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La importancia de estar desconectado


Por favor, contesta a estas tres preguntas con sinceridad: ¿Pones el móvil encima de la mesa mientras está en un restaurante? ¿No puedes apagar la PDA los fines de semana? ¿Te sientes incapaz de escuchar el aviso de un 'sms' y no ver de qué se trata?


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Si es así, sigue leyendo.

 Las nuevas formas de comunicación nos han traído innumerable ventajas, ya que nos permiten comunicar información con gran rapidez, en cualquier lugar y situación. Pero, ¿qué ocurre cuando el uso de la tecnología deja de ser funcional y empieza a inmiscuirse en el día a día?

 El móvil nos ha robado una parte de la comunicación cara a cara, que se ha visto sustituida por los mensajes de texto o las conversaciones telefónicas, hasta el punto de generar comportamientos antisociales. Además, las tecnologías móviles impiden a muchas personas mantener las fronteras entre su vida laboral y familiar, porque la ventaja de estar conectado permanentemente se ha convertido en una esclavitud.

 Con la comunicación instantánea, los individuos están trabajando más duro que nunca y, sobre todo, los mandos son más propensos a trabajar en sus vacaciones, que un empleado llano.

 Esta incapacidad para equilibrar el trabajo con la vida privada, puede tener muchas consecuencias negativas, desde absentismo laboral, hasta baja productividad, elevados niveles de estrés o incapacidad para mantener relaciones con la familia, los amigos o disfrutar de las actividades de ocio.

 Esta nueva era está cambiando nuestra percepción del tiempo, provocando una necesidad artificial de estar siempre conectados, y convirtiéndonos en seres capaces de hacer varias tareas el mismo tiempo como, por ejemplo, escribir un mensaje de móvil mientras mantenemos una conversación.

 Esta necesidad de estar permanentemente disponibles hace que muchos individuos se sientan inseguros cuando se ven separados de sus aparatos por algún motivo, y esto puede tener diferentes consecuencias en nuestro bienestar emocional.  

Debemos preguntarnos:

 1º.- ¿Es posible que la necesidad compulsiva de leer un nuevo mensaje de texto, independientemente de lo que se esté haciendo, sea insana?

 2º.- ¿Se puede considerar un trastorno la compulsión por estar siempre en contacto?

 3º.- ¿Cómo se puede medir el uso apropiado o inapropiado del móvil?

 Mientras no tengamos datos científicos, de nosotros depende; y quizás ha llegado el momento de valorar la importancia de estar desconectados.