Archivado en Comunicados, Salud Laboral

TOXICIDAD TICKETS COMPRA: Tratamiento como riesgo laboral


Tickets compra

Hace unos días apareció una noticia en prensa con el siguiente titular:

Los tickets de la compra en los que se borra la tinta contienen sustancias que provocan cáncer e infertilidad



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Esta noticia hace referencia a un estudio liderado por la Universidad de Granada en el que ha participado Nicolás Olea, y en el que se detecta BPA o BPS (una alternativa que también es disruptor endocrino) en los tickets de compra de papel térmico. Creemos que, más allá de que supone un problema de salud pública, en el ámbito laboral es un tipo de exposición a la que se enfrentan, al menos, el personal de caja en comercio y hostelería, así como en el sector financiero. 

El bisfenol A, también conocido como BPA, es un producto químico utilizado para fabricar todo tipo de plásticos policarbonatos, latas de alimentos o bebidas, recibos de compras o extractos bancarios, CDs e, incluso, biberones.  

El BPA es un disruptor endocrino. Esto es, que imita el funcionamiento de las hormonas y puede provocar alteraciones endocrinas y metabólicas. Presente en el 90% de los tickets que puede almacenar un individuo común en casa, según un estudio de la Universidad de Granada, está incluido desde 2017 en la lista de sustancias “extremadamente preocupantes” en la UE. Es decir, un nivel de preocupación similar al de las sustancias carcinogénicas. 

Un dato de interés es que en Europa no se podrá comercializar papel térmico con una concentración de BPA igual o superior al 0,02 % en peso a partir del 2 de enero de 2020. 

https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32016R2235&from=EN 

Otro dato a tener en cuenta es que algunas de las sustancias que se están utilizando como alternativa también son disruptores endocrinos. Eso sí, en el estudio de la Universidad de Granada un porcentaje de los tickets franceses analizados no contenía ni BPA ni otros disruptores, por lo que parece que sí hay alternativas viables. 

Sobre dichas alternativas, tenemos el estudio de la UNED

Desde ISTAS, se viene trabajando en el riesgo químico, y concretamente sobre disruptores endocrinos, hace tiempo. Podéis acceder a la información: 

En el siguiente enlace se hace referencia al estudio de la Universidad de Granada así como su impacto en comercio, que da origen a la noticia de prensa. 

Nuestra actuación desde acción sindical: 

Las consecuencias a la salud por el contacto con estas sustancias dependen en gran medida del nivel de exposición y la frecuencia de la misma. En el ámbito laboral hay sectores, sobre todo comercio y hostelería, que pueden tener una exposición continua, como son las personas dedicadas al cobro de servicios en sus establecimientos. 

Por tanto a priori, desde la perspectiva de salud laboral debemos proceder de la siguiente manera, sin perjuicio de que sigamos profundizando en la estrategia: 

EN CADA EMPRESA:  

Desde comités de seguridad y salud habría que solicitar a la empresa y/o a los servicios de prevención de las mismas: 

  • Información sobre la utilización y presencia de estas sustancias calificadas como disruptores endocrinos en el entorno laboral. 
  • ¿Se ha contemplado la exposición de las personas en contacto con dichas sustancias a través de los “tickets de compra” en la evaluación de riesgos del puesto de trabajo? 
  • Previsiones de su sustitución para dar cumplimiento a la normativa europea a 2 de enero de 2020. Incluir este asunto en la planificación de la actividad preventiva de manera urgente, o al menos concretando fechas de actuación. 
  • ¿Se han realizado estudios epidemiológicos por los servicios de prevención? ¿Tenemos estadísticas? 

A NIVEL INSTITUCIONAL. 

Hacer un planteamiento general a través de la comisión sectorial estatal de seguridad y salud recogida en el AMAC. 

 


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