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1º de Mayo en Asturias

Día Internacional del Trabajo - 2005


MÁS EMPLEO ESTABLE Y MEJOR PROTECCIÓN SOCIAL EN DEFENSA DE LA INDUSTRIA ASTURIANA. Manifestación. Gijón. Salida a las 12:00 horas desde Campo Valdés. Llegada al Paseo Begoña.


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MÁS EMPLEO ESTABLE Y MEJOR PROTECCIÓN SOCIAL

EN DEFENSA DE LA INDUSTRIA ASTURIANA

El 1º de Mayo es un día para la reivindicación y la movilización. Esta histórica jornada internacional de lucha cobra su pleno significado en un mundo dominado por la globalización neoliberal y los intereses económicos de las minorías más privilegiadas, que hace tabla rasa de los derechos de los pueblos y de las personas y que extiende la injusticia, la desigualdad y la pobreza.

Otro mundo es posible y necesario

Millones de trabajadores y trabajadoras se manifestarán el 1º de Mayo a lo largo y ancho del planeta para exigir, con una sola voz, otro mundo, que es posible y necesario, más democrático, igualitario y solidario; con instituciones internacionales que regulen los mercados globales y permitan el control político de las inversiones multinacionales, con la introducción de cláusulas sociales en los tratados comerciales, con códigos de conducta para el cumplimiento de las normas laborales básicas, con la condonación de la deuda de los países más pobres,...

Un mundo en paz, que resuelva a través del diálogo y de las instituciones internacionales los conflictos, que impida guerras estériles y sangrientas como la de Iraq, donde dos años después continúa la ilegítima ocupación militar, encabezada por EE.UU., que ha empeorado gravemente las condiciones de vida de los iraquíes y ha deteriorado aún más la seguridad en la región y en el mundo; que exija el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas para resolver los conflictos de Palestina y del Sáhara.

Una Europa más social

A la Unión Europea le corresponde un papel protagonista en la edificación de este nuevo mundo, aunque para ello deber resolver las importantes contradicciones internas que aún persisten y dotar a sus instituciones de más capacidad política y de decisión. La Constitución Europea, en pleno proceso de ratificación por sus países miembros, tan sólo representa un tímido avance en esa dirección.

En esta fase de construcción de la Unión Europea es preciso restablecer la confianza de los ciudadanos y ciudadanas europeos en el proceso de unificación y en las instituciones, desde el reforzamiento de las políticas sociales, el pleno empleo, el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Hay que afrontar los problemas de las reestructuraciones y de las deslocalizaciones empresariales a través del fortalecimiento de la participación de los trabajadores y trabajadoras, una mayor cohesión y la lucha decidida contra el dumping social; se requiere la ampliación y mejora de los sistemas de protección social frente a los intentos de debilitarlos; se hace imprescindible la retirada de la Directiva “Brolkestein”, que pretende liberalizar los servicios desde el dumping social y el deterioro de las condiciones de trabajo.

Más empleo estable y mejor protección social

En España, el diálogo social tripartito (Gobierno, sindicatos y patronal), abierto tras la declaración conjunta del 8 de julio, ha dado hasta el momento algunos resultados apreciables: la recuperación de una parte sustancial del poder adquisitivo perdido en la última década por el Salario Mínimo Interprofesional, aunque lejos aún de nuestro objetivo de situarlo en el 60% del salario medio, tal como establece la Carta Social Europea; el significativo incremento de las pensiones mínimas, que aún deben avanzar hasta equipararse con el SMI; o el reglamento de aplicación de la Ley de Extranjería, que ha permitido abordar, por primera vez en nuestro país, la problemática de la inmigración desde la vertiente sociolaboral y que ha supuesto la apertura del actual proceso de regularización que, pese a sus limitaciones, permitirá dotar de derechos laborales y de ciudadanía a varios cientos de miles de personas que viven y trabajan en España y que hasta ahora carecían de los derechos más elementales.

Saludamos, por otra parte, la aprobación de la Ley de protección integral contra la violencia de género, que veníamos demandando desde hace tiempo, y que, si se desarrolla plenamente y con la suficiente dotación presupuestaria, contribuirá decisivamente a eliminar este conflicto social que tantas muertes y lesiones produce cada año.

CC.OO. y UGT afrontamos el actual momento del diálogo social con la voluntad de favorecer la calidad del empleo, reducir los altos índices de siniestralidad en el trabajo, avanzar en la igualdad laboral, regular la subcontratación, mejorar la protección por desempleo y fortalecer el sistema público de pensiones. Nos proponemos, además, conseguir el establecimiento de un nuevo derecho público de protección social que permita que las personas en situación de dependencia reciban la necesaria asistencia sociosanitaria.

Pero, para conseguir más y mejor empleo y mayores niveles de desarrollo y cohesión social, la apuesta por un nuevo modelo de crecimiento económico equilibrado, duradero y respetuoso con el medio ambiente se presenta como imprescindible, y debe convertirse en un elemento de primer orden del diálogo social en España.

Defender la industria asturiana

Este 1º de Mayo debe ser para los asturianos y asturianas una nueva ocasión para reivindicar más desarrollo económico e industrial y más y mejor empleo. Y es que nuestra región continúa a la cola del crecimiento económico e industrial del país, a la cabeza del desempleo (con especial incidencia en las mujeres y los jóvenes), y con las tasas de actividad y empleo más bajas. La eventualidad alcanza a uno de cada tres trabajadores ocupados; la siniestralidad, pese a la mejoría del último año, sigue arrojando cifras importantes de trabajadores muertos o lesionados en el desempeño de su trabajo; la emigración laboral es hoy una dura realidad y supone que cada año miles de jóvenes abandonen nuestra región, aunque algunos lo llamen “leyenda urbana” en su irresponsable pretensión de negar la evidencia.

