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Las pensiones y el reparto


El cambio habido en la estructura de nuestra poblaci贸n me llev贸 a realizar un estudio que tratase de responder a la pregunta que yo mismo me formulaba sobre qu茅 tal viven nuestros mayores, es decir, los que han alcanzado la edad de jubilaci贸n, 65 a帽os y m谩s.


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Jos茅 Barea (Catedr谩tico em茅rito de la Universidad Aut贸noma de Madrid)
El cambio habido en la estructura de nuestra poblaci贸n me llev贸 a realizar un estudio que tratase de responder a la pregunta que yo mismo me formulaba sobre qu茅 tal viven nuestros mayores, es decir, los que han alcanzado la edad de jubilaci贸n, 65 a帽os y m谩s. Sus ingresos proceden de diferentes fuentes: activos reales (vivienda), financieros (acciones y obligaciones), peque帽as rentas residuales del trabajo y recursos procedentes de la protecci贸n social (pensiones y asistencia sanitaria totalmente gratuita). La conclusi贸n es que sus ingresos anuales per c谩pita, con respecto a la poblaci贸n de menos de 65 a帽os con ingresos, s贸lo supon铆an el 21%, si no se ten铆an en cuenta los procedentes de la protecci贸n social. Este porcentaje se eleva al 83%, si se tienen en cuenta estos 煤ltimos.
Sin los ingresos de la protecci贸n social, la mayor parte de las personas mayores caer铆an por debajo de la l铆nea de la pobreza. Debe ser misi贸n del Estado adoptar las medidas para hacer viable el sistema p煤blico de pensiones, que constituye el principal instrumento de cohesi贸n social. Por tanto, si el sistema de pensiones p煤blicas no es viable, el Estado debe invertir, con las reformas oportunas. No vale decir que los agentes sociales, sindicatos y empresarios, son los que deben ponerse de acuerdo y que el Estado transformar谩 en ley. La responsabilidad del Estado en reformas el sistema p煤blico de pensiones para hacerlo viable, no es delegable, las cotizaciones sociales son verdaderos impuestos.
A los efectos de la reforma que proponemos, hemos de tener presente que un sistema de pensiones contributivas no tiene por finalidad redistribuir la renta, sino distribuir la renta en el ciclo vital de una persona: ahorra forzosamente mientras trabaja, con las cotizaciones sociales, y cobra pensi贸n cuando se jubila. Los ingresos futuros de los mayores por protecci贸n social est谩n condicionados por el reto demogr谩fico y el de equidad (proporcionalidad) entre lo aportado al sistema y lo que nos da en la jubilaci贸n.
Cuatro 铆ndices se utilizan para medir el envejecimiento de la poblaci贸n, y en todos se pone de manifiesto que a partir del 2015-2020 la espa帽ola tendr谩 un envejecimiento muy fuerte. Han empezado a cumplir 65 a帽os los nacidos en la guerra civil, cuando hubo muchas muertes y natalidad muy baja, que se prolong贸 en a帽os. Por ello hoy la tasa de envejecimiento es muy baja (0,7% acumulativa anual) que pasa al 0,95% la pr贸xima d茅cada. Es la jubilaci贸n a partir del 2015 de la generaci贸n del baby boom lo que da lugar a que en la d茅cada de 2020 la poblaci贸n de 65 a帽os y m谩s aumente en 1.400.000 (tasa media de crecimiento acumulativo anual del 1,6%) y en la siguiente en otras 1.500.000 personas (tasa media de crecimiento acumulativo anual del 1,5%).
Un segundo indicador viene dado por el porcentaje de la poblaci贸n mayor en la poblaci贸n total: en 2001 fue del 17%, en 2021 del 19,9 y a partir de aqu铆 su crecimiento es muy fuerte: en 2050 m谩s del 30% del total. Otro indicador es la relaci贸n entre n煤mero de ancianos y de j贸venes: a comienzos de este siglo la relaci贸n era igual a 1, en 2050 por cada joven existir谩n dos mayores. El cambio de tendencia m谩s acentuado ser谩 en 2021.
