Amnistía Internacional denuncia que 300.000 niños son reclutados como soldados en todo el mundo

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DERECHOS HUMANOS

Amnistía Internacional denuncia que 300.000 niños son reclutados como soldados en todo el mundo


(EFE).- Más de 300.000 menores de 18 años se ven obligados a ejercer como soldados por ejércitos estatales, fuerzas paramilitares y grupos armados en guerras y conflictos bélicos de todo el mundo, según ha denunciado hoy la ONG Amnistía Internacional (AI) en el Fórum de Barcelona.


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Países como Colombia, República Democrática del Congo, Sierra Leona o Birmania,
donde un 30% de los miembros del ejército son menores de edad, son tan sólo
algunos ejemplos de los países que utilizan a niños en sus conflictos armados,
una práctica que AI califica de «crimen de guerra».



El vicepresidente de Amnistía Internacional en Cataluña, Jordi Baltá, ha
recordado que «a los niños a los que se recluta se les obliga a practicar actos
muy violentos para que pierdan el miedo», lo que «forma parte de este proceso de
brutalización».



Estos niños son secuestrados en la calle, sacados del colegio, reclutados en
campos de concentración o sacados de sus casas a punta de pistola, aunque muchos
otros se unen a las fuerzas armadas o las milicias de forma voluntaria debido a
su dramática situación familiar.



Baltá ha explicado que a menudo se obliga a estos menores a ingerir drogas y
alcohol, de manera que les es prácticamente imposible escapar de esta espiral de
violencia, en la que además son sometidos a maltratos, abusos y vejaciones.



Las niñas soldado, por su parte, son violadas y muchas veces contraen el Sida y
otras enfermedades de transmisión sexual.



Según Baltá, «a partir del momento en que un niño entra en un conflicto armado
ve cortado su vínculo con su familia y la sociedad».



Por eso, a la hora de ayudarlo en su reinserción social hay que reconstruir los
vínculos con su familia y su comunidad y es necesario darle apoyo psicológico y
oportunidades de educación o formación profesional.



Y es que tras su paso por la guerra, estos menores se convierten en jóvenes
problemáticos: «Son menores con sentimiento de superioridad, que se exaltan con
facilidad, lo que dificulta su proceso de integración social», precisa Baltá.




Amnistía Internacional señala como una de las principales causas de estas
prácticas a la proliferación de las armas convencionales, por lo que pide a los
gobiernos que ratifiquen tratados internacionales que obligarían a estos Estados
a respetar los estándares internacionales en comercio de armas.



Sobre la situación de los niños soldados, Baltá ha destacado que en los últimos
años «ha habido una concienciación creciente en este sentido» y que cada vez hay
más instrumentos internacionales para controlar y sancionar estas prácticas, lo
que ha provocado que cada vez sean menos los grupos armados que reclutan a
menores abiertamente.