Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva

comunicado

digamos NO


( o los Rottweilers ladran de nuevo)


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¿Nos creemos la propaganda institucional? Cuando oyemos decir –en TV3, verbigracia, al anunciar el cupón premiado de los ciegos- que somos personas al servicio de personas, ¿pensamos que esto tiene que ver con nosotros? ¿Con los trabajadores que somos personas al servicio de los clientes que también son personas?

Cuando leemos al Quali-Notas de octubre que ¿nos sentimos retratados? ¿Nos parece que hablen de nosotros? ¿De las relaciones laborales en Caja Penedés? Cuando vemos, en el mismo Quali-Notas, que ¿pensamos que va de veras? ¿Lo han escrito pensando en nosotros? ¿En los hombres y mujeres que formamos la plantilla de Caja Penedés?

Podríamos suscribir de principio a fin estas declaraciones de principios si supiéramos que, lejos de ser un espejismo, son un fiel reflejo de las relaciones laborales a nuestra entidad, o, como mínimo, si creyéramos que son unas declaraciones programáticas que la Dirección impulsa para afrontar la Crisis Financiera, animando a la plantilla ante de los difíciles retos que se nos acercan, transmitiendo suficiente entusiasmo por hacer frente al alud de clientes atemorizados por la crisis financiera y o/influenciados por la inacabable y perniciosa rumorologia.

Pero, lejos de institucionalizar unas relaciones laborales basadas en la , independientemente de que leemos que , aquellos que una vez nombramos rottweilers vuelven a ladrar de nuevo.

¿Leen los Quali-Notes ellos? ¿Aquellos que ahora claman por la jornada de 8 a 8, aquellos que persiguen a los clientes internos para que respondan una encuesta de “Valoración de Servicios Centrales”, preocupados porque el bajo nivel de respuesta (30 %, por el momento) no sea interpretado en llave de desmotivación, de desidia?

Quizás ellos sienten obligados a currar 24 horas cada día, toda la semana. Adelante, que lo hagan, si creen que lo deben hacer. Quizás sus sueldos lo justifican. Hay que recordar que, además, tienen otras prerrogativas. No hace falta mencionar sus salarios, ni tampoco sus incentivos –nada a ver con los de los jefes de oficina, y menos todavía con los (inexistentes) del resto de personal- recordemos los automóviles de empresa, las tarjetas de crédito a cargo también de la empresa, los seguros de la nómina (valen más que el resto, también muertos), o los chequeos mèdicos. Porque acabamos de descubrir que también las tienen diferentes, por decirlo con un eufemismo.

Cuando íbamos bién todos y todas comentábamos “Si ahora que funcionamos bien hay estas presiones, ¿qué pasará si algún día no funcionamos bien?” Pues esto ya ha llegado, y los peores presagios se han cumplido. Ante este nuevo alud de presiones, delante del peligro de perder la salud –la mental, pero también la física- ante el peligro que se intensifiquen también los divorcios, delante de la -terrible–posibilidad de que nuestros hijos nos tengan que conocer por fotografías, nosotros proponemos una actitud cívica, firme, basada en el conocimiento de la mesura y la prudencia, de las leyes que nos amparan –conseguidas tras muchos años de lucha- y de la propia autoestima; sólo hace falta comprobar el resultado de la encuesta hecha además de 18000 clientes que demuestra que la clientela está satisfecha en un alto grado con nuestros servicios (8,74 puntos sobre 10 !!).; este resultado explica con claridad meridiana que no somos nosotros los que hemos fallado. Los trabajadores que estamos en la trinchera hemos cumplido con creces con las expectativas, y no somos, en absoluto, responsables de la crisis financiera, provocada por especuladores que estan muy lejos de nosotros –físicamente y económicamente.

Por todo ello, ante esta nueva ofensiva de las amenazas, del miedo, de las presiones, de las reuniones continuadas –sin el menor beneficio- de los reports casi diarios, de sentirnos culpables por lo que no hemos hecho, proponemos...

 Cuando se nos proponga que dejemos en papel mojado el Convenio que nos protege y que hemos firmado no sólo los representantes de los trabajadores de las cajas españolas, sino también sus direcciones ..... DIGAMOS NO. 

 Cuando se nos exija dedicación completa –de 8 a 8- obligándonos a menospreciar familia,  hijos, reposo, aficiones, la vida, en fin..... DIGAMOS NO.

 Cuando se nos falte al respeto, cuando se nos niegue el pan y la sal, cuando se desprecien nuestras virtudes y se destaquen los nuestro defectos hasta hacernos sentir culpables ... DIGAMOS NO.

 Cuando el miedo y la angustia nos atenacen cada día a primera hora, especialmente los lunes.....DIGAMOS NO.  

 Cuando aquel que nos amenaza y presiona demuestra tan poca capacidad de dirigir un equipo, cuando no puede soportar su presión y nos la traslada a nosotros..... DIGAMOS NO

 Cuando parezca que la Caja es suya y nosotros unos realquilados de segundo orden.....DIGAMOS NO.

La Caixa es de todos, todos la formamos y entre todos la hemos llevado hasta dónde está ahora, y la seguiremos empujando, haremos que continúe funcionando pese a que aquellos que sacan más frutos –en algunos casos muchos dinero, muchísimo- nos sigan maltratando, y pese a que somos un ejército desmoralizado, vencido y casi desarmado. Porque esto es lo que quiere decir el resultado –hasta ahora penoso- de la encuesta hecha por los trabajadores y trabajadoras de la red de oficinas respecto de los compañeros y compañeras de los servicios Centrales: no cuestionan su trabajo, sino el trabajo de los que nos dirigen, fustigan, persiguen y maltratan.

17 de noviembre de 2008 – com. 50/08

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