Archivado en Comunicados, Negociacion Colectiva, Empleo

CCOO BANESTO
La crisis financiera no la hemos de pagar los trabajadores

Cambio de ciclo


Llevamos varias semanas escuchando incesantemente noticias y previsiones sobre la crisis financiera y las consiguientes turbulencias monetarias que van ensombreciendo el panorama futuro y que definen un escenario de inestabilidad económica y social.


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Al mismo tiempo los excelentes resultados de las empresas del sector en el año 2007 y, especialmente los publicados por Banesto en el primer trimestre de 2008, no hacen sino ratificar una tendencia que lleva muchos años proporcionando pingües beneficios a los accionistas y dotando a las empresas del sector de solidez y credibilidad en un entorno enormemente competitivo.

Durante todos estos años de bonanza, la situación económica y laboral de los trabajadores de banca ha ido mejorando sistemáticamente, si bien no ha crecido en la misma medida que lo han hecho los resultados de las empresas.

En Banesto hemos vivido un intenso proceso de relanzamiento tras el duro ajuste de los años 90 y nos hemos situado a la cabeza de las entidades financieras, desarrollando un modelo propio dentro del Grupo Santander. Los trabajadores hemos sido parte esencial de la marcha de la empresa y el compromiso con los objetivos marcados ha sido continuo.

Actualmente nos encontramos con una plantilla renovada y rejuvenecida y, gracias a la política de prejubilaciones, se ha dado una salida digna a muchos trabajadores. Éste ha sido un escenario en el que nos hemos beneficiado todos, la empresa y los trabajadores, dejando de lado políticas agresivas de confrontación contra los trabajadores a base de despidos injustificados y bajas incentivadas forzadas, que fueron el santo y seña de las políticas de relaciones laborales de los años noventa en nuestro banco y que tan malos recuerdos y experiencias nos traen a todos.

El escenario actual es notablemente distinto. El banco no está en crisis sino todo lo contrario. La peor situación que podemos manejar no es un escenario de pérdidas, sino de menos beneficios y aquí hemos de imponer los criterios que hasta ahora nos han hecho avanzar, la solución no traumática de los conflictos en base a la negociación.

En Banesto se da la paradoja de que mientras la empresa anuncia muy buenos resultados económicos, está empezando a dar ciertas muestras de nerviosismo con la situación actual. Algunas medidas que se están implantando como el incremento del MOE de las oficinas, el impacto de las faltas de caja sobre los bonus de las sucursales, la parálisis de las prejubilaciones o la reducción de los premios de antigüedad en las prejubilaciones se unen a las ya clásicas de congelación de los CPT y los bonus, la falta de plantilla y las presiones por objetivos, lo que nos hace pensar que una vez más se está tratando de conseguir unos objetivos exagerados a costa de los trabajadores.

No es de recibo esta política restrictiva que solo apunta en una dirección contraria a los intereses y derechos de los trabajadores. Vamos a seguir trabajando como hasta ahora para mejorar las condiciones laborales y hay posibilidades de seguir avanzando en temas importantes en la negociación colectiva, pero también vamos a estar muy atentos con cualquier actitud que ponga en peligro todo lo alcanzado, fruto de mucho trabajo y esfuerzo durante muchos años.

Abril de 2008