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29 de julio de 2004

“EL TOPO”:  HABLAR POR HABLAR


”Los Estatutos de la Caja establecen la celebración de, al menos, dos asambleas generales anuales”. Esto es casi lo único en que estamos de acuerdo con lo leído en el último número de “El topo”, de UGT, dedicado a la pasada Asamblea de la Caja. Para prevenir una desinformación de la plantilla debemos, pues, puntualizar los contenidos de ese panfleto


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“EL TOPO”:  HABLAR POR HABLAR

”Los Estatutos de la Caja establecen la celebración de, al menos, dos asambleas generales anuales”. Esto es casi lo único en que estamos de acuerdo con lo leído en el último número de “El topo”, de UGT, dedicado a la pasada Asamblea de la Caja. Para prevenir una desinformación de la plantilla debemos, pues, puntualizar los contenidos de ese panfleto.

Cuando se dice que “la Asamblea General es un foro al que llevar los problemas de los trabajadores”, afirmamos que sí, pero sólo cuando los problemas no se resuelven en sus ámbitos naturales. Es lo que hace CC.OO., con buenos resultados. Lo que no es de recibo es intervenir en la Asamblea una y otra vez con la misma cantinela vaga y quejosa, carente de argumentos y datos contrastables, como ha vuelto a hacer UGT-Caja Madrid en esta ocasión.

También intervino UGT-Madrid, con un discurso lleno, a su vez, de generalidades e inconcreciones, en línea con la rueda de prensa convocada cuatro días antes de la Asamblea, donde denunciaron “la política de inversiones de la Caja y el escaso incremento de las mismas en relación al desarrollo de la economía regional de Madrid” (?) . Sin embargo, esta política, incluida en el Plan Estratégico 2004-2006, fue aprobada por unanimidad del Consejo (y, por tanto, también por el PSOE y la UGT), por lo que dicha denuncia sólo puede calificarse de incoherente y malintencionada. Lo que sí dijo con toda claridad la representante de UGT Madrid es que el gobierno de la Caja siempre será cosa de dos, el PP y el PSOE, demostrando cómo entienden el consenso y la pluralidad, despreciando a todos los demás que somos, por cierto, quienes más contribuimos a garantizar la estabilidad cuando otros la ponen en cuestión.

El clima de tensión de esta cita fue propiciado por algunas actuaciones previas y varias intervenciones marcadas por las contradicciones de quienes reclaman consenso después de haberlo roto. Sobre la discrepancia interna de CC.OO. que refieren, debemos decir (como señalamos en la Asamblea) que ha surgido cuando la Confederación Sindical de CC.OO. planteó que una fundación presidida por un miembro del Consejo de Administración de la Caja, y por tanto miembro del Patronato de la Fundación Caja Madrid, no debe recibir aportaciones económicas de ésta, por un criterio deontológico que pedimos expresamente se incluyera entre los que ya rigen para este tipo de colaboraciones. Da la casualidad de que esta situación afecta a una fundación situada en el ámbito de la organización territorial de CC.OO. en Madrid cuya dirección no lo ha entendido del mismo modo, lamentablemente. A la postre, Caja Madrid ha aplicado el criterio propuesto por la Confederación Sindical de CC.OO., que es la estructura superior de nuestro sindicato.

COMFIA-CC.OO. solo realizamos intervenciones en la Asamblea cuando tenemos algo que decir. En esta ocasión recordamos que el tan reclamado consenso no es algo abstracto que se pide y se da; el consenso es un compromiso de gestión que se alimenta día a día y en el que COMFIA-CC.OO. siempre ha estado presente, desde la responsabilidad, el trabajo continuo y el sentido común. También tuvimos que recordar el reciente acuerdo laboral sobre horarios especiales que, a pesar de la creación de 150 empleos, no ha sido suscrito por UGT.

Respecto a acusaciones como “alabanzas sin reservas a la gestión“ y “la pleitesía” hacia el Presidente, se descalifican por sí solas y no pueden tomarse en serio; basta con repasar nuestra trayectoria en la Caja. Sobre el ambiente político, queremos recordar que la Asamblea General y, sobre todo, el Consejo de Administración no son un parlamento donde los grandes partidos deban trasladar y dirimir sus diferencias. Son órganos encargados de dirigir la gestión de la Caja con criterios, compromisos y estabilidad.

Desde luego, enfoques y contenidos como los de “El topo” no ayudan a la estabilidad institucional que sí garantizamos, entre otros, desde esta Sección Sindical, con el respaldo de la Confederación Sindical de CC.OO.

Madrid, 29 de julio de 2004