Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

Vacaciones: un derecho irrenunciable


En nuestro último comunicado “necesitamos soluciones a los problemas” (Intranet 24.09.08) hablábamos de prudencia, responsabilidad y de la necesidad de tener una plantilla estimulada, respetada y satisfecha, pero ni es prudente, ni es responsable ni ayuda a tener contenta la plantilla, el que algunos Jefes se obcequen en alargarnos la jornada aboral saltándose el horario del Convenio, e impidiéndonos el disfrute de nuestras vacaciones.



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Este intento de desestabilizarnos por medio de la “amenaza” que supone el no concedernos las vacaciones, a pesar de tenerlas solicitadas desde hace meses, hace que desde CCOO nos temamos lo peor.

Algún director/a ya ha sufrido en su piel esta nueva directriz. Los Jefes de Zona implicados han justificando su actitud argumentando al director/a de turno que la morosidad necesita de su participación y, mientras ésta no se arregle, las vacaciones (las del director/a, no las del Jefe de Zona, se entiende) habrán de sufrir un retraso, o todavía peor, se tendrán que repartir a lo largo del año en períodos muy cortos.

Pero hay más. Se les ha pedido que en el caso de estar cerca físicamente, es decir, si aún estando de vacaciones no se han ido de viaje, estén disponibles por si se requieren sus servicios. Demencial.

Afirmamos, pues, que algunos empleados/as han tenido que posponer sus vacaciones de agosto hasta que el Jefe de Zona de turno, se las autorice. También, en los Departamentos de la Central, se han dado instrucciones para no coger vacaciones en según que días de determinados trimestres. Intolerable.

Se argumentará (desde la Dirección), que la situación es excepcional (por aquello de la morosidad) y que el concurso de todos y todas (especialmente de aquellos y aquellas con responsabilidades) es absolutamente imprescindible. Pero teniendo en cuenta que el mes de agosto es prácticamente inhábil en este país y que la propia Caixa presiona a sus empleados para que cojan vacaciones en este período, difícilmente la ausencia de unos cuantos directores y directoras podría ser la causa de un descalabro empresarial.

Lástima, sin embargo, que este “concurso imprescindible” y este esfuerzo que se nos pide, no sea solicitado a todos por igual. Por ejemplo, no se les pide a aquellos que de verdad deberían dar ejemplo por el cargo que ocupan. Y lo decimos, porque estos señores, o sea, la plana mayor de la Dirección, precisamente en este mes de agosto (por ejemplo, la semana del 11 al 17), desaparece de su lugar de trabajo para disfrutar de sus vacaciones. Y si tienen derecho (que lo tienen), a coger las vacaciones en ese mes, no es menos cierto que lo que no pueden es cogerlas todos al mismo tiempo y en las mismas fechas. ¿O es que en las oficinas, o en los departamentos centrales se permite que los empleados con responsabilidades desaparezcan todos al mismo tiempo? ¿Verdad que no parecería lógico ni conveniente?

Sin embargo, algo que nos parece tan obvio, no lo parece tanto para quienes tienen la máxima responsabilidad en el gobierno de esta Entidad. Y lo decimos, porque precisamente en aquella semana (y no ha sido sólo este año, viene pasando año tras año), coincidieron al mismo tiempo de vacaciones el Jefe de Recursos, el de Personal, el de Préstamos, el de Oficinas, el de Planificación y Control de Gestión, el de Caja General, el de Tesorería, el de Control y Cumplimiento Normativo, y el propio Director General, con el consiguiente perjuicio que la falta de firmas (para poner sólo un ejemplo) causa a las oficinas (por ejemplo) que sí que están al pie del cañón. Por no hablar de la imagen de desorganización que dichas ausencias provocan. Visto el ejemplo de quien tendría que estar al frente en estos momentos en los cuales se nos pide a la “tropa poner toda la carne en el asador”, la conducta (¿reprobable?), la actitud (¿poco ética?), de algunos (muchos, para nosotros) de los altos directivos, dice muy poco en su favor, y no alienta precisamente a una plantilla que sufre los rigores de una política laboral, económica y social más que austera en esta casa.

Una vez más, sin acritud, pero de manera contundente, y con toda la prudencia que los tiempos requieren, le pedimos a la Dirección que afronte con transparencia, con voluntad de mejora, con respeto hacia sus empleados y generosidad hacia ellos, los retos que se le presentan, contando para ello con la legítima representación laboral que, desde la responsabilidad, afrontará el papel que le corresponde, tanto en la defensa de los intereses de los trabajadores y trabajadoras, a los cuales se debe, como con los de la propia empresa.

Y al tiempo, le pedimos que cese en esta actitud tan poco alentadora de desmotivación y desmoralización de la plantilla. Si lo que quieren es fidelización de los empleados empiecen a poner hilo a la aguja, o esto no habrá quien lo remonte. Y si no, al tiempo.

Por cierto, en el  momento de escribir esto, el Director General, el Responsable de Oficinas, el Jefe de Préstamos ... y otros, han vuelto a desaparecer. ¡Con lo que está cayendo! Que tengan un buen viaje. Y ahora... ¿quién manda?