Archivado en Comunicados, Socio Economico

El sector de cajas rurales sigue sin definirse mientras el mercado aprieta


Mientras se realizaban toda clase de declaraciones contrarias a cualquier proceso de integración mediante fusiones, se exponía la necesidad de realizar, en conjunto, acciones estratégicas, que pudieran solventar los problemas de tamaño y competir en mejores condiciones


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Hace ahora dos veranos (julio de 2006), los medios de comunicación especializados en temas financieros, publicaban informaciones del tipo: “12 Cajas rurales preparan un proyecto de integración” (El País) o “una docena de cajas rurales propone una fusión virtual” (La Gaceta de los Negocios).  Este proyecto, que sustituía al anterior y que pretendía una “consolidación de balances” entre todas las Cajas del Grupo, se planteaba de nuevo como una solución a los problemas endémicos de las Cooperativas de Crédito.

Mientras se realizaban toda clase de declaraciones contrarias a cualquier proceso de integración mediante fusiones, se exponía la necesidad de realizar, en conjunto, acciones estratégicas, que pudieran solventar los problemas de tamaño y competir en  mejores condiciones, en un mercado cada vez más difícil.

Sin embargo, estos dos años han vuelto a poner de manifiesto las dificultades, cuando no incapacidad,  que tiene el Grupo Caja Rural, para llevar a cabo proyectos en común (salvo el tema de NOVANCA, que se desarrolla mucho más lentamente de lo previsto). Los eternos debates sobre la territorialidad, la imagen común corporativa, los problemas de RSI para dar servicio a Cajas de tamaños tan diferentes, los problemas financieros de RGA que no terminan de resolverse, siguen estancados, sin solución y sin que nadie logre poner orden ni exista un liderazgo de Caja o grupo de Cajas capaz de diseñar y llevar a cabo un proyecto común creíble. La inestabilidad en algunas de las Cajas Rurales (entre ellas la primera del Grupo -RuralCaja-) no ayuda a mejorar esta situación.

Porque, entretanto, el sector financiero cooperativo está sufriendo modificaciones de importancia. Aunque en los últimos 5 años ha mantenido una cuota prácticamente estable (en torno al 4,2 %), lo realmente cierto es que casi el 40% de esta cuota la poseen dos entidades (Cajamar y Caja Laboral). El caso de Cajamar, que ha pasado de ser el 13,5% del sector en 2001, al 20,9% en la actualidad, nos indica que su crecimiento en cifras se produce a costa del resto de las Cajas, dado que se mantiene estable la cuota total. Las conclusiones serían evidentes: 1ª, el tamaño sí que importa a la hora de competir y de crecer y 2ª, el resto del conjunto de cajas rurales está perdiendo cuota de mercado.

Desde Comfia-CCOO creemos que hacen falta voluntad política y soluciones reales

En un marco generalizado de incertidumbre ¿por qué no llamarlo crisis? del conjunto del sector financiero, a COMFIA-CCOO, el sindicato mayoritario en la representación de los trabajadores,  nos queda exigir que se antepongan los intereses colectivos, del futuro de las empresas y de los trabajadores, antes que los particulares, tanto de ejecutivos como de rectores.

El futuro del grupo pasa por un proyecto que tenga credibilidad, con o sin fusiones, con o sin alianzas estratégicas, pero con un mensaje nítido. No como hasta ahora, que se traslada a la masa social y a los trabajadores un mensaje y la práctica va en sentido opuesto.

Madrid, 29 de julio de 2008

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