La industria asturiana se encuentra en un momento especialmente difícil, con sectores y empresas básicas de nuestra economía que ven seriamente amenazado su futuro. Como la minería del carbón, que afronta un momento determinante para su supervivencia con la negociación de un nuevo Plan de la Minería para los próximos seis años y la determinación de la Reserva Estratégica de Carbón en la Unión Europea, que pueden suponer su práctica desaparición. O la siderurgia asturiana, cuyo futuro depende de que Aceralia garantice las importantes inversiones (línea de galvanizado y otras) que se precisan para consolidar y potenciar la capacidad productiva de sus factorías en Gijón y Avilés. También el sector naval atraviesa serias dificultades como consecuencia de las prácticas de dumping que ejercen las empresas de construcción naval del sudeste asiático, lo que en Asturias pone en peligro a los astilleros de la bahía gijonesa: Izar, pendiente de recibir carga de trabajo suficiente para garantizar su continuidad en los próximos años y del proceso de entrada de capital privado, y Nagisa, en una complicada situación financiera. Ambas han visto reducirse sustancialmente sus plantillas laborales. No son tampoco halagüeñas las perspectivas del sector de bienes de equipo en nuestra región, con Duro Felguera, su empresa más emblemática, reduciendo empleo en sus factorías de Langreo.

A este marco de incertidumbre sobre el futuro de los sectores estratégicos de nuestra economía tenemos que añadir la reducción sustancial, en el mejor de los casos, o la desaparición de los fondos europeos, al perder Asturias la condición de región Objetivo 1 como consecuencia del ingreso en la UE de diez nuevos países con niveles de renta más bajos.

Para UGT y CC.OO. de Asturias esta compleja situación socioeconómica que vivimos podrá superarse en la medida en que se dé un compromiso claro de los Gobiernos y del empresariado de la región con la regeneración y potenciación de nuestro sistema productivo, a través de importantes inversiones en infraestructuras, I+D+i, tecnologías de la comunicación, etc., y desde la planificación estratégica, la recuperación de la iniciativa pública y el consenso con los agentes sociales a través de un ambicioso Plan Industrial. El ADECE, que puede tener efectos positivos sobre la economía y el empleo, se muestra insuficiente ante la envergadura de la problemática que, en lo económico y en lo social, afecta a nuestra región. Más aún ante los retrasos e incumplimientos de algunos de sus contenidos más importantes por parte de un Gobierno empeñado en gestionar en solitario y a su antojo el acuerdo alcanzado con los agentes sociales.

Su pretensión de introducir un nuevo modelo de relaciones laborales, con más flexibilidad e inseguridad para los trabajadores y trabajadoras, no nos vale si no va acompañado del control y la participación de los sindicatos y si no es capaz de conciliar la vida laboral y familiar de los trabajadores. Pero, además, tampoco contribuiría al relanzamiento económico y del empleo si no se actúa sobre el sistema productivo asturiano, dinamizando, modernizando y dando solución a los problemas de la industria asturiana.

UGT y CC.OO. de Asturias también reivindicamos, en este 1º de Mayo, un Servicio Público de Empleo cogestionado –desde el carácter tripartito y paritario de su órganos de decisión- por el Gobierno, sindicatos y organizaciones empresariales, tal y como sucede ya, con buenos resultados, en el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales. No se puede excluir a los representantes de trabajadores y empresarios, auténticos protagonistas del mercado laboral, de un instrumento con vocación de incidir sobre el empleo.

El Salario Social, una importante conquista social en la reciente concertación, debe ser un derecho subjetivo para todas aquellas familias que se encuentren en situación de marginación y pobreza, tal como está recogida en el ADECE, al igual que la cuantía económica mínima de la prestación económica, que debe situarse por encima del 70% del SMI. Exigimos, por tanto, que el gobierno regional cumpla lo pactado.

CC.OO. y UGT de Asturias, como sindicatos comprometidos con nuestra comunidad autónoma, llamamos también a expresar en la manifestación del 1º de Mayo la exigencia de los trabajadores y trabajadoras asturianos de una reforma del Estatuto de Autonomía que nos equipare, en lo político y en lo competencial, con las comunidades consideradas como nacionalidades históricas, que contemple la oficialidad de la “llingua” y que, a través de una nueva Ley de financiación autonómica, inspirada en la equidad y la solidaridad territorial, nos dote de suficiencia financiera para abordar los importantes retos económicos y sociales de Asturias.

Pero, en una fecha tan señalada y solidaria como el 1º de Mayo, no podemos olvidar a los compañeros y compañeras que hoy están luchando por su empleo, como los trabajadores de Talleres Revuelta o los profesores interinos de la enseñanza no universitaria asturiana. Sus reivindicaciones son nuestras reivindicaciones, de todos y todas los que participemos en la manifestación de Gijón.

¡Por un mundo más democrático, igualitario, solidario y en paz¡

¡ Por más empleo estable y mejor protección social¡

¡Por una industria asturiana con futuro¡

¡ Por el Salario Social como derecho subjetivo para todos y todas¡

¡Por un nuevo Estatuto para Asturias, con más autonomía política

y competencial y con suficiencia financiera¡

¡VIVA EL 1º DE MAYO¡

¡PARTICIPA EN LA MANIFESTACIÓN DE GIJÓN,

CON SALIDA A LAS 12 DEL MEDIODÍA DESDE CAMPO VALDÉS¡