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El Sector financiero debe contribuir a una paz sostenible, implementando l铆neas de cr茅dito para la paz

Colombia: 1r Foro Nacional Financiero por la Paz


I Foro financiero por la paz

Los d铆as 19 y 20 de mayo, ha tenido lugar en Bogot谩, el Primer Foro Financiero por la Paz convocado por la Uni贸n Nacional de Empelados Bancarios (UNEB), en sociedad con la CUT, Fenasibancol y UNI Sindicato Global.

A este importante evento, al que han asistido m谩s de 500 personas, acudi贸 una importante delegaci贸n Internacional compuesta por los principales sindicatos latinoamericanos y Servicios-CCOO. 



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Se han escuchado los planteamientos de importantes personalidades de la banca privada, el sector solidario, el sindicalismo y el Gobierno Nacional, representado por el Ministro de Hacienda, Mauricio C谩rdenas, y la Ministra de Trabajo, Clara L贸pez.

Un primer objetivo de este Foro, ha sido promover entre el sector financiero un ambiente favorable hacia el proceso de paz y la fase del post-acuerdo, buscando constituir una mesa permanente de discusi贸n con los banqueros, a fin de construir una pol铆tica financiera que oriente el ahorro p煤blico hacia el logro de una paz integral y duradera, con inversi贸n productiva, trabajo decente y bienestar colectivo y familiar.

El Foro se abri贸 con la ponencia de la UNEB, le铆da por su presidenta Sof铆a Espinosa, que incluy贸 un an谩lisis de coyuntura y una serie de propuestas para construir una pol铆tica p煤blica financiera democr谩tica e incluyente, fundamentada en principios de justicia, igualdad y solidaridad.

En opini贸n de la UNEB, los agentes armados no son los 煤nicos responsables de la guerra y sus consecuencias. Entre los causantes tambi茅n se incluyen, entre otros, los grupos econ贸micos locales y transnacionales, en particular los expoliadores de los recursos minero-energ茅ticos, los latifundistas agropecuarios y los propietarios del capital financiero.

De acuerdo con el registro oficial de la Unidad para las V铆ctimas, entre 1985-2015 el conflicto sum贸 8 millones de v铆ctimas, que podr铆an llegar a 9 millones en 2021. El costo de su reparaci贸n se estima en 16.667 millones de d贸lares.

El proceso de ?financiarizaci贸n? iniciado en la d茅cada de 1970, potenciado por el modelo neoliberal en los a帽os 80 y consolidado durante la 煤ltima d茅cada del siglo XX, ha contribuido a encumbrar la violencia, a debilitar la tasa de inversi贸n productiva, a aumentar la inflaci贸n, el desempleo, la precarizaci贸n del mercado de trabajo y la flexibilidad laboral.

El t茅rmino ?financiarizaci贸n? indica que la l贸gica financiera se sobrepone a la l贸gica productiva en el proceso econ贸mico. El ascenso del capital financiero como poder econ贸mico y pol铆tico, es paralelo a la p茅rdida de soberan铆a de los Estados nacionales. Cuando el capital financiero entra a dominar la l贸gica del proceso de acumulaci贸n de capital, tiene la tendencia a crear burbujas de car谩cter especulativo.

Es lo que sucedi贸 en Colombia con la crisis de la deuda externa de comienzos de la d茅cada de los 80 y las crisis de finales de los 90 y en el 2008. El coste que implica la salida de estas crisis financieras, lo pagan los trabajadores y la ciudadan铆a en general, bien a trav茅s de la precarizaci贸n del empleo, la ca铆da en los salarios, las regresivas reformas tributarias, los ajustes fiscales, o el desv铆o de los impuestos para solventar al sistema financiero.

El impacto de la ?financiarizaci贸n?, desencaden贸 al finalizar el siglo XX la peor crisis econ贸mica y social de la historia contempor谩nea de Colombia, que amenaz贸 la solvencia de la gran mayor铆a de los establecimientos de cr茅dito. En 1999 la din谩mica econ贸mica fue negativa (-4,3%), y la peor parte de esa crisis la sintieron los deudores del sistema. El alza desmesurada de las tasas de inter茅s y la ca铆da en los precios reales de las viviendas, hicieron impagables las obligaciones de los deudores. Se estima que 3 millones de hogares colombianos, perdieron o vieron amenazada la tenencia de su vivienda. El costo total de la crisis para el Gobierno y la sociedad, signific贸 12,3 billones de pesos colombianos. En el a帽o 2015, el n煤mero de ciudadanos a los que el sistema financiero les ha declarado muerte crediticia suma cerca de 5 millones.

