Cuidado... viene la Auditoría

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CCOO BANESTO
Notorio incremento del control por parte de Auditoria Interna

Cuidado... viene la Auditoría


Recientemente algunos territorios han recibido la visita de la Auditoria Interna del Grupo Santander, que con multitud de oficinas inspeccionadas y así como el envío de multitud de cartas pidiendo información de asuntos que han suscitado su interés, han despertado cierto recelo. No podemos estar en contra de que se realicen inspecciones de forma regular y sistemática, ya que su papel en definitiva es velar por el cumplimiento de la normativa y evitar el uso incorrecto de las atribuciones por parte de los empleados. Sin embargo tenemos que reflexionar sobre estas medidas.


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Ante todo, debemos remarcar una vez más la imperiosa necesidad de tener unos hábitos de trabajo adecuados a la normativa. Sin embargo, dicho esto, sería conveniente que todos los que componemos esta empresa, es decir, los trabajadores, tanto los que reciben órdenes como los que las dan, así como el staff directivo, hiciéramos una reflexión en profundidad sobre este asunto.

Los que estamos al pie del cañón en las oficinas debemos reflexionar sobre aquellas actuaciones que tenemos y que significan comportamientos de riesgo: "ya firmará el cliente cuando pueda", "este cliente es de toda la vida, le contrato el producto y  después ya firmará seguro", "voy a aumentar estos ingresos, sino este crédito no lo van a conceder". Todo ello siempre lo hacemos con la intención de mejorar los resultados, mejorar nuestra situación, o simplemente para cumplir los objetivos marcados. Pero debemos saber que NUNCA, NUNCA, por más desmesurados que sean los objetivos, nos van a servir de justificación ante la Auditoria. No hay sanción alguna por no vender unas cazuelas, pero puede haberla por venderlas mal, es decir, incumpliendo la normativa.

También deben reflexionar los Directores Territoriales, los UBM's y todos aquellos que desde los despachos imponen unos criterios cuyo único valor es conseguir lo que ordenan sin importar el camino seguido para ello. Parece que muchas veces sólo piensan en mantener sus posiciones de privilegio y para ello no reparan en fustigar hora tras hora, día tras día con llamadas, controles a los trabajadores de su ámbito, haciéndoles ver que lo único importante es conseguir los objetivos que les han marcado, sin reparar en el cumplimiento de las normas, ni siquiera de las más elementales de comportamiento que están regulados en el propio Código de Conducta promulgado por el banco.

También debería reflexionar la Alta Dirección que es, en definitiva, quién establece la directriz que marca las líneas de trabajo. Así, el modelo comercial de vender por encima de todo, que deja en un plano marginal toda la cuestión operativa, incide de forma negativa en esta situación. Como también incide la alarmante escasez de plantilla, que comporta, entre otros graves problemas, que el trabajo administrativo se deje siempre para el final y a veces se haga muy difícil cerrar correctamente los asuntos.

Finalmente, consideramos que la propia normativa está desfasada y que hay situaciones que deben modificarse para ajustarla a las necesidades actuales. Esta normativa, a veces de imposible cumplimiento, garantiza la inmunidad de quien ordena y pone a los subordinados en una situación de desamparo al estar trabajando al margen de lo establecido, fomentando hábitos de trabajo que luego tienen graves consecuencias.

Sirva de ejemplo la utilización del UF, que en teoría es personal e intransferible, pero la realidad es muy diferente. Luego viene Auditoría y sanciona en función del UF, sea quién sea el que lo haya utilizado.

La solución no pasa por criminalizar a los trabajadores buscando el escarmiento, pasa por aportar soluciones a los problemas cotidianos de las sucursales con una normativa que ampare y aporte soluciones reales al día a día, con unas plantillas bien dimensionadas que eviten las prolongaciones de jornada y el estrés y la ansiedad que continuamente padecemos.

Ante una visita de Auditoria, lo mejor es asesorarse de los derechos que nos amparan y ponerse en contacto con los delegados y delegadas de CCOO.

Enero de 2006