fen√≥meno a reconocer, considerar y tratar es la inmigraci√≥n masiva. Sus causas son conocidas. Sus efectos hasta aqu√≠ han sido positivos, para los inmigrantes integrados y para los nacionales. Pero ¬Ņy el futuro? ¬ŅPor qu√© aparece en las encuestas la ¬ďinmigraci√≥n¬Ē como una de las primeras preocupaciones de los espa√Īoles?¬†

Es dif√≠cil poner este asunto en discusi√≥n sin ideolog√≠a. Pero los que predican ¬ďpuertas abiertas¬Ē contribuyen ¬Ėespero que sin querer- a que personajes desaprensivos hayan disfrutado de la explotaci√≥n de miles y miles de personas. Los que piensan que ¬ďcaben m√°s¬Ē, supongo que lo hacen porque creen que ya no hay ciclos econ√≥micos, quiz√° porque el nuestro, afortunado, es anormalmente dilatado. Quiz√°s algunos lo prediquen porque ven que esta mano de obra tira de la econom√≠a y la inversi√≥n hacia la construcci√≥n y los servicios y que este modelo de crecimiento es el reservado en el futuro a los espa√Īoles ¬Ėreserva de ¬ďsol y playa¬Ē para propios y ajenos-.

Yo pienso que hay que gobernar los flujos, por el bien de las personas inmigrantes y de la econom√≠a y la sociedad espa√Īolas y que no hemos acertado en la manera de gobernarlos, o producirlos. Le he o√≠do a mi amigo Jos√© M¬™ Cuevas, Presidente de la patronal, reivindicar, al menos en privado, una sola agencia espa√Īola de la inmigraci√≥n y le he dicho que sabr√° que lo hace en un pa√≠s donde las CC.AA. reclaman esto como pol√≠tica propia. Yo comparto la idea de Jos√© M¬™ Cuevas porque, como √©l, pienso que hay cosas ¬ďcentrales¬Ē, que no es lo mismo que ¬ďmadrile√Īas¬Ē, sino que son centrales porque el centro del futuro las cruza y las cruzar√° y que est√°n en el centro porque son preocupaci√≥n com√ļn, oportunidad com√ļn y s√≥lo el ¬ďsentido com√ļn¬Ē ¬Ėde nuevo citado- resuelve y aborda lo central.

Lo dicho para inmigraci√≥n ¬Ėcentral- vale para abordar desde la sociedad civil y desde la pol√≠tica los ejes centrales del presente y el futuro: educaci√≥n, infraestructuras f√≠sicas y de conocimiento, fiscalidad, mercado de trabajo, cohesi√≥n entre capas sociales y territorios, pensiones.

El futuro lo ganaremos si estos ¬ďcentros¬Ē son gobernables conjuntamente. Esto es la voluntad de cohesi√≥n para m√≠ y para mi sindicato. Ah√≠ est√° el centro de las preocupaciones, porque est√° el centro de los riesgos y de las oportunidades. Si la atenci√≥n del Gobierno y de la sociedad civil se aparta de ese campo, abandona el gobierno del futuro porque ha abandonado el de nuevo tra√≠do ¬ďsentido com√ļn¬Ē; esto es: nos descentraremos.

El √©xito, la legitimaci√≥n de los agentes econ√≥micos y sociales espa√Īoles es muy alabado. Creo que, modestamente, como es preceptivo decir para ser pol√≠ticamente correcto, hemos contribuido al crecimiento y a la cohesi√≥n econ√≥mica y social de Espa√Īa y vamos a seguir haci√©ndolo.¬†

He citado la √ļltima pr√≥rroga del ANC como ejemplo. ¬ŅHay alg√ļn pa√≠s europeo donde los sindicatos peleen para contener la inflaci√≥n y las patronales firmen que son convenientes ¬ďpor si acaso¬Ē cl√°usulas de garant√≠a en los convenios colectivos? ¬ŅHay otro pa√≠s en nuestro entorno donde las organizaciones empresariales defiendan un sistema p√ļblico de pensiones y los sindicatos la salud del sistema casi con tanto empe√Īo como los incrementos anuales de las pensiones?¬†

Estos son los mimbres del futuro que hemos tomado en nuestras manos para tejer un futuro posible y sostenible. 

Nosotros defendemos el desarrollo sostenible; pero sostenible para la sociedad ¬Ėque pide seguridad y cohesi√≥n-, para la naturaleza ¬Ėque pide (sin voz propia) durabilidad-, y para la econom√≠a, que pide retribuci√≥n de la inversi√≥n. Ese desarrollo sostenible debe ir por esos carriles, si no descarrilaremos.

