Archivado en Comunicados, Ciberderechos, Internet

La empresa debe avisar al empleado para vigilar su ordenador


Fisgar en el ordenador de un empleado, s铆, pero avisando previamente. 脡sa es la receta que acaba de aplicar la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Catalu帽a (TSJC) para anular el despido disciplinario de una trabajadora que se pasaba el d铆a jugando en Internet.


pdf
print
pmail
Los encargados de una farmacia de Barcelona detectaron que alguien estaba haciendo un uso indebido de los tres ordenadores que ten铆an en el dispensario. Entonces contactaron a un experto inform谩tico que les instal贸 un programa que controlaba qu茅 contenidos se utilizaban en cada PC, guardando pantallazos cada cierto tiempo.

As铆 descubrieron que la trabajadora en cuesti贸n utilizaba a diario juegos en Internet como 聯Solitario, Tetris, The Real Giligang聮s Island聰 y visitaba p谩ginas de 聯moda, cocina o turismo聰 en su tiempo laboral, tal y como relata la sentencia en los hechos probados.

Nada m谩s tener estos datos, la farmacia despidi贸 a la empleada de forma disciplinaria, mediante un burofax en el que relataba todas las pruebas sobre su conducta en el tiempo de trabajo.

El Juzgado de lo Social 26 de Barcelona dio la raz贸n a la trabajadora y anul贸 el despido al considerar que la empresa hab铆a vulnerado su derecho a la intimidad. Y ahora el Tribunal Superior de Catalu帽a ha respaldado esta decisi贸n.

EXPANSI脫N dio cuenta el 24 de octubre de 2007 de la sentencia de unificaci贸n de doctrina sobre este tema del Tribunal Supremo, cuya argumentaci贸n comparten plenamente los magistrados catalanes.

Tal y como relata la sentencia del Superior de Catalu帽a, en estos casos se presenta un conflicto: 聯El derecho a la intimidad del trabajador ha de respetarse en las relaciones laborales, pero la utilizaci贸n de los medios de la empresa queda dentro del poder de vigilancia del empresario聰.

La soluci贸n adoptada por el Supremo, y respaldada ahora por el TSJC, consiste en imponer unos requisitos a la vigilancia, que consisten en 聯establecer previamente las reglas de uso de los medios e informar de que va a existir control y de los medios de control聰.

As铆, apunta el fallo, 聯si el medio se utiliza para medios privados en contra de estas prohibiciones y con conocimiento de los controles y medidas aplicables, no podr谩 entenderse que se vulnerado una expectativa razonable de intimidad聟聰 La farmacia, concluye el Tribunal catal谩n, incumpli贸 estas reglas y, por tanto, el despido es nulo.

Diego Torres
Expansion

M谩s protecci贸n en el ordenador que en otros medios

Se ha impuesto la consideraci贸n del ordenador como herramienta de trabajo, si bien con una consideraci贸n especial en la medida en que un acceso a 茅l por cualquiera que no sea el empleado puede suponer la violaci贸n de los derechos fundamentales de 茅ste.

El modelo actual de organizaci贸n del trabajo impone de forma habitual la necesidad de que los trabajadores tengan un equipo inform谩tico como herramienta esencial de trabajo y, en muchos casos, tambi茅n un acceso a Internet.

Ello ha supuesto un notable incremento de procedimientos judiciales, habitualmente derivados de sanciones disciplinarias, en los que la Empresa ha obtenido las pruebas que posteriormente utiliza ante el Juez mediante una investigaci贸n del ordenador del trabajador.

Tras varios titubeos, parece que desde la conocida sentencia del Tribunal Supremo de 26 de septiembre de 2007 se ha impuesto la consideraci贸n del ordenador como herramienta de trabajo, si bien con una consideraci贸n especial en la medida en que un acceso a 茅l por cualquiera que no sea el empleado puede suponer la violaci贸n de los derechos fundamentales de 茅ste (intimidad o secreto de las comunicaciones).

Conforme a ello, la Jurisprudencia ha terminado por considerar que 煤nicamente en caso de que la Empresa comunique previamente cu谩l debe ser el uso correcto del ordenador y de sus programas, informando, adem谩s, de los medios de control y de las medidas a adoptar en caso de infracci贸n, podr谩 actuar disciplinariamente contra quien vaya en contra de dichas directrices.

Si bien parece claro que el acceso por el empresario a los correos electr贸nicos del trabajador pudiera ser una violaci贸n del derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones, m谩s dudas genera el hecho de que la Empresa no pueda controlar la utilizaci贸n que se da al ordenador (por ejemplo, acceso a p谩ginas pornogr谩ficas en tiempo de trabajo) sin una previa comunicaci贸n especificando cu谩l es el uso correcto y sin acceder a archivos personales o correo electr贸nico del trabajador.

Estos niveles de protecci贸n sobre el uso indebido o abusivo del ordenador son muy superiores a los que se ha dado tradicionalmente a otras herramientas de trabajo y, en mi opini贸n, no resultan del todo justificados desde el momento en que el ordenador se considera un mero utensilio de trabajo y su uso, por la propia din谩mica de la relaci贸n laboral, se encomienda por el empresario para el desarrollo de las actividades propias del trabajo y no otras de tipo l煤dico.

Luis Cort茅s
Expansion