La Seguridad Social cerró 2008 en superávit y prevé también un saldo positivo para 2009.

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La Seguridad Social cerró 2008 en superávit y prevé también un saldo positivo para 2009.


Trabajo quiere pactar con los agentes sociales unas reglas comunes para que las empresas puedan aplazar sus pagos al sistema



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06-02-2009 - La Seguridad Social cerró 2008 con un superávit de 14.428,21 millones de euros, equivalente al 1,31% del PIB, según informó hoy en rueda de prensa el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado.

En términos cuantitativos, el saldo positivo de 2008 superó el alcanzado en 2007 (14,1 millones de euros), si bien fue inferior al del año anterior si se mide en términos de porcentaje sobre el PIB (en 2007 el superávit fue equivalente al 1,34% del PIB).

Según explicó Granado, el resultado de la Seguridad Social en 2008 fue consecuencia de unos ingresos que alcanzaron los 111.852,55 millones de euros, un 6,41% más, y de unos pagos que sumaron 97.495,46 millones de euros, un 6,57% más que en 2007.

La diferencia entre ingresos y gastos arrojó así un saldo positivo de 14.357,09 millones en el conjunto del año, cifra a la que hay que añadir 71,12 millones de euros provenientes del resultado de las mutuas de accidente y enfermedades profesionales.

Granado subrayó que, a la vista de estos datos, ha sido un "buen año" para el sistema, que goza de una "buena salud" y que "no conviene descalificar con afirmaciones inexactas". En todo caso, el responsable de Seguridad Social aseguró que esto no significa que no haya que hacer reformas en el sistema, pero precisó que éstas deberían hacerse para el medio y largo plazo y no pensar en "reformas para la crisis o de emergencia".

"Las reformas a corto serían muy desorientadoras y no hay necesidad de ellas, porque el sistema cuenta con estabilizadores propios que le permiten afrontar situaciones de crisis", explicó.

En 2008, los ingresos por cotizaciones sociales sumaron 96.283,27 millones de euros, 2.822 millones más de lo presupuestado, mientras que el gasto en pensiones contributivas totalizó 84,738,8 millones, con un crecimimiento del 6,18%. En incapacidad temporal, destacó Granado, el comportamiento ha sido muy favorable, pues el gasto se ha reducido un 3,3% sobre 2007, hasta 3.335,5 millones de euros, en tanto que las prestaciones por maternidad, paternidad y riesgo durante el embarazo supusieron un gasto de 2.031,1 millones de euros, un 16,4% más.

El Fondo de Reserva, por su parte, acabó 2008 con 57.000 millones de euros, más de 11.000 millones de euros por encima del cierre de 2007. De esta última cantidad, 9.400 millones procedían de las dotaciones efectuadas por el Gobierno a lo largo del año, 2.093 millones de euros a los rendimientos generados por el Fondo a raíz de su inversión en activos financieros públicos y algo más de 100 millones a las aportaciones de las mutuas.

"BUENA SALUD FINANCIERA" TAMBIÉN PARA 2009.

De cara a 2009, la Seguridad Social también prevé cerrar en positivo sus cuentas. De momento, Granado se remite a la estimación contemplada en los Presupuestos Generales del Estado, aunque precisó que para realizar una previsión más exacta habrá que esperar hasta mediados de año.

"Hacer una previsión ahora sería un ejercicio retórico", apuntó Granado, quien, no obstante, quiso dejar claro que aunque la situación es "muy mala" la salud financiera del sistema no se va a haber afectada en 2009.

A ello ayudará el hecho de que el sistema disponga de un "colchón" de unos 6.000 millones de euros, procedentes de los 4.000 millones de euros que ha ingresado de más sobre lo presupuestado en 2008, y los 2.000 millones de euros que ha gastado de menos. Asimismo, Granado recordó que los parados que cobran la prestación contributiva también cotizan a la Seguridad Social, por lo que, por ese lado, también entran ingresos, si bien inferiores a los que entrarían si esas personas estuvieran empleadas.

LOS DIFERIMIENTOS DE PAGO AUMENTAN.

El superávit de 14,4 millones que ha obtenido en 2008 la Seguridad Social se verá reducido cuando el Ministerio de Economía dé a conocer la ejecución presupuestaria global del año pasado. La razón es que Economía no contabiliza lo que no se ha ingresado en caja que, en el caso de la Seguridad Social, supuso en 2008 algo más de 1.900 millones de euros, correspondientes a aplazamientos de cuotas y diferimientos en el pago (aplazamientos sin intereses).

En concreto, 749 millones de euros que no han entrado en la caja del sistema son consecuencia de diferimientos y 1.182 millones de cuotas aplazadas por empresas y ayuntamientos. Según Granado, la cantidad en lo correspondiente a los aplazamientos en similar a la de otros ejercicios, aunque sí se aprecia un crecimiento de los diferimientos, que en 2007 supusieron un importe de 200 millones de euros, es decir, 549 millones de euros más.

En cualquier caso, el secretario de Estado dijo que, sobre el total de ingresos del sistema, no se trata de cifras "significativas" y añadió que, pese a lo que cabía esperar, el número de aplazamientos y diferimientos es inferior al de la crisis del 93.

Granado calcula que la deuda pendiente de cobro que tienen adquirida las empresas con la Seguridad Social ronda los 4.000 ó 5.000 millones de euros, un volumen que, según resaltó, se mantiene más o menos constante en los últimos años. Hasta octubre, la tasa de morosidad con la Seguridad Social había sufrido un "levísimo incremento" y desde Trabajo estiman que cerrará 2008 en el 1,20%, "la tasa más baja" de todos los sistemas de protección social de Europa. "La inmensa mayoría de los cotizantes prefieren darse de baja antes que debernos dinero porque conocen nuestra voracidad fiscal", comentó Granado.

NORMAS COMUNES PARA APLAZAR CUOTAS.

Ante la actual crisis económica, el secretario de Estado señaló que Gobierno, empresarios y sindicatos van a tratar, en el marco del diálogo social, de pactar unas normas comunes en el aplazamiento en el pago de cuotas a la Seguridad Social (por ejemplo, su duración), a fin de que no haya agravios entre sectores y el tratamiento sea equitativo.

Granado descartó un aplazamiento "generalizado" de las cotizaciones para todos los sectores económicos y señaló que los aplazamientos deben concederse a aquellas empresas que tienen actividad, pero que carecen de dinero en tesorería para abonar las nóminas de sus trabajadores porque no les pagan sus clientes. Por el contrario, cree que esta posibilidad de demorar los pagos a la Seguridad Social no es indicada para empresas sin actividad, que no pueden hacerse cargo de los salarios de sus empleados. La solución en esos casos, dijo, debería ser un expediente de regulación de empleo.

Preguntado por posibles rebajas en las cotizaciones sociales para fomentar la contratación, el secretario de Estado afirmó que, financieramente, a la Seguridad Social cuantas más bonificaciones se den, mejor, pues al estar el Inem en déficit, es el Estado quien se las paga y "paga más rápido". En cualquier caso, Granado consideró que, en la actual coyuntura económica, la reducción de cuotas a las empresas por contratar trabajadores debería dirigirse a sectores con más capacidad de generar empleo, y no a actividades en crisis, como la automoción o la construcción.

Europa Press

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