Por 煤ltimo, el porcentaje de los mayores en la poblaci贸n potencialmente activa da en 2020 un cambio radical: en 2000 era el 24,5% (la media de la UE-15 era el 24,2%), en 2020 se estiman en el 30,6% y 32,2%, respectivamente, con porcentajes alarmantes en 2050 (60% y 49%), que hacen insostenible para los activos la carga financiera de las pensiones ya que todas las personas de 65 a帽os y m谩s tienen derecho a una pensi贸n contributiva, y si no han completado los requisitos de la ley cobrar谩n una pensi贸n no contributiva sujeta a prueba de necesidad.
La soluci贸n al reto del envejecimiento s贸lo puede venir ampliando el periodo de vida activa que lleva consigo la reducci贸n del periodo de jubilaci贸n. Es 茅sta la medida m谩s potente para corregir el desequilibrio demogr谩fico, y ha empezado a ser utilizada en algunos pa铆ses de la UE, junto a la supresi贸n de las jubilaciones anticipadas.
En cuanto a la equidad, el sistema de pensiones p煤blicas contributivas siempre ha pregonado la proporcionalidad entre lo aportado por cotizaciones y lo recibido por pensiones, estableciendo como indicador la proporcionalidad. En la realidad esto nunca ha existido, aunque las modificaciones para el c谩lculo han ido por el camino correcto. En mi contribuci贸n al estudio de la Academia de Ciencias Morales y Pol铆ticas sobre El envejecimiento de la poblaci贸n espa帽ola y su desequilibrio demogr谩fico (1999), puse de manifiesto la falta de equidad en el sistema p煤blico, ya que la tasa de sustituci贸n del 煤ltimo salario por el que se cotiza y la primera pensi贸n es, en el r茅gimen general, 30 puntos superior a la que le corresponder铆a, de existir proporcionalidad, con 35 a帽os cotizados (92 en lugar de 62). Las tasas internas de rendimiento muestran tambi茅n falta de equidad. Para un trabajador con 35 a帽os de cotizaci贸n, su tasa es del 7,7%, que pasa al 9,4% y 10,2% para los que hayan cotizado 25 y 15 a帽os. Es decir, a medida que el periodo de cotizaci贸n sea mayor, la tasa de rendimiento disminuye. La falta de proporcionalidad es mayor en los reg铆menes especiales, como el agrario y el de empleados de hogar. La conclusi贸n es que hay falta de equidad del sistema, tanto horizontal como vertical.
Para corregirlo propongo estas reformas, dentro del sistema de reparto:
聲Supresi贸n de las tasas fijas de sustituci贸n: la cuant铆a de la pensi贸n de cada trabajador vendr谩 determinada por las aportaciones individuales.
聲Los riesgos del envejecimiento demogr谩fico deber谩n ser soportados por la generaci贸n que recibe la pensi贸n y no por los j贸venes. Por ello se propone que la edad de jubilaci贸n forzosa se establezca en 70 a帽os.
聲Entre los 65 y 70 a帽os los trabajadores podr铆an pedir jubilaci贸n voluntaria, la pensi贸n ser铆a menor, en virtud de que han aportado cotizaciones sociales menos a帽os y van a percibir pensi贸n durante m谩s a帽os.
聲La suma de las aportaciones de cada trabajador al final del periodo elegido de retiro (entre 65 y 70 a帽os) se transformar铆a en una pensi贸n vitalicia para 茅l, y en su caso para la viuda, de forma que exista equilibrio entre lo aportado y lo que va a percibir.
聲El sistema ser铆a aplicado con generalidad, cualquiera que sea el r茅gimen de la Seguridad Social al que est茅 afiliado el trabajador (general, agrario, empleados del hogar, de la pesca de trabajadores por cuenta propia...
聲La gesti贸n del modelo ser铆a p煤blica y dentro de los principios del sistema de reparto.
S谩bado, 2 de abril de 2005