Melodía de seducción

Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

Melodía de seducción


Ha sido tan larga y penosa la travesía en el desierto del personal de esta Entidad, ha sido tanto el esfuerzo sin recompensa durante tantos años, que ahora un simple vaso de agua ofrecido por la nueva Dirección podría parecernos el maná del que habla la Biblia



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Y, aunque no negaremos que después de la larga travesía por el inhóspito y yermo paraje de la indiferencia que la antigua Dirección mostraba hacia sus empleados, cualquier ofrecimiento para calmar nuestra sed pudiera parecernos poco menos que la salvación, no es menos cierto también que dicha maniobra podría ser el primer movimiento de una melodía  cuyo propósito final fuera el de seducirnos para luego atraparnos en una red de intereses en los que primasen unos (los de la Dirección) por encima de los otros (los del personal)

Ciertamente, no hemos perdido la esperanza de que lo prometido se cumpla. Y al igual que los nuevos gobiernos solicitan cien días de “rodaje”, Comisiones Obreras cree oportuno que esta Dirección también disfrute de esta prebenda.

Pero los cien días se acercan a su vencimiento y todavía no hemos visto plasmado, en una reunión con toda la representación laboral, el calendario y la mesa de negociación prometida.

Somos conscientes de que cambiar las dinámicas y el modo de pensar y actuar de ciertos mandos es complejo, (acostumbrados como están a no tener en cuenta lo que piensa/opina/desea el personal a su cargo) pero el tiempo no es infinito. Las expectativas de la plantilla son altas, y si la cosa no avanza el grado de decepción puede ser altísimo, por lo que urge actuar de inmediato.

Hemos detectado ya signos que nos hacen pensar que la dedicación, la total disponibilidad de los empleados y empleadas irá en aumento, lo cual, obviamente, nos preocupa. Se dice, se comenta, se rumorea que el personal de los Departamentos de la Oficina Central tendrán que “abrir” sus puestos de trabajo los días que sean festivos de ámbito no estatal. Es decir, en breve podríamos estar trabajando el 26 de diciembre o el 11 de septiembre, para regocijo de unos (algunos jefes que se colgarán la medallita por haber conseguido, a cambio de nada que sus empleados/as trabajen esos días) y desesperación de otros (nuestros compañeros) que verán reducido su tiempo libre.

Ya el año pasado, en el mes de diciembre, detectamos que el personal de oficinas tuvo que asistir a unos cursillos (por la tarde) durante un par de  semanas, lo que provocó la protesta de Comisiones Obreras ante la Dirección, tanto por lo inoportuno de las fechas como por la innecesaria prolongación de la jornada a la que se vieron sometidos los empleados y empleadas afectados.

Prolongación a la que debemos oponernos los sindicatos de manera firme. Y en este sentido, y en este tema, deberíamos aunar esfuerzos y vencer reticencias para adoptar posturas conjuntas y unitarias que nos permitieran afrontar con mayores posibilidades de éxito los problemas aquí planteados.

Las empresas más eficientes, las que mejor personal directivo tiene, las que de verdad creen que su mejor activo son las personas que en ellas trabajan, ya se han planteado (y puesto en práctica con excelentísimos resultados) métodos de eficiencia para mejorar sus resultados, distintos a los que se vienen aplicando en esta Entidad hasta el día presente. Y no pasan éstas por ampliar jornadas, reducir derechos o exigir al empleado o empleada de turno que trabaje a tiempo completo y sin compensaciones.

Se utilizan fórmulas que incluyen una mejor y mayor conciliación de la vida laboral y familiar; horario flexible para acomodarlo a nuestras necesidades (niños que tienen que ir a la guardería, ampliación de las reducciones de jornada, trabajo en el domicilio, etc); mejoras sustanciales en la formación (a distancia y en horas de trabajo), mayor participación en las decisiones estratégicas de la Entidad (aportación de ideas, sugerencias, propuestas), mejoras salariales (con la eliminación de los niveles salariales más bajos), eliminación de dobles escalas salariales, opción preferencial para madres y padres que lo soliciten de un destino más cercano a su domicilio, beneficios universales por consecución de objetivos (objetivos pactados y discutidos con los trabajadores y trabajadoras), etc, etc.

Y es por ese camino por el que deberíamos proseguir nuestra particular travesía. No nos dejemos seducir, pues, por el canto de sirenas no vaya a ser que acabemos como los compañeros de Ulises, hipnotizados por la melodía pero enloquecidos.

Y para acabar y si nos lo permitís, una recomendación: no dejéis de ejercer vuestros derechos, no renunciéis a aquello que ya os pertenece (vacaciones, permisos, tiempo libre, etc.), no dejéis de apoyaros en vuestros representantes sindicales, sed exigentes con ellos, sedlo también con la Dirección y con vosotros mismos, no renunciéis a vuestra vida privada. No dejéis que nadie interfiera en vuestra capacidad de elección.

Colaboremos, sí, todos y todas a hacer más grande esta Entidad, pero no a costa únicamente de nuestro esfuerzo, de nuestra salud, de nuestra libertad. Tenemos todo el derecho a recibir la justa compensación a tanto sacrificio, y la Dirección tiene la obligación de compensárnosla, de manera generosa y sin más dilaciones.

Queremos soluciones, y no nos podemos conformar (los sindicatos) con levantar acta notarial de la realidad que vivimos, porque ésta es de sobras conocida.