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Boletin CCOO Caja de Arquitectos

La cola de la Q


Una Q sin cola es como un jardín sin flores. Una Q sin cola se convierte en un “0” de nada o en una “O” de sorpresa (con permiso de la hache). ¿Cómo harías girar una Q si no fuera cogiéndola de la cola? Los trabajadores quizá somos la cola de la Q, pero sin nosotros, nuestra querida Q no existe, no gira.


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