Archivado en Comunicados, Socio Economico

Reflexiones alrededor de una crisis


Crisis general y crisis particular


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El largo período de crecimiento que ha vivido la economía española en los últimos años, parece agotado. Ahora, todo el mundo habla de un ajuste más o menos largo, y aquellos que por acción u omisión nos han llevado a sufrir esta situación de crisis, ahora nos quieren recetar las medicinas adecuadas para recuperarnos de esta enfermedad.

Entre otras, he aquí, algunas de las milagrosas recetas que nos prescriben...

A nivel europeo, se propone alargar la jornada laboral hasta las 65 horas semanales (rechazada, de momento, únicamente por los Sindicatos)... Sin comentarios.

A nivel estatal, el nuevo ministro de Trabajo (socialista), quiere acabar con la cultura de las prejubilaciones... Sin comentarios.

A nivel de caixa laietana, para la misma enfermedad, la misma medicina: MÁS PRESIÓN PARA PROLONGAR LA JORNADA LABORAL.

Por no hablar de la mala praxis de ir, poco menos que acusando a los Directores y Directoras de oficinas de haber traído a la Entidad promotores y clientes (morosos ahora, algunos de ellos) que no eran adecuados. Como si en esta Entidad, las operaciones no fueran aprobadas por las más altas instancias desde siempre, siendo muy reducida la capacidad de decisión de Directores y Directoras para aprobar operaciones de cualquier tipo.

Resumiendo, que la infantería como siempre a dar la cara, y cuando las cosas no funcionan por la impericia de los generales, a recibir las bofetadas. Es decir, que nos tocará pagar la crisis, la general y la particular, a los de siempre. En ningún caso, parece, que aquellos que han provocado en parte (en gran parte, diríamos) esta crisis, es decir, especuladores, promotores, gobiernos (locales, autonómicos, central), altos directivos de bancos y cajas, etc. asumirán ningún tipo de responsabilidad. Y no sólo eso, sino que además, como pedigüeños piden todo tipo de ayudas para salir de los líos en los que se han metido, y por supuesto sin ofrecer nada a cambio. Sin más comentarios.

En nuestra modesta opinión, lo que tendrían que hacer muchos de ellos es asumir su responsabilidad, y cuando proceda, dimitir de sus funciones. Y luego, con gente nueva y aire renovado, entre todos intentaremos buscar soluciones. Porque sin la asunción de esas responsabilidades se nos va ha hacer muy difícil ayudar a resolver los problemas por ellos creados. Y por supuesto, lo que no podemos aceptar es convertirnos en una especie de cabeza de turco que pague los platos rotos de esta infausta aventura, porque responsables, haberlos haylos, y tienen nombres y apellidos y cargos.