Las organizaciones empresariales y sindicales lo hacemos conscientes de nuestra responsabilidad. Por muchos motivos: porque creemos en el peso ¬Ėy la responsabilidad creciente- de la sociedad civil en las sociedades abiertas y complejas: porque queremos ser leales a los intereses de parte que representamos con reglas democr√°ticas y somos celosos de una autonom√≠a que nos legitima y porque sabemos que el inter√©s general, como ¬Ėde nuevo- el ¬ďsentido com√ļn¬Ē no puede formularse si no es como la conjunci√≥n ¬ďdialogada en el espacio p√ļblico¬Ē, ¬ďcriticada en el espacio p√ļblico¬Ē de los intereses sectoriales. Desde la raz√≥n de cada uno ¬Ėexponi√©ndola a la cr√≠tica p√ļblica para que la erosione o la legitime- se construye lo que no puede pre-formularse: el inter√©s general.

La sociedad espa√Īola es inteligente, y lo ha demostrado en este cuarto de siglo de libertad, y por ello legitima tanto el di√°logo y el consenso. Quiz√°s tambi√©n porque tiene la memoria hist√≥rica fresca de los catastr√≥ficos resultados en Espa√Īa y Europa de la p√©rdida del sentido com√ļn cuando cada cual recurre a la fuerza, al chantaje, a la presi√≥n para imponer intereses de parte, tambi√©n como dicen, no yo, sino los que quieren ser correctos, ¬ďintereses leg√≠timos¬Ē,

IV 

Tras hablar de Espa√Īa y su futuro en los planos de econom√≠a, trabajo y sociedad, voy a arriesgarme a hacer una leve incursi√≥n en el campo de la pol√≠tica. Lo voy a hacer con toda humildad y respeto ¬Ėque se lo debemos- a las instituciones pol√≠ticas y a las personas, pero urgido por la responsabilidad de ser el Secretario General de la primera organizaci√≥n (en n√ļmero de personas afiliadas) y el primer sindicato (en n√ļmero de representantes en las empresas) de este pa√≠s. Y lo voy a hacer pensando en el futuro, de nuevo mirando a los j√≥venes que nos miran.

Estamos en un ciclo pol√≠tico demasiado crispado. Esto parece una apreciaci√≥n com√ļn. Donde y cuando se discuten cosas que nos determinar√°n el futuro. Y se discuten con demasiada crispaci√≥n. Estamos en un ¬ďEstado de las Autonom√≠as¬Ē que es, en la pr√°ctica, un Estado Federal, donde el Gobierno central se ha retra√≠do en beneficio de la funci√≥n ¬Ėconstitucional y lo proclamo- de las CC.AA. Estamos en un pa√≠s donde sigue siendo necesario el Gobierno Central precisamente por ser un pa√≠s descentralizado y donde deber√≠a aplicarse (por ¬ďsentido com√ļn¬Ē) al menos una regla no escrita. Yo la formular√≠a as√≠: si las diversas opciones pol√≠ticas, cuando son aupadas democr√°ticamente por los ciudadanos a plataforma de poder (central, auton√≥mico, local) se a√ļpan a esas plataformas como los ej√©rcitos contendientes se a√ļpan a cotas altas para instalar bocas de fuego para destruir a otros ej√©rcitos, en vez de un pa√≠s gobernable estar√≠amos viendo un campo de batalla entre facciones.

¬ŅSe puede ¬Ėpor ejemplo- desarrollar un Sistema Nacional de Salud ¬Ėmagn√≠fico- compuesto por 17 Servicios regionales que se dan la espalda y que no consiguen en el Consejo Interterritorial del SNS diagnosticar los d√©ficits ¬Ėsuficiencia, sostenibilidad, equidad, racionalidad y gobernabilidad que minan el sistema o el futuro del sistema?

¬ŅSe puede construir una UE como marco √ļnico de mercado, de sociedad, de trabajo, de pol√≠tica interior y exterior desde el blindaje de competencias?¬†

¬ŅSe puede pensar en cohesi√≥n sin acuerdos y sin cesiones? ¬ŅSe puede pensar en un futuro seguro sin cohesi√≥n econ√≥mica y social? ¬ŅSe puede pensar en cooperaci√≥n entre Administraciones sin corresponsabilidad fiscal?

El cinco de julio del pasado a√Īo, el Consejo Confederal de CC.OO., aprob√≥ por pr√°ctica unanimidad, una ¬ďDeclaraci√≥n sobre reformas constitucionales, revisi√≥n de Estatutos de Autonom√≠a y financiaci√≥n auton√≥mica¬Ē donde, tras valorar positivamente lo que debemos a la libertad y la Constituci√≥n del 78, demandaba esfuerzo y generosidad a las fuerzas pol√≠ticas para garantizar, para los cambios futuros, al menos el consenso original. Por ejemplo, en materia de financiaci√≥n auton√≥mica ¬Ėasunto de actualidad y para nosotros de gran relieve- reclam√°bamos mejorar en lo posible la autonom√≠a financiera de las Haciendas auton√≥micas con un compromiso estable entre ¬ďautonom√≠a y solidaridad¬Ē,...¬Ēa la luz de los principios de equidad, eficiencia y generalidad capaces de garantizar el mismo esfuerzo fiscal¬Ē... que ¬ďcorresponda a una similar prestaci√≥n de servicios, all√° donde quiera que se resida¬Ē.