La ?financiarizaci贸n?, ha conducido tambi茅n a que los ingresos del trabajo progresen menos que las utilidades del capital; ha obstaculizado la reducci贸n de la pobreza y la exclusi贸n, despojado de sus viviendas a las clases populares y medias, animado la corrupci贸n, la especulaci贸n, la cultura mafiosa y el lavado de activos, exacerbando los conflictos sociales, pol铆ticos, econ贸micos y ambientales, y, de manera continua, desequilibrado las finanzas p煤blicas y a la vez restando recursos a las pol铆ticas p煤blicas de car谩cter social.

Por todo esto, se ve la corresponsabilidad del sistema financiero en el conflicto colombiano. Por lo que no puede ser ajeno a las preocupaciones y los retos orientados a lograr que las v铆ctimas de 茅ste, conozcan la verdad de lo sucedido, reciban una reparaci贸n integral, y la garant铆a de no repetici贸n.

En cuanto a las relaciones sociales de producci贸n, la ?financiarizaci贸n? ha extremado el conflicto capital-trabajo. Actualmente el sector financiero colombiano concentra el 22,3% de la riqueza producida socialmente, y ocupa s贸lo el 1,4% del total de trabajadores del pa铆s (316.000 empleados). Los excedentes econ贸micos apropiados por el sistema financiero, suman 15 billones de pesos al a帽o. En contraste, el fondo salarial del sector, es de s贸lo 2,4 billones de pesos, o sea el 16,3% respecto a las utilidades del capital financiero.

Por otra parte, los s铆ntomas de una nueva crisis econ贸mica y financiera, ensombrecen el panorama actual. En 2015, la deuda p煤blica colombiana super贸 el 56% del PIB, debido a la desaceleraci贸n de la econom铆a mundial, la ca铆da en los precios de las materias primas, sobre todo del petr贸leo, y el alza de las tasas de inter茅s de la Reserva Federal de Estados Unidos. En este a帽o la deuda del sector p煤blico en general se increment贸 19,9%, ascendiendo a 453,2 billones de pesos.



La paz no ocurre, se construye

La UNEB ha agitado las banderas en pro de subordinar lo financiero a lo productivo, para que el Estado cumpla su funci贸n reguladora tanto de los flujos especulativos internacionales de capital, como del sistema financiero en su conjunto, con el fin de conducir a una utilizaci贸n eficiente del ahorro en la inversi贸n productiva, a promover los sectores estrat茅gicos que necesita el pa铆s.

Los tiempos que transcurren son de esperanza. La ciudadan铆a colombiana democr谩tica, las organizaciones de los trabajadores y los movimientos sociales, vienen promoviendo los principios de equidad y de justicia social, como base de la nueva Colombia en paz.

Si bien el proceso de negociaci贸n del Gobierno con las FARC en La Habana es distinto del que se puede dar con el ELN, el acuerdo de paz es uno s贸lo, y deber谩 ser refrendado por los colombianos. Es necesario que el voto afirmativo supere ampliamente los umbrales establecidos, s贸lo as铆 tendr谩n legitimidad los acuerdos y ser谩 posible una paz estable y duradera. No es suficiente la legalizaci贸n por mayor铆a simple.

Pero la paz no ocurre, la paz se construye. El fin del conflicto armado no es equivalente a la paz. El proceso de construcci贸n de la paz, est谩 unido a la transformaci贸n estructural y sostenible de los territorios del pa铆s, con reformas incluyentes, democr谩ticas y respetuosas de los derechos humanos. Esta din谩mica, posiblemente conduzca a la sociedad colombiana a convocar una nueva Asamblea Constituyente, que dar谩 la oportunidad de debatir, dise帽ar y aprobar democr谩ticamente una nueva pol铆tica financiera funcional a una paz estable y duradera.

El proceso a seguir debe orientarse desde abajo, legitimado en asambleas populares constituyentes que definan con autonom铆a, inclusi贸n y democracia el modelo de desarrollo que la ciudadan铆a quiera y considere necesario para consolidarse como ?territorios de paz?.

Se van a necesitar grandes recursos econ贸micos y humanos, pero tambi茅n est谩 el reto de generar capacidad de financiaci贸n y gesti贸n de procesos productivos en los territorios afectados por el conflicto. Por tal raz贸n, la UNEB promueve cambios en el sistema financiero, acordes con el nuevo pa铆s que se atisba y, en particular, fortalecer la econom铆a solidaria y la implementaci贸n de l铆neas de cr茅dito para la paz.

