Archivado en Comunicados, Socio Economico

Diversas maneras de abordar los problemas (o cómo afrontar la crisis)


Más o menos, todas las cajas y bancos están inmersos en la misma realidad y todo el mundo “ahora” es consciente del delicado momento que estamos viviendo



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La diferencia entre unas Entidades y otras estriba en la manera en cómo afrontan la cuestión.

Unos, entienden que lo mejor es llegar a acuerdos con las representaciones laborales. Otros, por contra, rehuyen los acuerdos, y como mucho dejan ir alguna prebenda. Otros, simplemente, se dedican a “amenazar” a su personal.

Ejemplos del primer caso, los hay, a pesar de la crisis. Así, recientemente se han firmado acuerdos de mejora de las condiciones laborales en Caja de Manresa, Caja Madrid, Ibercaja, Caja del Mediterráneo... por citar sólo unos cuantos. Y es que en estas Entidades han entendido que en un momento delicado como el que están viviendo, lo mejor es tener a sus plantillas contentas.

No han optado, como aquí, por tomar decisiones unilaterales (que hoy se dan y mañana se quitan), para otorgarnos alguna ventaja social sino que han firmado acuerdos sólidos con toda la representación laboral.

No han “obligado”, como se está haciendo aquí, a prolongar la jornada laboral. Ni tampoco han cargado de cursillos, reuniones y charlas a sus sufridos empleados y empleadas, como también pasa aquí. Ni los han obligado a perseguir morosos hasta su casa.

No. No han hecho nada de todo esto.

Y si bien es cierto que les han pedido un esfuerzo suplementario dadas las circunstancias (cosa que aquí ya hacemos de sobras, sin compensaciones suficientes, y con unas herramientas exiguas, recordémoslo, por no hablar de nuestra deficiente organización), han compensado este sobre esfuerzo con unos acuerdos que ya los querríamos para nosotros.

Ya han pasado más de cien días desde que nuestro nuevo Director General tomó posesión de su cargo. A Comisiones Obreras, en diferentes entrevistas que mantuvimos con él, nos prometió que las cosas irían cambiando (para mejor, se entiende). Y es cierto que algo ha mejorado, y a pesar de lo que alguien pudiera pensar no somos desagradecidos, pero la cosa no funciona todo lo bien que quisiéramos, como ya dijimos en nuestro comunicado Las Tres Gracias, de reciente publicación, ni tampoco creemos que sea suficiente lo aprobado, porque además, seamos sinceros, ya tocaba, ¿no?. Por lo tanto, agradecidos, sí, pero no
hasta el punto de olvidarnos de todo aquello que reclamamos desde hace tanto tiempo y no llega.

También se nos aseguró que habría conversaciones con la representación laboral y, en este caso, no tenemos todavía ninguna noticia al respecto.

Pero mucho peor que todo esto, es la sensación que en otros muchos aspectos las cosas no van a mejor, sino todo lo contrario.

Muchos y muchas de vosotros estos días nos estáis haciendo llegar vuestras quejas por el número desmesurado de reuniones a las que tenéis que asistir. (se ha incrementado sustancialmente el número de charlas, reuniones y cursillos en el mes de julio).

Muchos y muchas de vosotros nos habéis llamado para informarnos de las “presiones amenazadoras” que estáis recibiendo de vuestros Jefes de Departamento y de Zona, para que vayáis a trabajar por las tardes, o para que asistáis a cursillos, reuniones, charlas, etc. Parece clara, pues, la estrategia de la Dirección: no respetar el horario establecido en el Convenio, y hacernos trabajar de sol a sol.

Muchos y muchas de vosotros nos habéis llamado para informarnos de que vuestras vacaciones todavía no están introducidas, a pesar de que hace meses que las tenéis marcadas, siguiendo lo que dice la normativa (por cierto, señor Jefe de Recursos, ¿por qué la normativa de la que usted es el máximo responsable no se cumple?)

Muchos y muchas de vosotros nos comentáis la incertidumbre que estáis viviendo sin unas directrices suficientemente claras, y sin unas herramientas adecuadas.

Muchos y muchas de vosotros nos habéis hecho llegar vuestro temor e inquietud por cómo se están desarrollando las cosas en esta entidad.

Todo esto, y más, está pasando en esta casa.

Por ello, lo que necesitamos ahora y aquí es hablar, y llegar a acuerdos beneficiosos para ambas partes. Si no lo hacemos así, señores de la Dirección, la presión, las amenazas, el ninguneo hacia su personal, se les volverá en contra. Tarde o temprano, el miedo, que es libre, puede dejar paso a la resignación, y la plantilla, fastidiada por tanta presión, por tantas amenazas, quizás, se dejará ir. Y entonces, sí que estaremos perdidos.
Si la cuerda se tensa mucho se acaba rasgando siempre, no importa su grosor.

Ciertamente, estamos en un momento difícil, y es posible que el futuro a corto y medio plazo acontezca mucho peor. Desde Comisiones Obreras le pedimos a nuestra Dirección que se lo piense, que no continúe por este camino, que estamos dispuestos a ayudar en todo lo que haga falta, porque los sindicatos tenemos una
gran responsabilidad y debemos de asumirla sin complejos, y a ser posible conjuntamente. Pero lo que no pueden hacer ustedes es presionar de la manera desmesurada como lo están haciendo, ni tampoco continuar manteniéndonos con las condiciones laborales y sociales que tenemos en esta Entidad que, como todo el mundo sabe (incluso ustedes, señores de la Dirección), están por debajo de las condiciones de mercado.