Reclam√°bamos tambi√©n un acuerdo sobre la ¬ďarquitectura institucional de la Administraci√≥n Tributaria¬Ē pidiendo ¬ďuna nueva Agencia Tributaria ¬Ė√ļnica-, compartida¬Ē en su gobierno por las diferentes AA.PP.¬†

Traigo aqu√≠ esta cita para extraer dos conclusiones. Cuando conocimos ¬Ė a trav√©s de los medios de comunicaci√≥n- el texto que presumiblemente, en esta materia, cerr√≥ el acuerdo sobre financiaci√≥n de Catalu√Īa en las negociaciones informales sobre el nuevo Estatuto, respiramos, si no satisfechos, s√≠ aliviados, porque, al parecer, el sentido com√ļn se restaur√≥. Esto es la primera conclusi√≥n.

La segunda, es que esta propuesta de reforma de la financiaci√≥n auton√≥mica, publicitada hace semanas desde el Ministerio de Econom√≠a y Hacienda, fue calificada en su d√≠a de insuficiente por el tripartito catal√°n y valorada entonces positivamente por el l√≠der de la oposici√≥n, Sr. Rajoy, y por el presidente del PP de Catalu√Īa, Sr. Piqu√©, que la hab√≠a presentado como enmienda de su grupo al proyecto de Estatuto y fue rechazada entonces.

Cabe interrogarse por qué con estas afirmaciones previas y coincidencias proclamadas se produce ahora el desencuentro de Gobierno y oposición.

Si se ha conseguido un acuerdo entre el Gobierno y los principales grupos pol√≠ticos del Parlamento de Catalu√Īa, supongo que satisfactorio para todos ellos, pero lejano a la propuesta inicial del Parlamento catal√°n, no s√≥lo se deber√° a la generosidad e inteligencia pol√≠tica de los representantes del Parlamento de Catalu√Īa, sino a que el Gobierno central se vi√≥ muy reforzado por una opini√≥n p√ļblica generalizada y expl√≠cita que, en lo relativo al cap√≠tulo tan central de la financiaci√≥n auton√≥mica, rechazaba la discriminaci√≥n y la quiebra de la cohesi√≥n y en esa opini√≥n estaba el partido de la oposici√≥n que, por ello, y por muchas m√°s cosas no merece ni debe quedar fuera de este consenso tan b√°sico.¬†

Si el Presidente del Gobierno y el jefe de la oposici√≥n se reunieran ¬Ėno importa a iniciativa de quien de ellos- y establecieran que en este aspecto b√°sico ambos ¬Ėcomo han dicho- coinciden, este pa√≠s se lo agradecer√≠a. Aprovecho esta tribuna para ped√≠rselo y se lo transmitir√©. Ojal√° lo veamos. Ojal√° veamos rebajar los decibelios. Ojal√° veamos centrar el debate, pero sobre todo las aportaciones de las fuerzas pol√≠ticas, para dise√Īar un futuro de Espa√Īa tan brillante en t√©rminos econ√≥micos, sociales y hasta morales como el que hemos construido en el trayecto democr√°tico, apoy√°ndonos en la Constituci√≥n Espa√Īola de 1978.

También Europa necesita el impulso y el consenso. La composición del nuevo gobierno alemán y las primeras medidas tomadas por la Sra. Merckel las vemos también como mimbres del futuro. Ojalá la Presidencia alemana de la UE, al arranque de 2007, y el trabajo hasta entonces para suturar lo roto tras el referéndum francés y holandés nos procuren una nueva perspectiva.

* * * 

Voy a concluir para no abusar más de su paciencia y porque me han permitido decir lo esencial. 

Tres notas, recopilando ideas y rematando con el eje vertebrador de esta conferencia. 

Sobre competitividad y futuro: reforzar la productividad del capital humano es reforzar la primera riqueza de un país. Querer competir maltratando el capital humano rompe criterios de necesidad económica y criterios ético-valorativos. 

Sobre cohesi√≥n y solidaridad: reforzar este eje de desarrollo sostenible incluye pensar en todos, est√©n donde est√©n y, primero, en los sin voz, los que no han entrado en escena o est√°n apareciendo, pero que tendr√°n que habitar el futuro que les estamos construyendo. El principio de responsabilidad se basa en someterse al precepto ¬Ėvoluntario y √©tico- de asumir el deber de ¬ďresponder¬Ē a todos y responsabilizarse de todos.

La cohesi√≥n y la solidaridad nos lleva a asumir como regla √©tica de comportamiento el responder de y a intereses generales, hasta de los que no est√°n a√ļn o no pueden hablar y eso requiere dejar hablar al ¬ďsentido com√ļn¬Ē, que es algo que sale solo si no se le reprime y que se evapora si se le intenta convertir en ¬ďreglamento¬Ē.

Y dirigi√©ndome a los sindicalistas j√≥venes que est√°n aqu√≠: represent√°is al futuro ya y al capital humano, que es la primera riqueza de la Espa√Īa de hoy y del futuro. Asumid esa funci√≥n con coraje c√≠vico, pero desde el sentido com√ļn.

Muchas gracias a todos y todas ustedes.