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CCOO ha propuesto a la Direc.de Caja Madrid el libre acceso de los sindicatos al correo interno de la empresa para las comunicaciones con la plantilla

SENTENCIA HIST脫RICA DEL CONSTITUCIONAL A FAVOR DE LAS TESIS DE CC.OO.


La Sala Segunda del Tribunal Constitucional afirma ahora en su sentencia que aunque las empresas no est谩n obligadas a dotarse de infraestructura inform谩tica para uso sindical, los sindicatos s铆 pueden utilizar un sistema preexistente con fines productivos


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En el a帽o 1999, el Grupo BBVA emiti贸 una serie de instrucciones dirigidas a la plantilla relativas al uso del correo electr贸nico, con el objetivo 煤ltimo de obtener un ahorro de papel, tel茅fono y en fotocopias. En ese momento, CC.OO. empez贸 a enviar correos electr贸nicos con informaci贸n sindical a trav茅s del servidor interno del Grupo BBVA. Estos mensajes comenzaron a ser rechazados por dicho servidor a los pocos d铆as, inici谩ndose un largo contencioso que concluye con la presente sentencia del Tribunal Constitucional.

En primer lugar, CC.OO. plante贸 demanda de conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional, instancia que estim贸 parcialmente dicha demanda y declar贸 el derecho del sindicato a transmitir noticias de inter茅s sindical a trav茅s del correo electr贸nico, con la necesaria mesura para no colapsar el servidor de la empresa.

El Grupo BBVA recurri贸 el fallo ante el Tribunal Supremo, que le dio la raz贸n, al considerar que la empresa pone a disposici贸n de sus empleados el correo electr贸nico como una herramienta de trabajo para el desarrollo de las funciones encomendadas al servicio de la empresa, sin que estuviera previsto ning煤n otro uso ni hubiera norma alguna que le obligara en este sentido.

Presentado recurso ante el Tribunal Constitucional por parte de CC.OO., la sentencia de la Sala Segunda de este 贸rgano afirma ahora en su sentencia que aunque las empresas no est谩n obligadas a dotarse de infraestructura inform谩tica para uso sindical, los sindicatos s铆 pueden utilizar un sistema preexistente con fines productivos, a帽adiendo que sobre el empresario 聯pesa el deber de mantener al sindicato en el goce pac铆fico de los instrumentos aptos para su acci贸n sindical siempre que tales medios existan, su utilizaci贸n no perjudique la finalidad para la que fueron creados por la empresa y se respeten los l铆mites y reglas de uso聰.

En este caso concreto, dado que se trata de utilizar medios preexistentes en la empresa y eficaces para la comunicaci贸n, pero no requeridos legalmente, ni pactados, ni creados para su uso sindical, el Tribunal establece las siguientes condiciones para la utilizaci贸n del correo electr贸nico con fines sindicales:

- No perturbar la actividad normal de la empresa.

- No perjudicar el uso espec铆fico empresarial para el que fue dise帽ada esta herramienta.

- No suponer costes adicionales para el empresario.

La sentencia a帽ade que los actos negativos tendentes a obstaculizar el contenido esencial de la libertad sindical 聯son contrarios a 茅sta salvo que encuentren una justificaci贸n ajena a la simple voluntad de entorpecer su efectividad聰. El mismo d铆a que se conoci贸 la sentencia, CC.OO. envi贸 el primer correo electr贸nico a toda la plantilla del BBVA a trav茅s del servidor de la empresa, para informar de este hecho hist贸rico.

Esta sentencia, en efecto, actualiza un derecho sindical fundamental como es el de la informaci贸n a los trabajadores, al adaptar dicho derecho a las condiciones y necesidades actuales en materia de comunicaci贸n. Pero para comprender la verdadera dimensi贸n de esta sentencia hay que considerar que su doctrina es de aplicaci贸n en todas las empresas donde exista correo electr贸nico y un sindicato desee utilizar el servidor de la empresa para informar a los trabajadores.

Hace ya tiempo que CC.OO. ha propuesto a la Direcci贸n de Caja Madrid el libre acceso de los sindicatos al correo interno de la empresa para nuestras comunicaciones con la plantilla, por numerosas y evidentes razones: rapidez, eficacia, protecci贸n del medio ambiente, etc. Ahora, tras el pronunciamiento favorable del Constitucional, vamos a enviar una carta a la Direcci贸n, a fin de alcanzar un acuerdo razonable en esa materia.

Madrid, 18 de noviembre de 2005