Sumando el monto necesario para la reparaci贸n de las v铆ctimas (16.667 millones de d贸lares) y el dinero requerido para implementar los acuerdos para la paz (44.000 millones de d贸lares), Colombia necesita 60.667 millones de d贸lares; suma que los due帽os del capital financiero pueden ayudar a gestionar, costear y subsidiar. Es un imperativo moral y un acto de reparaci贸n por su responsabilidad en el conflicto del 煤ltimo medio siglo.


La Paz es un buen negocio para todos.

Es un buen negocio para el Gobierno, empresarios, sector financiero, econom铆a solidaria, insurgencias, pobladores de los ?territorios de paz? y ciudadan铆a colombiana en general.

El desaf铆o principal, ser谩 acortar al m谩ximo el tiempo entre la firma de la paz y la aplicaci贸n de las medidas pactadas; un proceso que necesitar谩 una fuerte inyecci贸n de capital. Para ello se buscar谩 que la cooperaci贸n financiera internacional llegue a los 3.000 millones de d贸lares, en un plazo no mayor a 5 a帽os. Esa ayuda, ser谩 canalizada a trav茅s del ?Fondo Colombia en Paz?, encabezado por el ministro del post-conflicto, Rafael Pardo.

Actualmente el Fondo cuenta con 5 fuentes: el Plan Paz Colombia financiado por USAID; el Fondo fiduciario ?Para el Postconflicto?, de Naciones Unidas; el Fondo Fiduciario para la Paz, de la Uni贸n Europea; el Fondo Multidonantes ?Para la paz y el postconflicto? del Banco Mundial; y el Fondo fiduciario ?Colombia sostenible?, del BID. Entre las distintas fuentes que van a apoyar el proceso, los recursos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, operan bajo la figura de cr茅ditos reembolsables.

El sector cooperativo y solidario, debe ser fundamental para apoyar, orientar y consolidar el tr谩nsito de las insurgencias a la vida legal, integrando la acci贸n pol铆tica, econ贸mica, social, cultural y ambiental en los ?territorios de paz?, bajo formas empresariales de la econom铆a cooperativa y solidaria, articuladas en redes y cadenas de financiaci贸n, producci贸n, distribuci贸n, intercambio y consumo, que las insurgencias y los pobladores territoriales podr谩n dar soluciones productivas y sostenibles a las necesidades vitales que surgir谩n en la implementaci贸n de los acuerdos firmados por el Gobierno y la insurgencia.

Un reciente estudio elaborado por el Departamento Nacional de Planeaci贸n, se帽ala que los pa铆ses que han estado en conflicto y han adelantado procesos de paz, tienden a registrar una aceleraci贸n anual en su tasa de crecimiento entre 1,1% y 1,9%. Esto es porque el beneficio econ贸mico m谩s importante de un proceso de paz es la confianza, y de la mano de 茅sta viene la inversi贸n privada. Una mayor inversi贸n conduce a tasas de crecimiento econ贸mico m谩s elevadas, y por consiguiente a una mayor demanda de empleo, a un mayor nivel de consumo de los hogares y mayor bienestar social.

De darse el impacto de esta magnitud, el incremento del PIB podr铆a alcanzar hasta un 6% anual al adicionar los dividendos que la paz trae consigo. Por efectos sin茅rgicos, un sistema de financiamiento ?virtuoso?, potenciar谩 y har谩 sostenible e inclusivo el buen ?negocio? de la paz.


El aporte de los trabajadores bancarios

Los enemigos de la paz, las amenazas y los riesgos, generan incertidumbres crecientes sobre el 茅xito del proceso. Entre el Gobierno y las FARC quedan todav铆a puntos cruciales y de contradicci贸n por negociar, debido al enfoque que les dan cada una de las partes.

La UNEB, sigue apostando a la soluci贸n pol铆tica negociada del conflicto interno para lograr una Colombia libre de guerra. Para que a partir del silenciamiento de los fusiles, se abra paso a un proceso en el que se pueda seguir allanando el camino de una paz estable y duradera, con derechos humanos garantizados, equidad social, justicia y democracia, en un marco de desarrollo sostenible.

Este prop贸sito requiere un proceso de unidad, organizaci贸n, conciencia y lucha por parte de los trabajadores del sector financiero. 脡stos pueden aportar y hacer parte de una robusta campa帽a de pedagog铆a por la paz, que logre crear un ambiente favorable para la refrendaci贸n popular de los acuerdos y su materializaci贸n en la fase del post-acuerdo. 

Af铆liate a CCOO