Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

Circular CC.OO. en Grupo Banco Popular
enero 2009

Firmas innecesarias
(y ahorro de papel)


En CC.OO. no nos parece inconveniente que el responsable de un área quiera asegurarse de que sus instrucciones o recomendaciones llegan a su destino. Pero ni ese deseo ni los medios que utilice justifican que los empleados se vean obligados continuamente a hacer reconocimientos expresos de aceptación de la normativa vigente.


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Con cierta frecuencia se comunica la detección de algún tipo de irregularidad -esto es, de incumplimiento de normas- prescribiendo “LA PROHIBICIÓN EXPRESA DE ESTE TIPO DE ACTUACIONES”, mediante el envío generalizado del aviso a un gran número de sucursales, aunque el incumplimiento se haya producido en muchas menos.

Desde CC.OO. entendemos que estos recordatorios son útiles para no relajar el cumplimiento de las normas, y entendemos que el equipo directivo de cada oficina debe darse por enterado de este tipo de avisos. Pero pensamos que está fuera de lugar que se ordene la firma de estos empleados en el documento, para su posterior remisión a la oficina que lo demanda. Entre otras cosas porque, con firma o sin firma, todos los trabajadores del banco estamos obligados a cumplir las normas. Así que no tiene sentido firmar algo que de todos modos hemos de asumir.

Es cierto que la presión por cumplir objetivos y la necesidad de respetar la operativa llegan a provocar situaciones de dificultad y de estrés, pero no es menos cierto que saltarse las normas puede dar lugar a una sanción laboral. No alcanzar los objetivos propuestos puede ser decepcionante, pero no pone en peligro el puesto de trabajo.

Un ejemplo: Hace pocas fechas se recibía en una serie de sucursales de Madrid (91 oficinas) un correo electrónico (es la tercera vez que ocurre últimamente) comunicando al equipo directivo la detección de una serie de irregularidades y “la prohibición expresa de este tipo de actuaciones”, ordenando textualmente: “Impriman este correo y remitan al Interventor Regional este documento suscrito por la totalidad del equipo directivo en prueba del acuse de recibo del mismo”

En CC.OO. no nos parece inconveniente que el responsable de un área quiera asegurarse de que sus instrucciones o recomendaciones llegan a su destino. Pero ni ese deseo ni los medios que utilice justifican que los empleados se vean obligados continuamente a hacer reconocimientos expresos de aceptación de la normativa vigente.

Para cursar estos mensajes existen herramientas en nuestra empresa que disminuyen los costes económicos y ecológicos que provoca el uso desproporcionado de papel y, a la vez, rebajan la tensión que este tipo de avisos provoca en las oficinas.

Enero de 2009