Archivado en Comunicados, Carrera profesional

Subdirectores si, pero ¿Con qué funciones y con qué carrera profesional?


Hace años que se implantó en la Caja la función del Subdirector, partiendo de una práctica anterior (segundo responsable) y de una exigencia de reconocimiento por parte de este sindicato.


pdf
print
pmail

Dicha reclamación se concretó inicialmente en el Convenio Colectivo, con el establecimiento de unas condiciones económicas y laborales mínimas que, a su vez, se han ido mejorando en acuerdos de empresa promovidos también por CC.OO.


Sin embargo, la definición de funciones y tareas específicas de este importante puesto de trabajo no siempre han quedado claramente reguladas y podemos hablar de diferentes modos de ejercer la función de Subdirector en las más de 2.000 oficinas de esta Entidad.


La actual y única regulación se recoge en la circular 72/99, de 11-mayo: ”Redenominación de la función actual Segundo Responsable por la de Subdirector de Oficina. Las personas que dependen de los Directores de Oficina, realizando las funciones que se describen en el párrafo siguiente serán denominadas, en todos los casos, Subdirectores de Oficina. Las funciones de los Subdirectores se concretan en el apoyo a los Directores y en la asunción de la responsabilidad de la prestación de servicios al cliente en ausencia de éstos, realizando las gestiones necesarias a tal fin y respetando en todo momento las normas de carácter interno definidas por la Caja.”
 
 
Descripción tan amplia y difusa conlleva lógicamente a la situación antes descrita de diferentes modos de ejercer la función, ante lo que la Caja no ha querido o no ha sabido poner un orden y una objetividad que permitan mejorar la regulación de una función que, a menudo, es el verdadero soporte estructural de la red comercial.
 
 
La carrera profesional es otro aspecto que genera confusión y desánimo en este colectivo. La fijación de carreras profesionales para cada persona debería pasar por establecer la función de Subdirector como una fase intermedia en su desarrollo hacia la Dirección de oficinas; sin embargo, en demasiadas ocasiones este ha sido, o corre el riesgo de ser, el final de toda una carrera profesional.
 
 
El actual proceso de relevo generacional se presenta como una verdadera oportunidad de promoción profesional para muchos Subdirectores. Ante esta oportunidad de dar respuesta a tantas personas que mantienen intactas sus ilusiones por ser partícipes, en mayor medida, de este proyecto que es Caja Madrid, esperamos que la Dirección sepa aprovechar el momento y dar continuidad a esta fuerza que pueden aportar los Subdirectores, desterrando actitudes cicateras y extraños cambios o rotaciones que no den satisfacción a las necesidades de los profesionales. Vamos, pues, a vigilar este relevo generacional, a fin de aprovechar las oportunidades que ofrece y que luego no tengamos que hablar de aspectos poco claros, polémicos o, peor aun, de una ocasión fallida.
 
 
En las reuniones presenciales que venimos manteniendo en los últimos meses con Directores y con Subdirectores hemos reiterado nuestro compromiso de dignificar la función directiva; una demanda que, a su vez, hemos podido escuchar de los interesados, con toda claridad.


Madrid, 1 de septiembre de 2008